Mi?rcoles, 23 de mayo de 2018

e trata de un fragmento de material genético presente solo en el cromosoma Y, exclusivo de los varones.

cromosoma x-y

Ilustración de un cromosoma X y un cromosoma Y.

Investigadores de la Universidad de Cambridge y el Instituto Sanger (Reino Unido) han descubierto el primer gen específicamente masculino que protege contra la leucemia mieloide aguda (LMA),el tipo más común de leucemia aguda entre los adultos. 

El estudio, publicado en Nature Genetics, relata los pasos seguidos para llegar a este hallazgo. En primer lugar, los científicos observaron que la pérdida del gen UTX del cromosoma X (presente en hombres y mujeres) acelera el desarrollo de la leucemia mieloide aguda. Este gen anticancerígenoes conocido desde hace años porque sus mutaciones malignas se vinculan con distintos tipos de tumores. 

Después, comprobaron que el gen UTY del cromosoma Y evitaba que los ratones carentes del UTX protector desarrollaran la leucemia. Es decir, que el gen UTY, específicamente masculino, contribuye a que ese cáncer no prospere. Y lo que es mejor, también impide que surjan otros tipos de tumores.

Una puerta a nuevos tratamientos

Según datos de la Fundación José Carreras contra la Leucemia, la LMA representa el 40 % de todas las leucemias en el mundo occidental. Su incidencia en España se estima en 15 nuevos casos por millón de habitantes y año. La media de edad de quienes la padecen es de 64 años, y la mayoría de pacientes se sitúan en la franja de los 60 a los 75 años.

Los tratamientos contra la LMA apenas han variado en las últimas dos décadas, y hay necesidad de encontrar nuevas terapias. De ahí que resulte tan importante el descubrimiento de la capacidad del gen UTY para evitar la enfermedad. Según la doctora Malgorzata Gozdecka, una de las responsables de la investigación, “es el primer gen específico del cromosoma Y que protege contra la leucemia mieloide aguda. Se solía pensar que la única función del cromosoma Y es crear las características del género masculino, pero nuestro trabajo indica que también podría defender al organismo de distintos tumores, además de la LMA”.

Según los investigadores, descifrar cómo ayuda el gen UTY a impedir el desarrollo de la leucemia mieloide aguda puede llevar a la creación de nuevos fármacos más eficaces para combatir este mal, cuyo pronóstico varía en función del subtipo de LMA (hay ocho) y la edad del paciente. De acuerdo a la información facilitada por la Fundación José Carreras contra la Leucemia, “los pacientes jóvenes con leucemias de riesgo estándar que reciben un trasplante alogénico familiar o de donante no emparentado en primera remisión completa tienen una probabilidad de curación de hasta el 65-70 %, mientras que un paciente de edad avanzada, con una leucemia post-mielodisplásica o secundaria que no alcance la remisión completa con la quimioterapia de inducción, prácticamente no tiene opciones de curación”. 


Publicado por jacintoluque @ 8:27
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Domingo, 20 de mayo de 2018
Mi?rcoles, 16 de mayo de 2018

Muchas enfermedades afectan tanto a hombres como a mujeres. Sin embargo, algunas en concreto tienen mayor incidencia en pacientes de género femenino.

Enfermedades comunes en mujeres

Desde la industrialización y las nuevas formas de producción, la degradación del ecosistema es una realidad cada vez más evidente. La toxicidad del ambiente no solo está dejando huellas notables en los parajes naturales y la fauna, sino directamente en la propia salud humana. Esta contaminación, causada por la producción y exposición constante a agentes químicos, pone a prueba nuestra vulnerabilidad.

En 1962, Rachel Carson ya advirtió con su obra “Primavera silenciosa” los efectos de esta situación en las personas. Y es que, se calcula que se han introducido en la vida cotidiana aproximadamente unas 80.000 sustancias químicas, de las cuales entre 4.000 y 8.000 pueden ser altamente perjudiciales.

Todas estas se introducen en el cuerpo humano por vías tan sencillas como el aire, a través de micropartículas que quedan suspendidas y acabamos respirando, el agua, o los alimentos (por pesticidas u otros productos químicos), por lo que resulta prácticamente imposible escapar de ellos. Además, otro factor importante a tener en cuenta, y que ha pasado desapercibido hasta hace poco, es el riesgo que supone la exposición a la radiación (ya sea por antenas, teléfonos móviles, ordenadores&hellipGui?o.

Pero, ¿esta toxicidad afecta a todos por igual?

Según numerosos estudios, la contaminación no es igualitaria. De hecho, factores como el sexo o la edad son determinantes en las consecuencias que puede llegar a padecer una persona. La escritora y endocrinóloga, Carme Valls LLobret, explica en su libro de “Salud y medioambiente” que las mujeres, por la propia condición de su cuerpo, padecen en mayor medida esta contaminación.

Lo que queda claro es que la acción del ser humano pone en ‘jaque’ su propia salud. Las actividades contaminantes de los últimos años son las causantes principales de las enfermedades de este nuevo siglo. Y aunque no se puede frenar, sí es posible trabajar por conseguir y adoptar políticas de prevención que sigan una línea más respetuosa con el entorno y, en definitiva, con cualquier forma de vida.

De esta forma, resulta útil conocer las diferencias biológicas entre mujeres y hombres para comprender por qué ciertas enfermedades (provocadas por factores externos o internos) afectan más a un sexo u otro.

Dejando de lado las evidencias físicas, una de las distinciones principales es la asociada a la composición de cromosomas, por la que los hombres (de cromosomas XY) son más propensos a contraer trastornos genéticos, que las mujeres (con cromosomas XX). Las diferencias hormonales también representan un punto importante, pues la mujer sintetiza una mayor cantidad de estrógenos, causantes de un mayor almacenamiento de grasas. Además, los cambios que las mujeres experimentan durante los ciclos menstruales también influyen notablemente en su vulnerabilidad, llegando incluso a afectar zonas como el cerebro, que se vuelve más sensible a la exposición de ciertas sustancias químicas.  

Muchas enfermedades afectan tanto a hombres como a mujeres. Sin embargo, como se ha explicado, algunas en concreto, tienen mayor incidencia en pacientes de género femenino. Te mostramos las cinco más comunes en la siguiente galería.

1. Osteoporosis

1. Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida progresiva de la masa que conforma los huesos y por tanto, reduce la calidad y fortaleza de estos y aumenta el riesgo de fracturas.

Es más común en mujeres, principalmente por dos motivos: por un lado, las mujeres acumulan una menor densidad ósea que los hombres, por lo que es más fácil que lleguen a la fragilidad. Por otra parte, después de la menopausia, la velocidad de pérdida mineral ósea se acelera.

"Epidemia silenciosa"

"Epidemia silenciosa"

Según el último informe presentado por la Organización Médica Colegial de España, la osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente en los países occidentales. Se calcula que actualmente la padecen más de tres millones de españoles. De hecho, ha sido catalogada como la “epidemia silenciosa del siglo XXI”.

La prevalencia de la enfermedad aumenta de forma progresiva con la edad. Por ejemplo, en España, la padecen el 35% de las mujeres mayores de 50 años, mientras que el porcentaje de incidencia en hombres con la misma edad apenas llega al 8%. A pesar de los elevados índices, menos del 30% de los pacientes con osteoporosis han recibido un diagnóstico y menos del 10% llegan a tratarse.

Tratamiento y prevención de la osteoporosis

Tratamiento y prevención de la osteoporosis

Actualmente, los tratamientos más frecuentes para su control y prevención son los antiresortivos, por csu capacidad de reducir el riesgo de fracturas óseas. También se han implantado fármacos reconstructores de la masa ósea como los bifosfonatos e incluso, se está investigando cada vez más la implantación de nuevas terapias hormonales.  

Pero en el día a día también existen buenas prácticas para prevenir los síntomas de la osteoporosis. Entre estas, se recomienda incluir el calcio y vitamina D en la dieta, practicar ejercicio y deporte con frecuencia, y evitar el consumo de tabaco y alcohol.

2. Infecciones urinarias

2. Infecciones urinarias

Las infecciones urinarias son otras de las enfermedades más frecuentes desarrolladas en mujeres. Estas pueden producirse en diferentes puntos del tracto urinario, desde la vejiga, hasta riñones, uréteres y uretra. Se calcula que hasta un 50% de las mujeres puede presentar una infección de este tipo a lo largo de su vida. Las más frecuentes son aquellas provocadas por bacterias que se introducen en la vejiga y que, si no reciben tratamiento, podrían propagarse hacia los riñones.

Crecimiento bacteriano

Crecimiento bacteriano

La infección urinaria puede deberse a aspectos tan simples como una mala higiene puntual, consecuencias de enfermedades (como la diabetes o el cáncer), hasta el uso de tampones y compresas. Estos productos de higiene tradicionales están en contacto (o introducidos en ocasiones) en el área vaginal, por lo que pueden ser objeto de crecimiento bacteriano.

Uno de los síndromes derivados de este tipo de infecciones es el llamado Síndrome del Shock Tóxico. Aunque es muy poco frecuente, sus efectos pueden ser especialmente graves. Es provocada por bacterias de la familia Staphilococcus, que liberan sus toxinas al sistema circulatorio provocando numerosos síntomas: dolores de cabeza, fiebre, vómitos, afectación renal y cardíaca…e incluso, la muerte. Esta enfermedad se ha relacionado en muchas ocasiones con el uso prolongado y abusivo de los productos para la higiene íntima, como los tampones. Sin embargo, menos de la mitad de los casos se asocian a estos. De hecho, el shock tóxico puede desarrollarse por muchos otros motivos, como traumatismos en la piel o heridas.

Tratamiento y prevención de las infecciones urinarias

Tratamiento y prevención de las infecciones urinarias

Existen diferentes formas de prevención y tratamiento de una infección urinaria. A principal es ser conscientes de la importancia de la higiene íntima para evitar desarrollar alguna patología ligada. Algunos expertos coinciden en la idea de la sustitución de compresas y tampones por copas menstruales para prevenir estas enfermedades, ya que no afectan la flora bacteriana ni el pH vaginal, disminuyen las infecciones y tampoco resecan las paredes vaginales.

Además, llevar una dieta saludable también ayudará a mantener nuestra vejiga sana y evitar las infecciones. Los alimentos ricos en vitamina C favorecen la reducción bacteriana y depuran nuestro cuerpo.

3. Hipertensión

3. Hipertensión

Es una enfermedad cardiovascular muy frecuente, sobre todo, a partir de los 40 años. Los vasos sanguíneos están expuestos a una presión constante o sostenida, en la que acaban dañándose.

Un estudio del Centro Médico Wake Forest Baptist (en Carolina del Norte) reveló que las mujeres tienen un 40% más de probabilidades de desarrollar problemas vasculares. Esto se debe a diferentes factores como, por ejemplo, la menopausia, ya que, tras esta, los valores de presión arterial aumentan por una alteración en el equilibrio hormonal. 

A nivel nacional, el Instituto Nacional de Estadística advierte que este tipo de patologías ocupan el primer puesto en las causas de muerte en España.

Colapso de las arterias

Colapso de las arterias

La hipertensión provoca que las arterias se vuelvan estrechas y rígidas, lo que acaba desembocando en dolores de cabeza, dificultades respiratorias, vértigos, dolor torácico, complicaciones en el riñón, problemas de vista, palpitaciones e incluso un derrame cerebral.

Desde la Fundación Española del Corazón se ha advertido, de hecho, que la cifra de fallecimientos por enfermedades hipertensivas es a día de hoy un 90% mayor que la de hace 10 años.

Tratamiento y prevención de la hipertensión

Tratamiento y prevención de la hipertensión

La alimentación saludable vuelve a ser de vital importancia en estos casos. De hecho, la obesidad es una de las causas adicionales que favorecen el desarrollo de estos problemas cardiovasculares. En la dieta, se recomienda reducir los niveles de sal y grasas saturadas en los platos e introducir frecuentemente fruta y verdura. La práctica de deporte, y la eliminación del tabaco y reducción del alcohol también juegan un papel relevante.

Sin embargo, si una persona es per se hipertensa deberá ponerse bajo tratamiento farmacológico y compaginar las recomendaciones anteriores con la receta médica que se le dé.

4. Cáncer de mama

4. Cáncer de mama

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres occidentales.

Se trata de un tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Los últimos datos presentados por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) revelan que en 2015 se registraron más de 26.000 mujeres diagnosticadas con la enfermedad. Para el 2020 se prevé un aumento del 11% de los casos, es decir, un ascenso de más de 2.000 afectadas adicionales (más de 28.000 en total). Según la asociación, 1 de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida.

Síntomas escondidos

Síntomas escondidos

Uno de peligros que conlleva la enfermedad es su carencia de síntomas evidentes durante su fase precoz. Sin embargo, algunas de las señales más frecuentes son el hundimiento de los pezones, irregularidades en el contorno de las mamas e incluso cambios en su tamaño y color.

Los antecedentes familiares, la predisposición genética, la exposición prolongada a las hormonas femeninas estrógeno y progesterona, o el uso de terapia de reemplazo hormonal después de la menopausia, son algunos de los factores que pueden elevar el riesgo de padecer cáncer de mama.

Tratamiento y prevención del cáncer de mama

Tratamiento y prevención del cáncer de mama

La AECC asegura que no existe, por el momento, un tratamiento de prevención que pueda evitar totalmente un cáncer. Sin embargo, se ha demostrado con los últimos estudios que el riesgo de padecer esta enfermedad puede reducirse practicando ejercicio frecuente, unas 4 horas a la semana como mínimo, evitando el sobrepeso y evitando también el consumo de alcohol.

Los médicos además promueven una práctica eficaz para detectar rápidamente la presencia de un tumor en las mamas, la autoexploración del pecho. Según las estadísticas, al menos un 20% de los casos se detectan a tiempo con este ejercicio.

5. Fibromialgia

5. Fibromialgia

Aunque es una enfermedad crónica desconocida, afecta entre un 2% y un 6% población española, siendo más común entre las mujeres. Según los datos de la Sociedad Española de Reumatología, abarcan casi el 90% de los casos, lo que se traduciría como 1.600.000 afectadas.

La fibromialgia significa dolencia muscular y del tejido fibroso (es decir, ligamentos y tendones). Esta consiste en una alteración de la percepción del dolor, de tal forma que se notan como dolorosos estímulos que para una persona normal no lo son.

Origen desconocido

Origen desconocido

La causa de esta enfermedad es desconocida, pero se piensa que cualquier situación de estrés agudo o crónico puede ser un desencadenante. Como se ha avanzado, se caracteriza por la presencia de un dolor musculoesquelético generalizado. Este va acompañado casi en la totalidad de los casos por fatiga (90%), trastornos del sueño (70-80%), e incluso, ansiedad y depresión (25%).

Un problema añadido es que no existen, por el momento, pruebas objetivas que favorezcan el diagnóstico de la enfermedad. Por lo tanto, los análisis y radiografías son los únicos métodos para descartar que el paciente esté sufriendo otro tipo de patología.

Tratamiento y prevención de la fibromialgia

Tratamiento y prevención de la fibromialgia

En la actualidad no hay una cura para esta patología, pero los tratamientos van dirigidos a aliviar los síntomas en el mayor grado posible, siempre en función del tipo de paciente.


Publicado por jacintoluque @ 8:09
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Pese a su baja masa, nuestro astro colapsará en una espectacular explosión que dejará tras de sí una nebulosa planetaria, según una investigación.

Sol

Hace 4.500 millones de años, una estrella de tamaño mediano se formó en medio de una enorme nube de gases y polvo. A su alrededor, la materia fue colapsándose y dando forma a los cuerpos estelares que hoy orbitan este, nuestro Sol, presidente de nuestro hogar, y entre los que se encuentra, de un azul pálido, nuestro planeta.

Pero algún día la estrella que nos dio la vida agotará su combustible. Actualmente se encuentra generando helio de la fusión constante de átomos de hidrógeno en su núcleo. Cuando deje de hacerlo, morirá y con ella lo hará también el resto de cuerpos celestes, incluida la Tierra.

Una vez que el Sol agote definitivamente sus reservas de hidrógeno, comenzará a fusionar átomos de helio y en este proceso se expandirá hasta alcanzar la órbita de la Tierra como una gigante roja. Los científicos no saben a ciencia cierta si en ese momento, dentro de otros 4.500 millones de años, el imparable crecimiento de sus capas exteriores engullirá también a la Tierra (en su expansión hará lo propio con Mercurio y Venus), pero de lo que no hay duda es que nuestro planeta habrá sido incompatible con la vida tiempo antes.

Los científicos estaban de acuerdo en que el astro morirá, y cuándo. De lo que no estaban seguros es del cómo, hasta ahora. Gracias a una nueva investigación, los científicos conocen más detalles acerca de cómo será el final definitivo del Sol e, irremediablemente, el de nuestro hogar.

El estudio ha sido elaborado por un equipo internacional de científicos, quienes han sido capaces de predecir que el Sol se convertirá en un anillo masivo de gas y polvo luminoso, lo que se conoce como una nebulosa planetaria.

Pero el estudio no solo ha determinado cómo sería el final del Sol, sino que, averiguándolo, ha resuelto un conflicto que ha durado más de 25 años en la comunidad científica: el hipotético final que se le augura ahora al Sol, teóricamente, no era posible según los modelos antiguos, porque se creía que el Sol, como estrella mediana, no era capaz de dejar tras de sí esta nebulosa. En cambio, la nueva investigación revela que no solo las estrellas más masivas pueden dar lugar a nebulosas planetarias; las de masa media-baja, como nuestro Sol, también pueden, aunque de menor intensidad.

Un final espectacular

Cuando una estrella muere, tiene dos finales posibles. El primero, y más espectacular, es el estallido de sus capas exteriores en una masiva explosión, en forma de supernova. El segundo, algo más discreto, es la reconversión en enana blanca. Es decir, que o bien se apagará lentamente hasta quedar fría e inusitada; o explotará dejando tras de sí una nube de polvo estelar que más adelante podría dar lugar a nuevas estrellas y cuerpos celestes.

Este final espectacular es el mismo al que llega el 90% de las estrellas vivas activas que podemos observar hoy en nuestro universo. Pero, durante años, los científicos no estuvieron seguros de si el Sol seguiría la misma ruta que muchas de sus compañeras. Como decimos, se creía que su masa no era lo bastante elevada como para generar una nebulosa planetaria.

Ahora, los nuevos modelos muestran que después de la muerte de la estrella, sus capas exteriores se calientan tres veces más rápido que lo que mostraban investigaciones previas. Esto haría mucho más fácil a una estrella de baja masa, como el Sol, formar una nebulosa planetaria brillante.

Por tanto, aunque el Sol sería la estrella de menor masa que podría producir una nebulosa planetaria visible, sí podría hacerlo, y efectivamente así lo hará cuando muera, aventuran los investigadores.

Para determinar en qué se convertirá una estrella en el ocaso de su vida, el equipo utilizó un modelo capaz de predecir el ciclo de vida de las estrellas. El modelo se usó a su vez para determinar el brillo o luminosidad de estrellas de diferentes tamaños y edades.

La investigación se publica en la revista Nature Astronomy. Un descubrimiento excitante, dado que permite, no solo aventurar el final de nuestro Sol, sino que también supone una manera de medir la presencia de estrellas de miles de millones de años en galaxias distantes.

Fuente: The mysterious age invariance of the planetary nebula luminosity function bright cut-off, Nature Astronomy (2018). nature.com/articles/doi:10.1038/s41550-018-0453-9


Publicado por jacintoluque @ 7:38
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Jueves, 10 de mayo de 2018
Mi?rcoles, 09 de mayo de 2018

De todas las funciones del cerebro, es probable que su capacidad de producir conciencia sea la más desafiante para nosotros

cerebro-inconsciente

ara comprender mejor cómo nuestra materia gris logra esta desconcertante tarea, un equipo de investigadores del Centro para la Ciencia de la Conciencia de la Universidad de Michigan (EE. UU.) observaron más de cerca qué hace el cerebro cuando se está desvaneciendo.

Lo que te hace consciente del ruido en tu estómago, de la silla en la que te encuentras sentado... tiene que ver, lógicamente, con el cerebro pero, más allá de eso, todavía hay mucho más que desconocemos.

Una forma de investigar este tema es 
comparar el estado consciente con el inconsciente, como cuando estamos noqueados antes de una cirugía gracias a la anestesia.

Sin pensarlo demasiado, podríamos asumir que si lo comparáramos con un interruptor, estar inconsciente es como apagar ese interruptor de la conciencia momentáneamente al cerrar áreas clave de nuestro sistema nervioso. Aunque hay expertos que no piensan que esto sea exactamente así: 

"Publiqué un artículo teórico cuando era residente en anestesiología, sugiriendo que la anestesia no funciona al desconectar el cerebro 
per se, sino más bien aislando procesos en ciertas áreas del cerebro", dice el anestesiólogo George Mashour

Como cualquier buen científico, no fue suficiente especular: quiso poner su hipótesis a prueba.

Junto a varios equipos de investigadores, llevó a cabo una variedad de experimentos para ver exactamente 
qué estaba sucediendo en el cerebro a medida que cambiaba de estado consciente a inconsciente.

En el primer estudio, Mashour y sus colegas monitorearon el flujo sanguíneo en ciertos tejidos nerviosos utilizando resonancias magnéticas funcionales, comparando las mediciones en 23 pacientes que estaban sedados, sometidos a anestesia quirúrgica o en estado vegetativo.

Específicamente observaron el momento en las áreas del cerebro mientras coordinaban la información entrante. Lo que encontraron indicó que 
algunas áreas parecen hablar más consigo mismas a medida que el tiempo de las comunicaciones se extendía.

"Mostramos en las primeras etapas de la sedación, que la línea de tiempo del procesamiento de la información es mucho más prolongada y las áreas locales del cerebro se conectan más estrechamente entre sí", comenta Anthony Hudetz, líder del trabajo que publica la revista Journal of Neuroscience.

El segundo estudio asumió el desafío de medir cómo esa información realmente se integra en el cerebro.

Para describir cuantitativamente esa medida de integración, un área de investigación conocida como teoría de información integrada usa un valor designado por la letra griega 
phiSe cree que en el cerebro, phi se corresponde con la conciencia de alguna manera.

Los expertos dividieron la tarea en pasos más manejables y prácticos basados en lecturas de electroencefalograma: "Demostramos que a medida que el cerebro se vuelve más modular y tiene más conversaciones locales, la medida de la integración de la información comienza a disminuir", explica el físico y anestesiólogo, UnCheol Lee.

Los resultados de esos dos estudios sugieren que 
phi -la medida de integración de la información- se reduce a medida que el tiempo de las comunicaciones en las regiones dispares del cerebro también disminuye.

En su informe final revisaron sus resultados frente a la literatura más reciente, resumiendo su comprensión de cómo funcionan nuestros cerebros durante el sueño, la anestesia general y los trastornos de la conciencia.

"Descubrimos que, durante la inconsciencia, la conectividad interrumpida en el cerebro y una mayor modularidad crean un entorno que es inhóspito para el tipo de transferencia de información eficiente que se requiere para la conciencia", dice Mashour.

Si bien aún deja muchas preguntas sin responder,
 el trabajo señala el camino hacia cómo surge la conciencia de un cerebro saludable; podría ayudarnos a distinguir mejor cuándo los pacientes que no responden aún son conscientes.

 

Referencia: Timescales of intrinsic BOLD signal dynamics and functional connectivity in pharmacologic and neuropathologic states of unconsciousness. Zirui Huang, Xiaolin Liu, George A. Mashour and Anthony G. Hudetz. Journal of Neuroscience 31 2018, 2545-17; DOI: https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2545-17.2018


Publicado por jacintoluque @ 13:26
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