Definición
El Herpes Genital es una Infección de Transmisión Sexual (ITS) causada por el Virus del Herpes Simple. Existen 2 tipos de Virus Herpes que pueden causar esta enfermedad: el Virus Herpes Simple tipo 2 (VHS-2) que es el principal causante de esta ITS (aproximadamente 90% de los casos) y el Virus del Herpes Simple tipo 1 (VHS-1) en aproximadamente el 10% de casos. La palabra “herpes” deriva del griego “herpein” que significa “arrastrar”. Los griegos lo refieren en sus escritos como dolores que se arrastraban por la piel, por eso el nombre de Herpes. El origen del herpes en la historia de la humanidad es desconocido
Frecuencia
La infección por VHS-2 genital es más frecuente en las mujeres (aproximadamente una de cada cuatro mujeres) que entre los hombres (casi uno de cada cinco). Esto puede deberse a que es más probable que ocurra la transmisión de hombre a mujer que la transmisión de mujer a hombre.
Sintomatología
Aproximadamente luego de 2 semanas de haber adquirido el VHS-2 por una contacto sexual, a nivel de la zona genital o región anal, tanto masculina como femenina, se presenta una sensación de calor o quemazón, escozor y se torna la piel de un color rosado en algunas ocasiones. Posteriormente aparecen las vesículas o ampollas llenas de líquido (bolitas de agua) en el área afectada. Estas lesiones se juntan formando una gran ampolla que finalmente se rompe y forma una herida o llaga llamada úlcera genital que es dolorosa. Esta úlcera se comienza a curar formándose una costra en su superficie que finalmente desaparece. Acompañando a estas lesiones, la persona con Herpes Genital puede presentar leve sensación de fiebre, dolor y mayor frecuencia para orinar, relaciones sexuales dolorosas, incontinencia urinaria (se le escapa la orina) y bultos a nivel de las ingles llamados ganglios inguinales conocido en algunos lugares como “seca”. Sin embargo la mayoría de las personas con Herpes Genital pueden no tener signos ni síntomas de la infección o presentar síntomas mínimos.
Desde que aparecen las lesiones vesiculares hasta que desaparecen pueden pasar de dos a cuatro semanas. En algunas ocasiones se puede presentar otro brote cercano al primero pero es de menos intensidad y duración.
Esta enfermedad es muy contagiosa, especialmente cuando están presentes las ampollas, y no hay cura para ella hasta la fecha, solo hay tratamiento que reduce el tiempo de la enfermedad y el dolor que aparece. Tanto el VHS-1 como el VHS-2 pueden encontrarse en las úlceras causadas por los virus en los genitales y pueden ser liberados por las mismas, pero entre brote y brote los virus también pueden ser liberados por la piel que no parece afectada o que no tiene úlceras. Esto significa entonces que existen personas con infección por VHS-2 que no lo saben y pueden estar contagiando a sus parejas sin saberlo
Una persona solo puede infectarse con el VHS-2 durante las relaciones sexuales con alguien que tiene la infección.
Entonces se puede también concluir que la transmisión puede darse a partir de una pareja sexual infectada que no tiene una úlcera visible y que no sepa que está infectada.
La mayoría de las personas a quienes se les ha diagnosticado un primer episodio de herpes genital pueden presentar varios brotes en un año. Por lo general, éstos disminuyen en frecuencia a medida que pasa el tiempo.
Herpes y Gestación
El Herpes Genital puede causar infecciones potencialmente mortales en los bebés. Es importante que las mujeres tengan un buen cuidado en sus relaciones sexuales para evitar contraer el Virus del Herpes durante el embarazo porque la ocurrencia de un primer episodio durante el embarazo provoca un mayor riesgo de que el virus sea transmitido al bebé. Si una mujer tiene el diagnóstico de Herpes Genital, se debe programar un parto tipo cesárea.
En 85% de los casos se adquiere en el canal del parto por contacto con las secreciones maternas infectadas. La forma clínica más frecuente en un 40% es la infección de piel, ojos y boca, esta forma prácticamente no tiene mortalidad, deja daño en el sistema nervioso en 30% de los recién nacidos no tratados y en 2% de los que reciben antivirales. Los herpes neonatales se presentan como encefalitis (infección al cerebro) en 35% de los casos y como infección diseminada (en todo el cuerpo) en 25% de los casos; en ambos tipos de manifestación las complicaciones y la mortalidad son elevadas. Si el diagnóstico es oportuno y el tratamiento antiviral adecuado, es posible reducir las complicaciones y la letalidad global de la enfermedad a 30% y 19% respectivamente
Herpes y VIH
Las lesiones que causa el Herpes permiten un acceso más fácil al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) por lo que las personas se hacen más susceptibles a adquirir esta infección.
Diagnóstico
Los exámenes de sangre que detectan la infección por VHS-1 o del VHS-2, son útiles, aunque los resultados no son siempre muy claros. Por esta razón deben ser prescitos por el médico quien dará la interpretación correcta de los mismos y el tratamiento adecuado.
Tratamiento
Hasta el momento no existe cura para esta enfermedad. Se utilizan medicamentos llamados Antivirales cuya función es acortar y prevenir los brotes durante el tiempo que la persona tome los medicamentos. El tratamiento más utilizado es el Aciclovir aunque existen medicamentos más modernos como el Famciclovir y el Valaciclovir que son más fáciles de tomar para los pacientes. Para enfermedad diseminada, Herpes Neonatal y pacientes inmunocomprometidos se debe de usar el Aciclovir endovenoso. Pacientes con cuadros a repetición de Herpes Genital deben de ser evaluados por un médico quien le prescribirá tratamiento preventivo llamado profiláctico o supresivo diario para reducir a posibilidad de transmisión a sus parejas sexuales.
Prevención
Si una persona tiene Herpes Genital la forma más segura de evitar la transmisión es la abstención del contacto sexual. El uso del preservativo o condón puede reducir el riesgo de contraer herpes genital, solamente si el área infectada está protegida. Debido a que es posible que el condón no pueda cubrir todas las áreas infectadas, ni siquiera el uso correcto y habitual de los condones puede garantizar la protección contra el herpes genital.
Para tener una vida sexual responsable, es indispensable fomentar no solamente el uso del condón sino principalmente valores como la fidelidad, la monogamia y el respeto a sí mismo y a su pareja.