Un reciente informe del BfR (Insituto Federal de Evaluación de Riesgos
de Alemania) recomienda prohibir la venta de bebidas energizantes
concentradas, habitualmente llamadas "energy shots", sobre la base de
muertes inexplicadas de personas jóvenes posteriores al consumo en
grandes cantidades de estas bebidas. La opinión de la institución señala
que las advertencias de los fabricantes en el envase no son tenidas en
cuenta y que al estar más concentradas es fácil excederse en el consumo.
El
informe menciona además que la ingesta de cafeina y taurina, por
ejemplo, puede fácilmente alcanzar niveles tóxicos, y es habitual que se
acompañe del consumo de alcohol que potencia sus efectos. El mercado
tanto de bebidas energizantes tradicionales (200 a 250 ml) como
concentradas (25 a 75 ml) sigue en continuo crecimiento especialmente en
jóvenes.