El milagroso rocoto cura el cáncer

También detiene infección y ampollas por quemaduras regenerando la piel
Por
mucho tiempo el rocoto fue un alimento muy limitado y hasta evitado por
el temor de provocar irritación a la mucosa del estómago.
El
rocoto posee sustancias que transmiten vitamina a, b y c, fósforo,
hierro, calcio y fibra natural. Además, es un alimento bajo en
calorías, lo cual significa que se puede incluir en un plan para la
reducción de peso. Investigadores
han podido identificar un fitoquímico particular llamado capsaisina
(responsable del ardor y picor propio del rocoto). Esta sustancia actúa
protegiendo nuestra mucosa gástrica formando una barrera protectora
para el estómago. “Una persona
que ingiere la tercera parte del rocoto arequipeño por lo menos una vez
a la semana, poseerá en su organismo una suficiente concentración de
capsaisina para fortalecer su estómago”, así lo indicó Azael Paz
Aliaga, Investigador y Jefe del Instituto de Investigación y desarrollo
científico de la Universidad San Agustín de Arequipa. Crudo
nomás
El especialista recomienda la ingesta del rocoto sin ser sancochado o cocinado.
¿Qué beneficios garantiza la capsaisina presente en el rocoto?
Tiene
un uso protector en las terminales nerviosas. Se recomienda su uso en
forma local en las partes del cuerpo afectadas por herpes. El rocoto
también ayuda a curar quemaduras. Detiene la infección y ampollas por
quemaduras regenerando la piel. Para poder aplicarlo, debe ser sometido
a procesos y utilizado como crema o en cápsulas. Su contacto directo en
estos casos ocasionaría mayor picazón. Se puede
utilizar en pacientes con enfermedades cardiovasculares, presión alta o
insuficiencia cardiaca (incrementa el diámetro vascular y circulará más
sangre por nuestro cuerpo). Tiene una
capacidad analgésica que inactiva neuronas sensoriales encargadas de
transmitir dolor, beneficiando a personas con artritis, neuropatía
diabética y diversos tipos de neuralgias. Otros
estudios mencionan la capacidad anticancerígena de este fitoquímico,
que al parecer impide la multiplicación de células cancerígenas.