Si usted es de aquellos que mete como sea los alimentos a su ‘refri’ después de hacer el mercado, corre el riesgo de que estos pierdan sus nutrientes y se descompongan

El desorden puede provocar que los olores y bacterias de las carnes, vegetales y frutas que compramos se crucen y al cabo de un par de días no sirvan para nada, sostuvo Verónica Terán, chef del restaurante Bokados.
Pedro Corral, profesor de Gastronomía de la Universidad Tecnológica Equinoccial de Quito, explicó a “El Comercio” de Ecuador que es importante la forma en que se almacenan los alimentos. “No es solo cuestión de un buen uso del espacio sino de salud”.
Señaló que los granos tiernos como las arvejas y los choclos no se deben congelar en envolturas de plástico, sino en recipientes porque las bolsas aceleran la descomposición. Además, la carne no pierde su valor nutricional, pero cuando se descongela se debe consumir de inmediato.
PARA TOMAR EN CUENTA
Para
evitar los olores desagradables, lo primero que debe hacer es lavar
todas las verduras, frutas y carne que se vayan a guardar. Asimismo,
hay que limpiar cada dos o tres días las bandejas y estanterías de la
refrigeradora. No hay que refrigerar alimentos que no lo necesitan como
el plátano y la papa.
Las pulpas de las frutas deben ser colocadas en la parte inferior de la puerta y lejos de las carnes. Además, los huevos deben ser desinfectados y su tiempo máximo de conservación es dos semanas.
A fin de prevenir las enfermedades del estómago, los lácteos pueden ser ordenados por fecha de caducidad. Se recomienda colocar la leche y el yogur en la parte inferior de la puerta o en un lugar seguro de la nevera; y los quesos, en una bandeja.