Podemos clasificar loshelados, según su composición nutricional, en cuatro grupos: heladospreparados a partir de crema o nata, leche entera o desnatada y grasaanimal o vegetal no láctea, los de hielo (polos, sorbetes,granizados...), los postres helados (tartas, pasteles helados), y porúltimo, los helados especiales, dentro de los cuales incluiremos a loselaborados con edulcorantes no calóricos (aspartame, sacarina...) ofructosa, especiales para diabéticos, y los helados bajos en calorías olight, con edulcorantes no calóricos y sin grasas.
Los ingredientes de los helados se vierten en un tanque donde semezclan y pasteurizan. La pasteurización es necesaria para higienizarla mezcla, y consiste en someter ésta a altas temperaturas (cercanas alos 80 grados) durante un breve periodo de tiempo, lo que permiteeliminar posibles gérmenes dañinos. A continuación, la mezcla sehomogeneiza para deshacer los grumos de grasa y para que la texturaquede uniforme, tras lo cual se enfría.
Después, se conduce aun tanque congelador por medio de tuberías y se bate para introduciraire en la mezcla hasta que queda suave. En la última fase, se añadennueces, almendras, frutas u otros ingredientes, según el tipo de heladodel que se trate. El preparado sale del tanque prácticamente congelado,y se guarda en recipientes que se almacenan en cámaras refrigeradorashasta que se endurece.
Los helados pueden contener aditivos permitidos, con al finalidad demantener su calidad o mejorar ciertas características sensoriales.Encontramos, entre otros, colorantes naturales como el caramelo (E-150)y carotenos (E-160), emulgentes que permiten mantener homogénea lamezcla de ingredientes (mono y diglicéridos de ácidos grasos E-471,lecitina) y espesantes, extraídos de semillas y algas, que aumentan laviscosidad del producto (carragenato E-407, guar E-412, alginato sódicoE-400...). Los helados, por tanto, son preparaciones alimenticias quehan sido llevadas al estado sólido, semisólido o pastoso por unacongelación y que, para conservar su calidad original, han de mantenerla cadena de frío hasta el momento de su venta al consumidor.
Si compramos barras o postres de helado con la intención deconservarlas en el congelador, es recomendable hacerlo justo antes devolver a casa y a ser posible en una bolsa aislante especial paracongelados, ya que si se rompe la cadena de frío y se congelan de nuevoaparecen cristales de hielo que los estropean.
El helado, por ser habitualmente una mezcla de alimentos de calidad(leche, yogur, frutas y frutos secos, etc.), resulta refrescante,sabroso, nutritivo y de fácil digestión. El helado de "primera calidad"es el que contiene mayor proporción de grasa, lo que contribuye a suexcelente palatabilidad y cremosidad (10 gramos de grasa por cada 100gramos de helado, a diferencia de los de leche, que contienen cerca del6%). Está menos oreado (contiene menos aire en la mezcla) que loshelados más comunes e incluye saborizantes de buena calidad, como lafruta natural.
El valor nutricional del helado depende de suscomponentes: cantidad de agua (85%-90% en polos y sorbetes, y 50%-60%en los de crema o leche), de leche (entera, desnatada, en polvo),mantequilla, nata, grasas vegetales (fundamentalmente, grasa de coco opalma hidrogenadas), azúcar común o sacarosa, jarabe de glucosa(líquido viscoso constituido por solución de azúcar en agua), frutossecos, concentrados de zumos, frutas (frescas, almíbar...), pralines,yema de huevo, chocolate, turrón, galletas, bizcochos, etc. Podemosconsiderar definitivamente a los helados no como una simple golosina orefresco veraniego, sino como un postre delicioso y nutritivocompatible con una dieta equilibrada, tanto en la niñez como en laetapa adulta. Una bola de helado puede combinarse con fruta fresca, unamerienda o postre delicioso, saludable y rico en vitaminas que puedealegrar nuestro menú.