Miércoles, 30 de junio de 2010

Los fertilizantes aportan a las plantas uno o varios de los elementos nutritivos indispensables para su desarrollo vegetativo

El sol, el agua y la tierra no siempre son suficientes para que una planta crezca y se desarrolle. Para completar su alimentación, necesita de ciertas sustancias químicas simples del suelo, los llamados nutrientes vegetales. Ya sean de origen orgánico o químico, los fertilizantes nutren y mantienen el equilibrio químico en la plantas.

Nutrientes orgánicos y químicos


- Imagen: Kym McLeod -

Parte de los aportes de nutrientes de flores, plantas y árboles proviene de los abonos orgánicos, como compost y estiércol, pero su principal fuente de alimento son los fertilizantes químicos. Además de reponer los nutrientes eliminados por el agua de lluvias y riego, podas, barrido de hojas, etc., aceleran y mejoran algunas funciones de las plantas, tales como la fotosíntesis, la floración, el tamaño de las frutas, etc. También prolongan su vida y las protegen de plagas y enfermedades.

Fertilizantes orgánicos. Proceden de residuos animales o vegetales. La mayoría son de acción lenta, ya que proporcionan nitrógeno a medida que las bacterias los descomponen y su efectividad y rapidez de acción dependen del tipo de terreno.

  • Estiércol de vaca, oveja, etc.

  • Residuos animales como huesos triturados, cuernos, etc.

  • Compost. Se obtiene a partir de restos vegetales y otras materias orgánicas sometidas a un proceso de compostaje.

  • Turba. Se usa como base para preparar sustratos para macetas y semilleros.

  • Extractos húmicos. Desbloquean minerales, activan la flora microbiana, favorecen el desarrollo radicular, etc.

Fertilizantes químicos. Por lo general son de acción rápida y estimulan el crecimiento y vigor de las plantas. Se agrupan según la sustancia que proporcionan.

  • Nitrógeno. Está relacionado con el crecimiento de ramas y hojas, ayuda a mantener su color verde y, al formar parte de la clorofila, favorece la germinación. Cuando falta nitrógeno, las hojas se amarillean y dejan de crecer.

  • Fósforo. Favorece la formación de flores y frutos, y fomenta su perfume. Les aporta la fuerza necesaria para mantenerse rígidas y poder sostener todas sus partes. También estimula el desarrollo de las raíces. Si falta fósforo, las hojas se oscurecen más de lo normal y la planta deja de florecer.

  • Potasio. Es el responsable de la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes a la sequía, las heladas, las plagas y enfermedades. Si no hay potasio, las hojas muestran severos cambios de color en tonalidades amarillentas o verde muy pálido, con manchas de color café.

  • Calcio. Participa en la división y crecimiento de las células. Es básico para la absorción de los otros elementos.

  • Hierro. Favorece la formación de la clorofila y de compuestos que intervienen en la fotosíntesis.

  • Magnesio. Está relacionado con el color verde de las hojas al formar parte de la clorofila.

  • Molibdeno. Facilita la fijación del nitrógeno atmosférico y su posterior transformación en nitratos.

Fertilizantes orgánico-minerales. Se obtienen de la mezcla o combinación de abonos minerales -nitrógeno, potasio, magnesio, etc.- y orgánicos.

Propiedades químicas

Las propiedades químicas de los fertilizantes son claves para su comportamiento en el suelo, su manipulación y conservación.

  • Solubilidad. Es determinante sobre el contenido o riqueza de cada elemento nutritivo en un fertilizante concreto.

  • Reacción del fertilizante sobre el pH del suelo. Se establece por el índice de acidez o basicidad del fertilizante, que se corresponde con la cantidad de cal viva que es necesaria para equilibrar el incremento de acidez del suelo -fertilizantes de reacción ácida- o favorecer un aumento de pH equivalente -fertilizantes de reacción básica-.

  • Higroscopicidad. Es la capacidad de absorber agua de la atmósfera a partir de un determinado grado de humedad de la misma. Cuanto mayor es la solubilidad del fertilizante en agua, mayor es su higroscopicidad.

Estado físico y presentación de los fertilizantes

El estado físico en que se presenta un abono juega un importante papel en las condiciones de utilización y la eficacia del mismo, ya que de la presentación dependen la homogeneidad de su distribución y su integración en la tierra.


- Imagen: Christopher Craig -
  • Fertilizantes sólidos. Se presentan en polvo, granulado, pastillas, clavos, gel, bastoncillos, etc. Todos ellos se colocan o mezclan con la tierra y liberan sus nutrientes de forma gradual.

  • Fertilizantes líquidos. Son los más utilizados por su fácil uso. Se aplican directamente sobre las plantas o disueltos en agua, con regadera o dosificador de manguera, y su efecto es inmediato. Son la mejor opción para las plantas cultivadas en macetas o jardineras.

  • Fertilizantes foliares. Son un buen complemento a la alimentación del sustrato. Se pulverizan sobre las hojas y sus nutrientes penetran hasta la savia. Aunque proporcionan exhuberancia a las plantas, su uso está desaconsejado si existe riesgo de lluvias, o mucho sol y calor, ya que las hojas se pueden quemar.

  • Fertilizantes gaseosos. Dentro de este grupo sólo se emplea el amoníaco anhidro. Este gas está a temperatura y presión normal, pero para facilitar su almacenaje y transporte se pasa a estado líquido y se comprime. Para inyectarlo en el suelo, se vuelve a transformar en gas.

Claves para una correcta fertilización

  • Una adecuada elección del tipo de fertilizante depende de la fertilidad del suelo y su nivel de salinidad, del tamaño y el tipo de la planta, de la cantidad de agua disponible y de las condiciones climatológicas.

  • Los tres números indicados en los envases de los fertilizantes indican el porcentaje de nutrientes (en peso) contenido en el paquete. El orden en que aparecen es una convención universal: el primero corresponde al nitrógeno, el siguiente al fósforo y el último al potasio. Si se toma como ejemplo un envase rotulado "10-10-10", que es el fertilizante que se ajusta a más tipos de plantas, éste contiene un 10% de nitrógeno, un 10% de fósforo y un 10% de potasio. El 70% restante es material de relleno inerte, como piedra caliza granular, que ayuda a repartir el fertilizante de manera más uniforme sobre el suelo.

  • La primavera es el mejor momento para abonar plantas y flores. Otra ocasión idónea para usar fertilizante es la siembra.

  • Para un resultado óptimo hay que seguir las instrucciones de la etiqueta, tanto las referidas a cantidades como las relativas al modo de uso.

  • Cuando se planta una nueva flor, hay que aplicar el fertilizante en el hoyo antes de colocar la planta.


Publicado por jacintoluque @ 20:52
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Comentarios

esta pagina web tiene toda la informacion sobre fertilizantes

Publicado por Invitado
Jueves, 14 de junio de 2012 | 1:35