Martes, 10 de noviembre de 2009
Lunes, Noviembre 9, 2009

Por Manuel Núñez y Claudina Navarro

La elaboración tradicional ofrece todas las ventajas atribuibles al alimento vivo.

El yogur es uno de los alimentos sanospor excelencia y un corredor de fondo que gana batalla tras batalla.Superó con soltura la amenaza de los postres lácteos pasteurizados quele usurparon el nombre (desde 2005 pueden legalmente llamarse “yogurespasteurizados después de la fermentación&rdquoGui?o gracias a que losconsumidores continuaron prefiriendo los auténticos alimentos vivos.Estos contienen millones de bacterias que en parte llegan vivas hastael intestino grueso, donde mantienen bajo control las multiplicación debacterias patógenas y contribuyen a la salud de la flora digestiva, talcomo han demostrado estudios científicos concluyentes realizados por elConsejo Superior de Investigaciones Científicas.

Otros ensayos muestran que los yoguresmejoran la eficacia del sistema inmunitario y la circulaciónintestinal. Sin embargo, ningún trabajo científico ha demostrado que unyogur pueda sustituir una comida, tal como sugiere alguna publicidadexagerada.

Pero no todos los yogures son iguales.En su calidad intervienen varios factores. Uno de ellos es la cantidadde bacterias vivas que contiene cada envase. Esta cifra se encuentranormalmente por encima del millón de bacterias y puede llegar hasta los300 millones, según análisis independientes. Pero el consumidor debesaber que a medida que se acerca la fecha de caducidad estas cifras sevan reduciendo. Por tanto es conveniente consumirlos cuanto más frescosmejor.

Lío de bacterias

La gran duda de quien se acerca a lasección de yogures es saber con qué bacteria quedarse. El yogurtradicional se elabora con Streptococcus thermophilus y Lactobacillusbulgaricus, dos especies que estimulan su crecimiento mutuamente. Peroalgunos fabricantes recurren a otras especies de lactobacillus, comolos caucasicus, lactis, fermenti o delbruckii, siendo los másreconocidos los acidophilus, los bifidus y, sobre todo, los casei, alos que se atribuye la capacidad de incrementar la producción deanticuerpos que protegen frente a las infecciones. Por eso, los yogurescon casei son seguramente los más caros y apreciados por el público.

Sin embargo, algunos expertos no creenque las bacterias de la familia casei posean propiedades tanimportantes como para pagar el sobreprecio y recomiendan elegir yogurestradicionales de calidad y más baratos.

Recientemente, Foodwatch, unaorganización alemana de protección de los derechos del consumidor,fundada por el ex director de Greenpeace, Thilo Bode, ha llamado laatención en un informe sobre el hecho de que los productos con caseiofrecen una cantidad menor de yogur y más azúcar.


Publicado por jacintoluque @ 12:37
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