Martes, 16 de febrero de 2010

Nutrióloga Certificada Ana María González

“De músicos, poetas – nutriólogos – y locos, todos tenemos un poco” 

Si hay un tema del que mucho se habla es de la alimentación de los pequeños, sin embargo gran parte de lo que se dice no es necesariamente cierto, es por esto que hablaremos de los mitos y realidades más comunes en la alimentación infantil.

Mito: Es obligación de los padres que los niños coman.

Realidad: Es obligación de los padres ofrecer una alimentación correcta a sus hijos. Es responsabilidadn de los niños decidir si comen o no y cuanto comen. Es importante dejar que los niños reconozcan sus señales de hambre y saciedad y aprendan a comer la cantidad que realmente los deje satisfechos.  De está manera es más fácil evitar problemas de obesidad. La obligación de los padres es ofrecer una dieta variada, equilibrada, apetecible, darles a probar alimentos nuevos, poner un horario de comidas, etc.  Una vez que los niños tienen ciertas responsabilidades es más fácil que su alimentación sea la adecuada.

Mito: Para un buen crecimiento es necesario un suplemento vitamínico.

Realidad: La gran mayoría de los niños no necesitan un suplemento vitamínico. Si nuestros hijos consumen una alimentación variada que incluya verduras, frutas, cereales, leguminosas, alimentos de origen animal, grasas y azúcares en una proporción adecuada, podemos estar tranquilos de que están consumiendo los nutrimentos necesarios. No hay que olvidar que nuestra alimentación no depende de un alimento o de un tiempo de comida si no del conjunto de alimentos que consumimos en varios días.

Mito: Comer entre comidas provoca caries.

Realidad: Lo que en realidad provoca las caries es el contacto constante de los alimentos con los dientes, especialmente el de aquellos que contienen azúcar. Es por esto que lo importante es enseñar a los pequeños buenos hábitos de higiene bucal y cepillarse los dientes después de cada comida, aunque ésta sea tan pequeña como el lunch o refrigerio.

Mito: Los niños tienen gustos diferentes de los adultos y necesitan comida “especial para niños”

Realidad: Los niños no tienen gustos predeterminados, somos los adultos lo que les vamos enseñando, es por esto que es primordial incluir a los pequeños a la dieta familiar a partir del año de edad y servirles lo mismo que los adultos. Sin embargo, es importante respetar el gusto del niño y si por ejemplo, alguna vez no le gustaron las zanahorias cocidas, probar ofrecérselas en sopa, jugo, con margarina ó crudas, etc. Es decir, intentar a lo largo del tiempo variando las presentaciones.

Mito: Los niños “bien” educados no comen entre comidas.

Realidad: Los niños están en constante movimiento, por lo que sus requerimientos de energía son altos y sus estómagos, al igual que ellos, pequeñitos, por otro lado no están dispuestos a perder mucho tiempo en comidas largas. Es por esto que el lunch o refrigerio, por la mañana y por la tarde, es muy importante. Lo que debemos enseñarles es a hacer buenas elecciones, incluyendo en cada refrigerio por lo menos 2 grupos de los alimentos del Plato del Bien Comer.

Mito: Las grasas no son buenas y es más sano eliminarlas desde la edad preescolar.

Realidad: Las grasas son indispensables en la alimentación de cualquier persona y los niños no son la excepción. Las grasas o lípidos nos aportan energía, vitaminas como la A, D, E y K, protegen nuestros órganos, nos ayudan a mantener una temperatura adecuada, etc. Deben de proporcionar hasta un  30 ó 35% del total de calorías que consumimos diariamente.   De éste porcentaje el 90% debe de venir de las grasas conocidas como insaturadas que las encontramos principalmente en alimentos de origen vegetal como el aguacate, las nueces, los aceites como el de maíz, soya, canola, girasol, etc., y en alimentos elaborados a base de ellos como la margarina.  Adicionalmente estos alimentos son  fuente de  las grasas esenciales es decir que el cuerpo no las puede producir y las necesita obtener de los alimentos y son indispensables para el sano crecimiento y desarrollo de nuestros niños.


Mito: Lo más importante es que coman proteínas.

Realidad: No hay ningún nutrimento que sea más importante que otro, cada uno juega un papel diferente e indispensable en la salud y en el caso de los niños no debemos olvidar que además están creciendo, por lo que sería un grave error  dar solo alimentos ricos en proteínas que si bien juegan un papel fundamental, sin los otros nutrimentos como grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales el crecimientos y la salud no serían posibles.

Ahora que sabemos las realidades sobre aspectos importantes de la alimentación de nuestros pequeños, es hora de poner manos a la obra y ayudar al sano crecimiento y desarrollo de los niños.

Fuente:
ASENCA
Febrero 12, 2010


Publicado por jacintoluque @ 11:16
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