Martes, 02 de marzo de 2010

ElDepartamento de Ciencia, Tecnología y Universidad del Gobierno deAragón, a través del Centro de Investigación y TecnologíaAgroalimentaria (CITA), lleva a cabo un proyecto de investigación cuyoobjetivo es ofrecer alternativas eficaces y rentables al uso deplásticos con polietileno en la agricultura. 

El polietileno es un material contaminante ysu degradación tarda cientos de años. Se usa para cubrir el suelo delcampo con objeto de evitar la aparición de las malas hierbas y reducirasí la cantidad de agua de riego necesaria.

Desde el año 2005 se están ensayandodiferentes materiales biodegradables, como las pajas de maíz, el arrozo la cebada; así como distintos plásticos biodegradables, diferentespapeles y un fieltro de fibras textiles recicladas del yute utilizadopara asientos de coche.

Los ensayos se hacen en colaboración con laEscuela Politécnica Superior de Huesca de la Universidad de Zaragoza ycon el Departamento de Agricultura del Ejecutivo autónomo. También secolabora con la empresa Sphere Group Spain S.L., radicada en Utebo(Zaragoza).

Dicho negocio se dedica a la fabricación debolsas de plástico biodegradable a partir de almidón de patata y estádesarrollando un bioplástico que se pueda utilizar en agricultura.

Se trata de encontrar un material opaco queevite la entrada de luz al suelo, que se mantenga sin degradar eltiempo que el cultivo necesite y después se degrade y desaparezca.Además, debe tener unas buenas propiedades físicas para ser colocado enel suelo sin sufrir roturas.

Los primeros resultados muestran que losdistintos tipos de papel son los únicos capaces de evitar elcrecimiento de una temida mala hierba, la juncia, que atraviesa todoslos demás materiales, aunque son más difíciles de instalar en campodebido a las roturas.

Los plásticos biodegradables tienen laprincipal ventaja de ser fáciles de instalar, pero la juncia losatraviesa y todavía no son económicamente competitivos. En laactualidad, el uso de polietileno es la técnica más extendida en Españapara la producción de tomate y otras hortalizas de industria.

Su uso contamina el suelo, ya que lascosechadoras se acercan mucho a la superficie y rompen el plástico enpequeños trozos, dificultando así el establecimiento de cultivos comoespinacas o guisantes, que no toleran los restos que se mezclan con lacosecha y deprecian su valor.

También llega a las vías de agua y, si sequema, a la atmósfera como gases tóxicos. Otros inconvenientes son elcoste adicional de sacar el polietileno del suelo sin romperlo,aproximadamente 150 euros por hectárea, y la dificultad que presenta sureciclado, ya que suele estar mezclado con tierra y restos vegetales.


Publicado por jacintoluque @ 11:22
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