Domingo, 27 de junio de 2010

Los flavonoides contenidos en el chocolate parecen jugar un efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares por sus efectos antioxidantes

Durante a?os el chocolate ha sido objeto de un sinf?n de acusaciones. Desde fuente de vicio hasta origen de caries infantiles, pasando por adicciones incontrolables, problemas metab?licos, cefaleas o sobrepeso. De un tiempo para esta parte, sin embargo, el chocolate se est? reivindicando como fuente de salud. Si los resultados de distintas investigaciones acaban confirm?ndose, pronto podr?a figurar entre las prescripciones de todo m?dico de cabecera.

Un art?culo publicado hace unos meses en la revista Nature (424:1013, 28/8/2003) despej? toda inc?gnita acerca del papel protector de los flavonoides del cacao y del chocolate frente a la enfermedad cardiovascular. Un equipo dirigido por Mauro Serafini, del Instituto Nacional Italiano para la Investigaci?n de los Alimentos y la Nutrici?n (Roma), han identificado al flavonoide responsable, la epicatequina, que act?a como antioxidante en los vasos sangu?neos y previene la formaci?n de placas de ateroma (arteriosclerosis). No obstante, los investigadores transalpinos subrayan que el efecto antioxidante del cacao se inhibe normalmente por acci?n de la leche con la que se acompa?a tanto su presentaci?n soluble como buena parte de las pastillas de consumo m?s extendido. En otras palabras, que para que el chocolate resulte verdaderamente sano, le sobra la leche.

Serafini llev? a cabo un estudio con 12 voluntarios sanos, a quienes hizo probar distintas variedades de chocolate y observ? que la absorci?n de epicatequina en el organismo se ve?a dificultada en los chocolates que inclu?an leche o derivados l?cteos en su composici?n. ?Este hallazgo alimenta la controversia de que las acciones antioxidantes de determinados productos que ingerimos puede contrarrestarse mediante la acci?n de otros componentes de la dieta, al mismo tiempo que apoya el concepto de que los flavonoides desempe?an un papel esencial frente a las enfermedades del coraz?n y degenerativas?, se?ala el investigador.

Carl Keen (Universidad de California) va m?s lejos a?n y sostiene que la epicatequina podr?a actuar ?como una aspirina de baja dosis? en el organismo, ejerciendo una actividad antiplaquetaria y protegiendo frente al ictus o el infarto. ?Nuestro grupo no s?lo observ? un incremento de la capacidad antioxidante tras el consumo de chocolate, sino una variaci?n de ciertos componentes que afectan a los vasos sangu?neos?. El especialista estadounidense midi? el efecto de los flavonoides en 25 voluntarios que hab?an ingerido 25 gramos de chocolate, y lo compar? con otros voluntarios que hab?an comido s?lo pan. ?Entre dos y seis horas despu?s de haber tomado chocolate, la sangre de los voluntarios registr? una disminuci?n de la agregaci?n plaquetaria que no se dio cuando el producto consumido era el pan?, relata.

Una peque?a tableta de chocolate negro (sin leche) aporta al organismo, seg?n Keen, tantos flavonoides como seis manzanas, algo m?s de cuatro tazas de t? o dos vasos de vino tinto.

N?ctar de los dioses

La acci?n antioxidante del chocolate podr?a verse limitada por otros componentes de la dieta, en especial de la leche Crist?bal Col?n no s?lo descubri? Am?rica. De vuelta a Espa?a, en 1502, trajo consigo algunas semillas de cacao que los ind?genas utilizaban como moneda de cambio; aunque el almirante ignor? siempre su cotizaci?n en cuanto a salud. En la sociedad azteca, por contra, se atribu?an al chocolate cualidades m?sticas (su nombre bot?nico, Theobroma cacao significa en griego ?alimento de los dioses?). Hern?n Cort?s atestigu? c?mo Moctezuma beb?a con asiduidad un raro n?ctar que los aztecas denominaban xocalt (agua amarga), elaborado a base de cacao, ma?z triturado, especias y agua. ?Esta bebida le hace a uno m?s fuerte y resistente a la fatiga?, relataba el conquistador.

Hasta su utilizaci?n industrial, el chocolate goz? durante siglos de un cierto halo de alimento exquisito y reconstituyente, que nuestro ecl?ctico recetario introdujo como condimento en determinadas salsas, como desayuno y merienda, o como acompa?ante del caf? en la sobremesa. Su pasta de sublime y f?cil fusi?n acab?, sin embargo, relegando el chocolate a la categor?a de golosina con la que alimentar m?ltiples caprichos. Y acab? generando adicciones tan insidiosas que pronto mereci? casi el apelativo de pecado, colmo de vicios ?sin virtud alguna?, en opini?n de algunas voces.

La ciencia, sin embargo, acab? jugando a favor de los partidarios del placer y, puestos a indagar en cosas buenas del chocolate, cient?ficos californianos publicaron en 1996 un art?culo en The Lancet, en el que se dejaba constancia de que las catequinas (flavonoides) del chocolate superaban a las del t? en su acci?n antioxidante. Los autores no propon?an introducir m?s cacao en la dieta, pero recordaban que ?combinar algo de chocolate con una taza de t? es sabroso y sano a la vez?.

Desmitificaci?n de una culpa

Como por arte de birlibirloque, en los ?ltimos 10 a?os han proliferado trabajos cient?ficos que podr?an parar los pies a los padres o educadores que intenten frenar el consumo de chocolate por parte de los adolescentes. Pues bien, resulta que la grasa saturada de la manteca de cacao, el ?cido este?rico, no aumenta el colesterol malo (LDL). Al contrario, parece ayudar al h?gado a eliminar el exceso de este l?pido de la sangre. Tampoco salen m?s granos en la cara por abusar del chocolate; aunque una dieta sana mejora siempre el estado de la piel, el acn? se debe a una producci?n excesiva de sebo causada por factores hormonales, y no diet?ticos. Con respecto a la migra?a, un trabajo publicado en Cephalalgia concluy? recientemente que el chocolate no provocaba los dolores de cabeza del grupo que lo tom? en gran cantidad, comparado con otro que consumi? una bebida con suced?neo (algarrobas).

De las caries, es cierto que existen alimentos m?s cari?genos que otros y que el chocolate, por su contenido en az?cares, se encuentra entre los de mayor peligro. Sin embargo, si ?ste y otros alimentos cari?genos se consumen con las comidas y antes del cepillado, el riesgo desaparece. Adem?s, el chocolate se disuelve r?pidamente y no est? mucho tiempo en contacto con el esmalte dental (los caramelos blandos y pegajosos son mucho m?s da?inos).

A prop?sito de la adicci?n al chocolate no existen datos definitivos. Tres son las sustancias del chocolate que pueden incidir en el estado de ?nimo (muchos le atribuyen cualidades antidepresivas). Su contenido en cafe?na y teobromina lo convierten en un estimulante leve. La feniletilamina produce un efecto placentero a nivel cerebral y la anandamida causa relajaci?n y sensaci?n de bienestar. Estos dos ?ltimos compuestos tambi?n est?n en el hach?s, por lo que algunos trabajos sugirieron que el chocolate podr?a tener efectos adictivos similares a los del cannabis y justificar, de este modo, su apelativo polpular. Sin embargo, se ha demostrado que la concentraci?n de estas sustancias en una tableta es insuficiente para que el chocolate provoque efectos adictivos.

LA CATEQUESIS DE LA CATEQUINA


El chocolate negro es el que mejor conserva sus efectos positivos para la salud.

Educar a comer bien no es cuesti?n de prohibir. En una cultura cada vez m?s inclinada a lo org?nico y lo funcional en los alimentos, nuestras generaciones emergentes deben conocer las cualidades de cuanto se llevan a la boca y recomponer su selecci?n de gustos en torno al valor de lo ingerido. Como los b?fidus activos, las vitaminas o los minerales, los m?s j?venes tienen derecho a conocer que los flavonoides incluidos en algunas frutas, el t? o el vino tinto mejoran, como en el caso del chocolate, los niveles de antioxidantes en la sangre hasta en un 20% y reducen el colesterol LDL.

Hay que subrayar que dicho efecto est? presente de igual forma en cebollas, manzanas, jud?as, soja y zumos de naranja o uva, y que es mejor comer de forma extensiva (muchos alimentos distintos) que intensiva (m?s de lo mismo). La ventaja de frutas y verduras es que, adem?s de flavonoides, contienen fibra, vitaminas y minerales. La ventaja del chocolate es su inigualable sabor (y mejor, cuanto m?s amargo, cuanta menos leche o az?car).

?Es posible que a partir de ahora podamos pecar con un poco menos de remordimiento?, comenta Franz Messerli, un experto en hipertensi?n de Nueva Orle?ns que centra el poder curativo del chocolate en los polifenoles. ?Los polifenoles son unos componentes qu?micos que tambi?n se encuentran en otras sustancias, como el t? verde; son flavonoides, concretamente catequinas, y los cient?ficos creen que son dichas catequinas las que m?s efectos antioxidantes y antitumorales poseen?. Cuatro son las principales catequinas que se dan cita en el chocolate: EC (epicatequina), ECG, EGC y EGCG.


Publicado por jacintoluque @ 19:41
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