Domingo, 27 de junio de 2010

Grasas, az?cares y sabores intensos estimulan el apetito y crean h?bito. Controlar las tentaciones es importante para evitar desequilibrios nutricionales

Los alimentos tambi?n generan pasiones. Los golosos, los devoradores de pizzas, los que no dejan pasar la ocasi?n de tomar un caf? o los que no pueden terminar el d?a sin beber un refresco, son legi?n. ?Se ha preguntado alguna vez por qu? se dan esas preferencias, o por qu? hay quienes no tienen control para dejar de comer ciertos productos? Los factores que condicionan el apetito y la elecci?n de lo que comemos son muy diversos y no afectan por igual a todas las personas.

?Por qu? comemos lo que comemos?

El consumo de az?car estimula la liberaci?n de endorfina, una sustancia vinculada con la sensaci?n de bienestar

Razones socio-culturales, econ?micas, fisiol?gicas y ps?quicas propician que determinados alimentos resulten m?s atrayentes que otros. Por lo general, la selecci?n tiene mucho que ver con la comida a la que se est? habituado -costumbres familiares y del lugar en el que se vive-, etc., sin olvidar que los alimentos influyen en nuestro organismo, tanto en un aspecto f?sico como emocional. De hecho, la alimentaci?n cumple con un doble objetivo en el organismo: saciar el hambre en respuesta a una necesidad b?sica -necesitamos comer para poder vivir-, y la b?squeda del placer -se tiende a comer mayor cantidad de aquello que m?s gusta-.

Dulce o salado. ?Hambre espec?fica?

Algunos autores defienden que el "hambre espec?fica" consiste en la preferencia por determinadas sustancias o sabores como respuesta del cuerpo ante una carencia nutricional concreta. Para entenderlo mejor, si una persona lleva mucho tiempo sin haber tomado sal, el sabor salado le resultar? agradable, mientras que si ha consumido un exceso de sal ocurrir? lo contrario.

Esto no es del todo cierto, puesto que las personas que siguen dietas bajas en sal acusan, cuando comen fuera de su hogar, un sabor salado demasiado pronunciado que llega a resultarles desagradable. El gusto se educa y, por tanto, quienes est?n habituados a comer productos salados tendr?n mayor atracci?n por ellos, del mismo modo que quien est? habituado a los sabores dulces demandar? m?s ese tipo de alimentos. Pero no s?lo nuestra percepci?n de los sabores determina una mayor atracci?n por lo dulce o lo salado, tambi?n hay que tener en cuenta que la apetencia por uno u otro sabor es reflejo de lo que a la persona le reporta m?s placer. Comemos con los cinco sentidos, en especial con el olfato y el gusto, que mantienen una estrecha relaci?n con el cerebro, pero tambi?n con la memoria y con la emoci?n.

El placer de comer. Una cuesti?n fisiol?gica y emocional

Comer es un acto placentero y como tal influye en nuestro sistema nervioso y endocrino. En concreto, el acto de comer, o sencillamente pensar en comida, pone en marcha est?mulos que llegan a nuestro sistema nervioso y que provocan la liberaci?n de neurotransmisores -mensajeros qu?micos del organismo- relacionados con experiencias agradables. Con ello se ha demostrado que hay razones fisiol?gicas que hacen que los alimentos ricos en grasas y en az?cares susciten mayor atracci?n que otros. Algunos de esos neurotransmisores son la dopamina, la serotonina y la noradrenalina.

  • Dopamina: Se relaciona con las emociones y los sentimientos de placer.
  • Serotonina: Ejerce influencia sobre el sistema nervioso y con frecuencia se la denomina "hormona del humor". Diversos estudios relacionan el deseo de tomar dulces con la serotonina y la liberaci?n de endorfinas -sustancias que produce el cerebro y que act?an en los mismos puntos que la morfina-, lo que se asocia a una grata sensaci?n de bienestar. Esto explica el ansia de dulce que algunas personas manifiestan cuando se encuentran abatidas, con malestar o des?nimo, ya que el consumo de az?cares estimula la liberaci?n de endorfinas.
  • Noradrenalina: Pertenece a la misma familia que la dopamina. Si los niveles de esta sustancia son adecuados, la persona se siente con energ?a, pero si no se tiene suficiente noradrenalina la persona nota agotamiento y puede caer en una depresi?n.

"No puedo parar de comer"

La dificultad que algunas personas acusan en el establecimiento, y cumplimiento, de l?mites a lo que comen se relaciona con alteraciones que afectan al sistema nervioso y endocrino. Esto tiene mucho que ver con la "b?squeda del placer", frente a la dificultad de obtenerlo de otro modo en la vida cotidiana. La experiencia placentera de comer en estos casos suele dar lugar a consumos exagerados de alimentos poco saludables que pueden desequilibrar la dieta y afectar negativamente a la salud.

Los alimentos que m?s enganchan

El queso, las carnes, los aperitivos salados -pipas de girasol, frutos secos, patatitas y similares-, la comida r?pida ofast food -hamburguesas, pizzas, perritos, etc.-, los dulces, el chocolate o el caf?, son los alimentos que m?s enganchan, dado su contenido de grasas, az?cares, sal o de sustancias estimulantes como la cafe?na.

  • Comida r?pida. Este tipo de comidas se acompa?a generalmente de entrantes -aros de cebolla, snacks, etc.-, salsas, patatas fritas y de postres dulces -donuts, tartas, pasteles...- que aportan sabores muy intensos y una elevada cantidad de grasas -las grasas hacen al alimento m?s agradable en la boca-, az?cares, calor?as y sal. Su intenso sabor estimula el apetito y su contenido de grasas y az?cares pueden conducir a que algunas personas se enganchen a este tipo de comidas, poniendo en riesgo por ello su salud.
  • Dulces y az?cares. Los alimentos dulces y los refrescos contienen elevadas cantidades de az?car y calor?as. Se ha demostrado que el consumo de az?car estimula la liberaci?n de endorfinas relacionadas con una grata sensaci?n de bienestar, de ah? que algunas personas se sientan especialmente atra?das por los dulces.
  • Chocolate. Es un alimento energ?tico por su alto contenido de hidratos de carbono y de grasas. Asimismo contiene una sustancia similar a la cafe?na pero de menor acci?n excitante y cantidades de cafe?na muy inferiores a las del caf?. El equilibrio de su composici?n grasa y azucarada hace que sea un alimento muy tentador y al que algunas personas llegan a engancharse. Sin embargo no puede decirse que sea un alimento adictivo. El problema radica en la sensaci?n placentera que produce su consumo y que la persona supuestamente ?adicta? busca, en ocasiones, con demasiada frecuencia.
  • Bebidas estimulantes. Hay muchas sustancias que estimulan el sistema nervioso que se hallan en alimentos de consumo habitual. Entre ellas destaca la cafe?na.
    • Caf?. Contiene cafe?na, una sustancia psicoactiva y de acci?n excitante que afecta al sistema nervioso y que puede llegar a crear adicci?n. En dosis moderadas -200 mg/d?a, es decir, unas dos tazas de caf?-, la cafe?na produce efectos agradables en el organismo. Es un t?nico cardiaco, lo que conduce a un pulso m?s amplio y fuerte y a un aumento temporal de la tensi?n arterial. Por otra parte facilita el trabajo intelectual y la actividad muscular. No obstante, si las cantidades ingeridas son demasiado elevadas -400-600 miligramos de cafe?na/d?a durante m?s de una o dos semanas- sus efectos para el organismo pueden llegar a ser nocivos dando lugar a crisis de ansiedad, insomnio, temblores, etc.
    • Bebidas de cola. Al igual que el caf?, contienen cafe?na que suele proceder del extracto de nuez de cola, un fruto tropical en la que se halla de modo natural. Una lata de refresco de cola contiene en torno a 40-55 miligramos de cafe?na.
    • T?. Esta bebida contiene una sustancia similar a la cafe?na conocida con el nombre de te?na. Una taza de t? negro aporta el equivalente a unos 50 miligramos de cafe?na.

El placer de comer puede, y debe, ser saludable

El placer de comer no est? relacionado con las comidas copiosas, los alimentos grasos o dulces o sofisticadas recetas. Los principales aspectos a tener en cuenta si lo que se desea es experimentar satisfacci?n con la comida sin alterar la salud son incluir en la dieta todo tipo de alimentos, prepararlos en la forma adecuada e ingerirlos en las cantidades que el cuerpo necesita, ni m?s ni menos.

Publicado por jacintoluque @ 19:58
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