Domingo, 27 de junio de 2010

La tristeza puede fomentar una mala alimentaci?n debido al deseo de tener un breve estado de euforia

Cuando uno est? triste tiene tendencia a descuidar lo que come. Algo tan conocido, sin embargo, apenas ha sido tomado en consideraci?n por los expertos salvo en gu?as orientativas, algunas de ellas asociadas a estudios de conducta. Ahora, un estudio de la Universidad de Cornell (Nueva York) insiste en la correlaci?n negativa entre estado de ?nimo y alimentos. La investigaci?n reitera que el estado de ?nimo y el consumo de alimentos poco saludables son parientes cercanos.

De acuerdo con los resultados de la investigaci?n, cuando nos invaden momentos puntuales de tristeza, estamos deprimidos o con un estado de ?nimo bajo, buscamos refugio en alg?n elemento, factor o situaci?n que ayude a revertir el malestar. En ocasiones, el refugio es la nevera, cuando no la despensa. Y ah? es donde, con demasiada frecuencia, comemos lo que m?s nos apetece, que no siempre es lo m?s saludable.

El estudio ha sido dirigido por Nitika Garg (profesor de Marketing en la Universidad de Mississippi), J. Jeffrey Inman (profesor de Marketing y de administraci?n de empresas de la Universidad de Pittsburg) y John S. Dyson (profesor de Marketing y Econom?a Aplicada de la universidad de Cornell). Los resultados se han publicado en la revista Journal of Marketing

Las palomitas y el estado de ?nimo

La investigaci?n tuvo un dise?o peculiar. En una primera fase, se plante? a 38 auxiliares administrativos el visionado de una pel?cula divertida, Sweet Home Alabama, y de otra dram?tica, Love Story. Para rematar la sesi?n se dio a los espectadores, como aperitivo, palomitas con sal y mantequilla y uvas pasas. Parece ser que los resultados hablan: con Love Story, el consumo de palomitas fue un 36% superior. Por su parte, los espectadores de la pel?cula divertida comieron las palomitas mucho m?s despacio.

Uno de los directores, Wansink, entiende que las personas que se sienten deprimidas o tristes pretenden buscar un consuelo, un estado breve de euforia o placer a trav?s de alimentos apetitosos pero no necesariamente saludables.

En una segunda fase del estudio se intent? corroborar los resultados. Esta vez se usaron golosinas de chocolate mientras los voluntarios le?an diversas notas, unas sobre ni?os y ni?as muriendo y otras sobre cuatro viejos amigos que compart?an una esplendorosa y agradable tarde. ?Cuando alguien est? triste necesita buscar una recompensa, y lo m?s f?cil es picar comida sabrosa pero para nada saludable?, asevera Garg. En el estudio, los primeros comieron cuatro veces m?s chocolate que los segundos.

Informaci?n nutricional

Las personas que no manifiestan un bajo estado de ?nimo no se ven tan afectadas al leer aspectos negativos sobre ciertos alimentos

En la ?ltima fase del estudio se intent? relacionar el estado de ?nimo y la comida con la lectura de informaci?n nutricional. Se puso a prueba a otros voluntarios. De nuevo les ofrecieron palomitas, esta vez para recompensarles despu?s de llevar a cabo diferentes tareas, entre las cuales estaba la descripci?n de aspectos que les hacen sentir felices (o tristes) o la escritura de breves historias sobre tristeza o alegr?a. A una parte de los voluntarios se les a?ad?a informaci?n nutricional sobre las palomitas y a otros no.

En los resultados, los ?nicos que oscilaron entre el comer mucho y el no comer absolutamente nada fueron las personas que hab?an manifestado un bajo estado de ?nimo durante la actividad. Por el contrario, los voluntarios con un estado de ?nimo positivo no variaron la forma de comer. En este caso, el hecho de recibir o no informaci?n nutricional sobre las palomitas no afect? el resultado.

Wansik sostiene que un bajo estado de ?nimo influye en la alimentaci?n tanto por exceso como por falta y que, en t?rminos generales, a las personas que no lo manifiestan no les afecta tanto leer aspectos negativos sobre ciertos alimentos.

Un pez que se muerde la cola


- Imagen: Pamela Garc?a -

Una alimentaci?n desequilibrada puede producir carencias espec?ficas de vitaminas o minerales que se manifiestan mediante s?ntomas o sensaciones como apat?a, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atenci?n, fallos de memoria, de concentraci?n e incluso depresi?n.

Si bien el estudio de la Universidad de Cornell reafirma que el estado de ?nimo puede afectar a la alimentaci?n, tambi?n es cierta la lectura inversa, que la alimentaci?n puede influir en el estado de ?nimo. ?Qui?n llega primero? Tanto si la tristeza es causa como consecuencia, cuando se adquieren malos h?bitos de alimentaci?n se puede crear una situaci?n de dependencia de dif?cil salida.

Estar desanimado, no comer bien, sentirse f?sicamente mal, desanimarse a?n m?s. Es un bucle en el que, a pesar de todo, de lo que se trata es de aprender a comer de forma saludable. Los expertos recomiendan no dejarse llevar por la sensaci?n de decaimiento y tristeza. Llevar una vida activa y encontrar nuevos puntos de motivaci?n personal podr?an ser una salida para enfrentar situaciones negativas.


Publicado por jacintoluque @ 20:01
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