Lunes, 28 de junio de 2010

La acumulaci?n de grasa en el h?gado comporta resistencia a la insulina, mayor riesgo cardiovascular y de mortalidad por c?ncer

No hay una f?rmula m?gica para prevenir la diabetes mellitus de tipo 2. La estrategia que propugnan los m?dicos es siempre la misma: evitar la obesidad. Ligada a esta condici?n, los expertos advierten de que tener el h?gado graso (esteatohepatitis no alcoh?lica) puede ser uno de los desencadenantes de la enfermedad. En cualquier caso, la receta es la misma y la prevenci?n pasa por hacer dieta e incrementar la actividad f?sica. Una reducci?n del peso corporal y la adopci?n de otros h?bitos de vida saludables constituyen la terapia m?s efectiva para combatir la obesidad, el h?gado graso y todos los problemas cardiovasculares.

Una relaci?n importante

El binomio compuesto por h?gado graso y diabetes tipo 2 es uno de los principales problemas detectados en los ?ltimos a?os y que, para los m?dicos, constituye un nuevo reto para controlar a sus pacientes. Esta relaci?n es cada vez m?s com?n e importante: el desarrollo de h?gado graso (esteatohepatitis no alcoh?lica) causa resistencia a la insulina y, por lo tanto, con el transcurso del tiempo, supone el desarrollo de diabetes.

Estudios recientes han confirmado que la acumulaci?n de grasa en el h?gado aumenta adem?s el riesgo de mortalidad por c?ncer, m?s riesgo cardiovascular y, en consecuencia, supone un problema sanitario de primer orden. Es m?s, se estima que el 20% de las personas con diabetes del tipo 2 tienen esteatohepatitis no alcoh?lica, seg?n informa Enric Esmatjes, jefe del Servicio de Endocrinolog?a y Nutrici?n del Hospital Cl?nic de Barcelona.

En torno al 34% de los ciudadanos adultos de EE.UU. y el 10% de la poblacion entre 2 y 19 a?os padece h?gado graso

En el XXI Congreso Nacional de la Sociedad Espa?ola de Diabetes (SED), Paul Angulo, de la Universidad de Kentucky (EE.UU.), expuso de forma m?s precisa que la esteatohepatitis no alcoh?lica tiene una alta prevalencia. Seg?n sus cifras, relativas a la poblaci?n estadounidense y extrapolables a Europa y a Espa?a, en torno al 34% de los ciudadanos adultos padecen h?gado graso. Pero lo m?s preocupante es que el 10% de la poblacion entre 2 y 19 a?os tambi?n lo sufre.

La acumulaci?n de grasa en el h?gado no se debe pasar por alto. Los expertos cl?nicos, incluso, se plantean a?adir la esteatohepatitis no alcoh?lica a la lista actual de factores de riesgo cardiovascular, que engloba la hipertensi?n, el tabaquismo, el colesterol y la diabetes. El h?gado graso es uno de los factores que forman parte de s?ndrome metab?lico, caracterizado por sufrir a la vez varios de estos mismos problemas: diabetes, hipertensi?n arterial, obesidad central e hipercolesterolemia.

Aumento de la incidencia

La diabetes mellitus de tipo 2 es una enfermedad cada vez m?s com?n. Se estima que en Espa?a hay alrededor de tres millones de personas diab?ticas y el desarrollo de nuevos casos (o incidencia) crece. Seg?n datos recientes de la Sociedad Espa?ola de Diabetes (SED), en los ?ltimos diez a?os han aumentado un 30%. En la actualidad, la SED realiza un estudio epidemiol?gico para conocer el verdadero alcance de esta enfermedad que, en una alta proporci?n, se podr?a evitar si se modificaran los estilos de vida.

Un cambio en la dieta, el ejercicio f?sico y someterse a controles m?dicos peri?dicos de manera frecuente puede reducir hasta en un 50% el desarrollo de diabetes en personas con prediabetes o alto riesgo de padecerla, seg?n un estudio realizado por miembros del Instituto de Investigaci?n en Atenci?n Primaria Jordi Gol, el Instituto Catal?n de la Salud y la Direcci?n de Salud P?blica de la Generalitat de Catalunya. La investigaci?n analiz? a m?s de 2.000 pacientes de centros de atenci?n primaria.

En el caso de la diabetes de tipo 2, la prevenci?n es m?s importante si cabe. Este tipo representa el 90% de todos los casos de diabetes y puede reducirse en un 50%. "Debemos insistir en la nutrici?n y el ejercicio, porque los casos de obesidad aumentan a un ritmo trepidante. La poblaci?n general y las autoridades sanitarias deben luchar para cambiar los h?bitos", defiende Luis Casta?o, presidente del comit? cient?fico del XXI Congreso Nacional de la SED, vicepresidente de esta organizaci?n y del Grupo de Investigaci?n en Endocrinolog?a y Diabetes de la Unidad de Investigaci?n del Hospital de Cruces, en Baracaldo (Vizcaya).

Puesto que la obesidad es cada vez m?s prevalente en poblaci?n joven, "aumenta la incidencia de diabetes tipo 2 a edades m?s tempranas y en adolescentes obesos, mientras que hace unos a?os estos casos eran excepcionales", afirma Manuel Aguilar, presidente de la SED y jefe del Servicio de Endocrinolog?a y Nutrici?n del Hospital Puerta del Mar.

La estrategia cl?sica es la efectiva

Uno de los retos relativos a la esteatohepatitis no alcoh?lica, a juicio de Francisco Jos? Tinahones, del Hospital Cl?nico de M?laga, es averiguar por qu? ciertas personas obesas desarrollan h?gado graso y otras no. Con independencia de cu?l sea el hallazgo, todo apunta a que la estrategia para combatirlo es una vieja f?rmula: hacer dieta e incrementar la actividad f?sica. La reducci?n del peso (en torno a un 10% del peso inicial durante los seis primeros meses) y la adopci?n de h?bitos de vida saludables es la terapia m?s efectiva para combatir tanto la obesidad como el h?gado graso y todos los problemas cardiovasculares. A menudo, otros tratamientos m?s agresivos s?lo consiguen una mejora provisional, seg?n Angulo.

MEMORIA METAB?LICA


- Imagen: Procsilas Moscas -

Todo cuanto se haga para evitar el riesgo cardiovascular influye en el organismo del diab?tico. Es la denominada memoria metab?lica. El estudio DCCT (The Diabetes Control and Complications Trial), en el caso de la diabetes 1, y UKPDS (United Kingdom Prospective Diabetes Study), en el de la diabetes 2, ya hab?an demostrado hace unos a?os que, en los pacientes sometidos a un tratamiento, mantener un buen control de la diabetes vale la pena.

Al evaluarlos se comprob? que quienes hab?an controlado bien su enfermedad, unos diez a?os despu?s, ten?an menos complicaciones cardiovasculares respecto a quienes no hab?an seguido un buen control, informa Enric Esmatjes. Este resultado demuestra que controlar la diabetes tiene un impacto beneficioso a largo plazo y refuerza la necesidad de insistir en esta estrategia terap?utica de control estricto de la diabetes, seg?n Esmatjes, al contrario que hace unos a?os, cuando algunos argumentaban la conveniencia de que este esfuerzo tuviera influencia en la prevenci?n del riesgo cardiovascular.

La memoria metab?lica se refiere, adem?s, al impacto que pueden tener ciertas condiciones durante la etapa fetal a lo largo de la vida. Al respecto, Esmatjes explica que la mala nutrici?n del feto y el bajo peso al nacer son factores que predisponen, a menudo, a la resistencia a la insulina y al desarrollo de diabetes.


Publicado por jacintoluque @ 18:07
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