Martes, 29 de junio de 2010

Seg?n los expertos, el nuevo dispositivo de Apple es un prototipo pendiente de ajustes que tiende m?s a la reproducci?n multimedia que a la telefon?a

No hace mucho, Steve Jobs dijo que su compa??a nunca lanzar?a un tel?fono m?vil. En septiembre de 2005 present? ROKR, un tel?fono Apple-Motorola cuya caracter?stica principal era un reproductor similar al iPod Shuffle (el m?s sencillo de la gama) y un sistema compatible con el software de reproducci?n iTunes. Jobs no hab?a mentido: el ROKR no era ni parec?a un producto Apple. Sin embargo, Jobs ha acabado por romper la promesa con iPhone, un aparato que tiene poco en com?n con su medio hermano ROKR y todo con el iPod, el producto insignia de la casa.

La presentaci?n que de ?l hizo Jobs lo dej? bien claro: es un tel?fono y es un iPod. Funciona como reproductor de m?sica, de v?deo, como navegador con acceso inal?mbrico a Internet, c?mara digital (2 megapixeles) y, por supuesto, como tel?fono, aunque parece lo menos importante.

Su preciosa pantalla t?ctil de 320 por 480 p?xels es el ?nico puente entre el usuario y los men?s. Su sistema CoverFlow permite navegar entre las car?tulas de discos como quien hojea una revista, con un simp?tico efecto de gravedad. Aquellos que ya lo han probado dicen que ver pel?culas o navegar en el iPhone es maravilloso (s?lo comparable a la Play Station Portable de Sony) pero que la pantalla es un interfaz lento, pesado y desesperante para todo aquello que requiera escribir.

La pantalla t?ctil s?lo acepta se?ales procedentes de la piel humana; no se puede teclear, ni con la u?a, ni con un l?piz. Mandar un SMS o contestar correos electr?nicos con los dedos en su teclado virtual es una tarea de lo m?s sufrida. Los fabricantes de Blackberry ya pueden volver a respirar.

Un dispositivo coherente con la filosof?a de Apple

El iPhone funciona con una versi?n reducida de Mac OS X (el sistema operativo de Apple) y navega con un mini-safari (el navagador de dicho sistema operativo). El tel?fono no es compatible con ning?n programa del planeta Microsoft y no admitir? software ajeno, como hacen otros tel?fonos inteligentes del mercado. Todas las actualizaciones, extensiones o extras ser?n adquiridos exclusivamente desde las propias tiendas Apple.

Apple quiere mantener el mismo control sobre el iPhone que ha caracterizado al resto de sus productos

Jobs ha defendido su decisi?n aduciendo que "no queremos que nuestro tel?fono sea una plataforma abierta porque pondr?a en peligro las redes de nuestro proveedor". Su argumento tiene poca consistencia (es imposible que un programa, por malicioso que sea, tire la red de un proveedor) pero la decisi?n es coherente con la filosof?a de la empresa. Apple quiere mantener el mismo control sobre el iPhone que ha caracterizado al resto de sus productos, y asegurarse de que hacen bien lo que se supone que tienen que hacer. Aunque no ha sido confirmado, su CPU y tarjeta de video podr?an ser de Samsung.

Numerosas dudas y una demanda de por medio

A seis meses del lanzamiento comercial del producto, quedan muchas dudas en el aire. S?lo para empezar, puede que el iPhone ni siquiera se llame iPhone: unas horas despu?s de la presentaci?n, la compa??a de rob?tica californiana Cisco Systems present? una demanda contra Apple por robarles una marca registrada previamente por ellos.

Por otra parte, hay detalles de dise?o que han desconcertado a los fans. El sistema permite desplegar ciertos contenidos en horizontal, convirtiendo la pantalla en un panor?mico. Sin embargo, el teclado virtual (la aplicaci?n m?s engorrosa y menos conseguida del iPhone, a decir de los expertos) no dispone de ese formato.

Ser?a deseable que el equipo de dise?adores de iPhone tomara buena nota de lo que se dice hoy en la Red

Adem?s, el tel?fono tiene bluetooth pero se conecta al ordenador mediante un cable USB; tiene un reproductor pero no puede descargar directamente de iTunes y se puede recibir y contestar el correo pero no sincronizar el proceso con el programa correspondiente del sistema operativo Mac OS X, sino que recibe los datos directamente de Internet, por lo cual hay que tener una cuenta de correo para el ordenador y otra para el iPhone.

Eso no significa que estos problemas permanezcan en la versi?n final. Parece evidente que Jobs est? probando el agua antes de lanzarse a la piscina y as? ajustar los ?ltimos tornillos. Ser?a de esperar que su equipo de dise?adores estuviera tomando buena nota de lo que se dice hoy en la Red.

Las seis cruces del iPhone

  • Precio. Hay una versi?n cara y otra todav?a m?s cara: 499 d?lares por el modelo de 4 Gigabytes y 599 d?lares por el de 8 Gigabytes, y obliga adem?s a firmar un contrato de dos a?os de permanencia con Cingular.

  • Exclusividad. En Estados Unidos y Canad? el iPhone es s?lo para clientes de Cingular.

  • Autonom?a. En condiciones ?ptimas, el iPhone s?lo tiene energ?a para cinco horas y media de conversaci?n y 16 horas de m?sica. Es probable que, en modo wireless, su bater?a se reduzca a la mitad.

  • Autismo. El iPhone depende al 100% de las decisiones de Apple en cuanto a nuevas aplicaciones y habilidades. En un mundo tan interconectado como es el de la Web 2.0, es un fallo fundamental.

  • Juego Limpio. O m?s conocido estos d?as como 'crippleware'. El sistema de protecci?n de copia de Apple (DRM) hace que las canciones que se descargan de iTunes s?lo puedan ser reproducidas en los dispositivos de Apple, y a su vez los dispositivos de Apple s?lo permiten comprar m?sica en la tienda de iTunes, si bien aceptan MP3 que no tengan DRM. Aunque hay maneras (ilegales) de saltarse el problema, Apple est? pendiente de una demanda por monopolizar el mercado haciendo que su servicio de m?sica online sea inseparable de su reproductor. El iPhone ha heredado la restricci?n y, por tanto, el problema.

  • El iPhone no es 3G. El iPhone no es un tel?fono de tercera generaci?n. Soporta GSM cuatribanda, EDGE, Wi-Fi 802.11b/g y Bluetooth 2.0. Apple ha cerrado un contrato de exclusividad con Cingular, que ya ten?a una exclusiva sobre el Motorola ROKR. Cingular es el mayor proveedor de banda ancha en los Estados Unidos, reci?n adquirido por AT&T, y su filial en Europa es O2, adquirida por Telef?nica en octubre de 2005. Es probable que, cuando el iPhone llegue a Espa?a a finales de a?o, lo haga de la mano de Telef?nica.

No tan revolucionario

En el mercado asi?tico, los m?viles de pantalla t?ctil que reproducen m?sica y v?deos y se conectan a la Red est?n m?s vistos que el tebeo. En septiembre del a?o pasado, BenQ present? un 'concepto' para un tel?fono de tercera generaci?n llamado Black Box en el Foro Internacional del Dise?o. La 'caja negra' de BenQ era un elegante dispositivo 'blanco-sobre-negro' que cambiaba de funci?n (tel?fono, radio, consola, c?mara, etc) a capricho del usuario a trav?s de su pantalla t?ctil. Tanto el jurado como los medios reconocieron que el cacharro era deslumbrante, pero no le dieron ning?n premio: la pantalla t?ctil les pareci? un interfaz demasiado lento, delicado y engorroso para un tel?fono de tercera generaci?n. ?Qu? tiene el iPhone de diferente? Que es de Apple.


Publicado por jacintoluque @ 18:05
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios