Mi?rcoles, 26 de enero de 2011

Ni todas las dioxinas son un peligro ni todas las no dioxinas carecen de actividad dioxina

Accidentes e incidentes como los del agente naranja "agent orange", el de Seveso o el m?s reciente de los pollos belgas, han alimentado sin duda la fama de un grupo de compuestos arom?ticos clorados llamados dioxinas. Por su toxicidad elevada, y tambi?n por su carcinogenicidad y teratogenicidad, despiertan miedo entre el p?blico, aunque desde el punto de vista cient?fico s?lo parte del temor est? justificado. Si en ciencia se afirma con frecuencia que todo es relativo, en toxicolog?a eso se traduce en que todo depende del producto y de la dosis. Enti?ndase por ello que ni todas las dioxinas son un peligro, ni todas las no dioxinas carecen de actividad dioxina.

  • Autor: Por RAIMON GUITART (*)
  • ?ltima actualizaci?n: 25 de enero de 2011

Dioxina, dioxinas y alimentos

Dioxina es el compuesto 2,3,7,8-tetracloro-dibenzo-p-dioxina (2,3,7,8-TCDD), uno de 22 posibles is?meros de las dibenzo-p-dioxinas tetracloradas, y uno de los 75 posibles cong?neres de las dibenzo-p-dioxinas policloradas (PCDD). Entender esta jerga es necesario para hablar con propiedad de un tema del que demasiadas veces se hace demagogia, tanto para estigmatizar como para banalizar.

Si la 2,3,7,8-TCDD es la m?s conocida de este grupo de compuestos org?nicos clorados es porque es la m?s peligrosa y t?xica de las PCDD: basta menos de 1 ?g (un microgramo es una millon?sima de gramo) por v?a oral para matar un animal como el cobaya. Se la considera habitualmente, por tanto, como el compuesto artificial m?s letal jam?s sintetizado, intencionada o involuntariamente, por el hombre. Rem?rquese lo de artificial, pues no pocas toxinas -ll?mase as? a los t?xicos que sintetizan los organismos vivos- resultan marcadamente mucho m?s mortales. Tal es el caso de las toxinas que fabrican microorganismos con el "Clostridium botulinum" o el "C. Tetan", causantes del botulismo y del t?tanos, respectivamente.

Por otra parte, otras especies empleadas como animales de experimentaci?n no son tan sensibles como el cobaya a los efectos t?xicos inmediatos de la 2,3,7,8-TCDD. Algunos roedores requieren dosis mil veces superiores para morir. No pocos matarratas y algunos insecticidas de los que se emplean de forma corriente resultan mucho m?s peligrosos si se toman como referencia esos datos. De otro lado, parte del problema est? en determinar si los seres humanos se sit?an entre las especies m?s sensibles, o entre las menos, a estos efectos agudos de la 2,3,7,8-TCDD.

Efectos a medio y largo plazo

Lo que m?s preocupa de las dioxinas es lo que produce o puede producir a medio o largo plazo. En particular, sus potenciales propiedades teratog?nicas (malformaciones en el feto) y carcinog?nicas (aparici?n de tumores malignos). Hay que advertir que la evidencia de que las PCDD son carcin?genas en humanos es bastante d?bil, y que casi toda ella proviene de extrapolaciones de estudios experimentales con animales. Suficiente, en cualquier caso, para tener m?s que fundadas sospechas de que pueden tambi?n serlo para nosotros.

Si la duda cient?fica existe es, sobre todo, porque a una rata se le puede administrar el producto en condiciones controladas de laboratorio, hacer un seguimiento y observar qu? ocurre. Con un humano eso no es ni legal ni factible, y la aproximaci?n m?s cercana que se puede llevar a cabo es el estudio epidemiol?gico de poblaciones expuestas de forma accidental, como la de veteranos del Vietnam o la de la poblaci?n de Seveso, aunque aqu? la interpretaci?n resulta siempre dif?cil por la cantidad de factores confundentes (por ejemplo, la dieta, el alcoholismo o el tabaquismo).

Un ?ltimo punto a tomar en consideraci?n es que no todas las dioxinas presentan la gran actividad biol?gica adversa que presenta la 2,3,7,8-TCDD y resultan, por ende, bastante "inocuas". M?s todav?a, compuestos que no son qu?micamente dioxinas (o, mejor, PCDD), s? la presentan. Tal es el caso de algunos dibenzofuranos policlorados (PCDF) y de algunos bifenilos policlorados (PCB), aunque hay todav?a otros ejemplos menos abundantes y conocidos. Por ejemplo los an?logos a PCDD, PCDF o PCB pero que, en lugar de cloro, llevan bromo (son, por tanto, polibromados).


(*) Raimon Guitart es Profesor Titular de Toxicolog?a, Universitat Aut?noma de Barcelona. http://quiro.uab.es/tox


Publicado por jacintoluque @ 19:08
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