Domingo, 06 de marzo de 2011

Los restos de comida que se acumulan en su interior son un foco de contaminaci?n si no se higieniza de forma adecuada y peri?dica

Electrodom?sticos como el horno y el microondas, as? como la nevera y el congelador, son grandes aliados en las cocinas. Su papel en la seguridad de los alimentos es fundamental, tanto en la conservaci?n como en las formas de cocinar alimentos. Pero estas acciones deben complementarse con ciertas pautas de limpieza. Mantener estos aparatos en condiciones ?ptimas de higiene, tanto en el interior como en el exterior, y evitar que acumulen restos de comida es fundamental para lograr que no se formen focos de contaminaci?n por microorganismos.

  • Autor: Por MARTA CHAVARR?AS
  • Fecha de publicaci?n: 7 de abril de 2010


- Imagen: Billy Mabray -

Limpieza y desinfecci?n son claves para garantizar la inocuidad de una zona de trabajo con alimentos, como el microondas y el horno. Limpiar implica quitar la suciedad, pero desinfectar es un proceso que destruye posibles g?rmenes. Por tanto, una acci?n complementa a la otra, de manera que ambas minimizan el riesgo de desarrollo de focos de infecci?n y la formaci?n de puntos de acumulaci?n de suciedad y proliferaci?n de microbios. Aunque en ocasiones parezca que una zona determinada no est? sucia, con el uso continuado siempre se acumulan bacterias y grasa.

Pero, ?c?mo se ensucia el microondas? Este electrodom?stico se utiliza, sobre todo, para calentar una taza de leche o caf?, adem?s de las comidas. La agitaci?n de las part?culas que desprenden las microondas provoca que los alimentos "exploten" durante la cocci?n y que se mezclen con los vapores que emanan. Estos, junto con las salpicaduras (no siempre visibles), se instalan en las paredes internas y forman concentraciones de bacterias y residuos. Las esquinas y las partes internas del plato giratorio son las zonas m?s sensibles, ya que en ellas se acumulan m?s bacterias. El uso de una tapa, adem?s de asegurar una cocci?n uniforme del alimento, reduce el riesgo de estas formaciones.

A fondo

La suciedad del interior del microondas, cuando acumula contaminaci?n bacteriana, puede llegar a desarrollar un sistema de adherencia a la superficie de los microorganismos que contin?a presente incluso cuando no son visibles (biofilms). El momento de la limpieza determina la efectividad de este proceso: cuanto m?s pronto se haga despu?s de cocinar, m?s seguro ser?, ya que los restos se eliminan de manera m?s f?cil. Para ello, se empieza por retirar la suciedad m?s visible, que se enjuaga con agua caliente y detergente. Despu?s hay que aclarar con agua, aplicar un desinfectante no agresivo y volver a aclarar. Las partes desmontables (plato giratorio y la base sobre la que se sustenta) se pueden extraer para limpiar con un pa?o suave humedecido con agua tibia y detergente.

Adem?s del interior del microondas, deben limpiarse las zonas externas, como la puerta y las juntas

Otra forma de limpiar, m?s r?pida y f?cil, consiste en introducir un vaso con agua que resista el calor. Se puede a?adir un poco de bicarbonato de sodio, vinagre o lim?n (altamente ?cidos) y calentar la mezcla hasta que se haya evaporado la mitad del agua. Se mantiene la puerta cerrada unos diez minutos, hasta que el resto del l?quido se enfr?e y el vapor penetre en los rincones. Transcurrido este tiempo, se pasa un pa?o humedecido por las paredes y esquinas para quitar la suciedad y se aclara muy bien, hasta que no queden restos de los productos utilizados.

Este proceso ayuda a eliminar la suciedad y a destruir los malos olores que desprende el microondas. Tambi?n deben lavarse la parte externa (puerta), que est? en contacto con las manos, y las juntas. Las gomas de las juntas o el asa son zonas que a menudo no se tienen en cuenta, pero que juegan un papel determinante en la prevenci?n de riesgos alimentarios.

Hornos, a mano o autolimpieza

La limpieza del horno resulta, en su mayor?a, una tarea laboriosa. La suciedad que se acumula en su interior procede de salpicaduras y derrames de grasa y alimentos durante la cocci?n de preparaciones como tartas o asados. Este electrodom?stico se utiliza a menudo de forma puntual, por lo que si no se limpia despu?s de cada uso, los vapores de grasas y l?quidos se adhieren a las paredes internas y se forma una capa de suciedad.

Una manera f?cil de limpiar el horno es hacerlo cuando todav?a est? caliente, ya que el calor facilita la eliminaci?n de restos de comida. Debe hacerse con productos espec?ficos (ayudar? consultar las instrucciones de cada horno) y evitar el uso de abrasivos o cepillos que puedan rallar las superficies. Otra manera de limpiar el interior del horno consiste en rellenar la bandeja con agua y lim?n y dejarla hervir durante unos diez minutos. La actividad desengrasante del lim?n empezar? a actuar y facilitar? la limpieza.

Algunos hornos tienen la capacidad de "autolimpiarse" gracias a la funci?n pir?lisis, mediante la cual el interior se somete a temperaturas que rondan los 500?C. Los residuos org?nicos acumulados se convierten en cenizas, f?ciles de eliminar con un pa?o h?medo cuando el horno ya est? fr?o. Esta acci?n se completa con la de esterilizaci?n, ya que el proceso elimina tambi?n toda posibilidad de desarrollo de virus y bacterias. La limpieza con este m?todo debe hacerse cada seis u ocho meses, en funci?n del uso que se le d?.

NEVERA Y CONGELADOR

Estos electrodom?sticos deben limpiarse de manera peri?dica, adem?s de verificar que mantienen una temperatura adecuada (entre 1?C y 4?C la nevera y por debajo de -18?C, el congelador), garantizar una distribuci?n de los alimentos que evita el desarrollo de contaminaciones entre distintos productos (por contacto directo o goteo) y almacenarlos en envases adecuados. Planificar la limpieza es fundamental para evitar posibles microorganismos. Los principales pasos que se deben seguir son:

  • Vaciar y desenchufar.
  • Envolver los posibles alimentos que queden en el congelador para que tarden en descongelarse.
  • Limpiar el interior con un pa?o humedecido con agua caliente y bicarbonato.
  • Lavar el exterior, sobre todo los tiradores.

Por ?ltimo, conviene recordar que los utensilios de limpieza (bayetas, trapos o pa?os) tambi?n constituyen un foco de suciedad si no se lavan con periodicidad.


Publicado por jacintoluque @ 17:28
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios