Jueves, 25 de agosto de 2011

Cuidar el corazón es una tarea hasta cierto punto sencilla, si la emprendes con el corazón. No necesitas tanta cosa para mantenerlo sano. Con ciertos cuidados y algunos secretos únicos, e puedes decir adiós a las enfermedades cardíacas sean cuales sean, y poner cada latido en tu vida sano, fuerte y lleno de energía.

El corazón no sólo es uno de los órganos más importantes del organismo (pues de él dependen muchas tareas fundamentales para la vida), sino que con él asociamos una de las emociones más poderosas y maravillosas que podemos sentir: el amor. Por eso, quizá cuidar el corazón debiese ser una de nuestras prioridades, pues si este órgano está bien, sin duda todo en nuestra vida lo estará.

Las enfermedades del corazón son el resultado de descuidos físicos, de malos hábitos de vida y de una vida emocional poco o pobremente entendida o confusa. El corazón es un órgano realmente fuerte e incansable, pero de gran sensibilidad. Es necesario que tratemos de mantenerlo saludable si queremos una vida de verdadera calidad en todo sentido.

Si deseas sanar tu corazón o quieres tener un corazón fuerte y saludable toda la vida, no dudes en seguir las siguientes recomendaciones las cuales, si sigues al pie de la letra, sin duda te ayudarán a recuperar y/o mantener un corazón saludable.
Cuidar el corazón

Lo primero que se debe tomar en cuenta, ya sea si tu corazón está débil o enfermo o simplemente deseas mantenerlo sano, es la dieta. Hay muchos productos en el mercado que no aportan ningún valor nutricional y sólo provocan que el corazón se esfuerce de más y se acumulen toxinas y grasas nocivas, tan deficientes para la salud.
¿Cómo debe ser la dieta para un corazón saludable?

• Debes empezar por tratar de eliminar de tu dieta todo producto chatarra y procesado como las comidas rápidas, los fritos, la comida adicionada con colorantes o aditivos, así como la comida demasiado cocinada.
• Las carnes rojas deben consumirse con mucha moderación, y cuando se consuman tratar de acompañar con ensaladas o jugos de vegetales frescos.
• Nunca comas con bebidas azucaradas ni frías (como las sodas o aguas de frutas), las cuales provocan que la grasa se endurezca en el estómago provocando una muy difícil digestión y la acumulación de toxinas y grasas nocivas en el cuerpo.
• En la comida sólo debe beberse un vaso de agua pura tibia, puede ser con un limón exprimido, pero sin endulzar, de manera que la digestión sea muy benéfica y los alimentos no fermenten rápidamente.
• Hay que evitar comer mucho en una sola comida, masticar despacio y comer sin prisas o después de un enfado fuerte.
• Los mejores alimentos para el corazón son los vegetales frescos y crudos, los cereales integrales y las leches vegetales, las cuales están libres de grasas tóxicas, aditivos y hormonas. La leche de vaca (incluso la light) no es recomendable, ya que causa muchos problemas en el intestino porque acumula una gran cantidad de toxinas en el organismo, además de provocar empachos y malas digestiones. Lo mejor son las leches vegetales.
• Tomar una cucharada de aceite de oliva extravirgen es un gran preventivo para enfermedades cardiacas.
• Tomar un vaso de agua tibia con un limón exprimido cada día en ayunas, es bueno para descongestionar venas y arterias, y limpiar la sangre.
Los hábitos para cuidar tu corazón

• El ejercicio, como ya mucho se repite, no deja de ser uno de los hábitos más saludables para mantener el corazón fuerte y lleno de energía. Se recomienda la bicicleta, la caminata o trotar 40 minutos diariamente, empezando con 20 minutos si nunca has realizado actividad física. Si no haces ejercicio, sin duda el primero en resentirlo será tu corazón.
• El descanso físico es otro hábito sin el cual el corazón no puede estar saludable. Debes procurar dormir al menos ocho horas diarias, y evitar trabajar si te sientes muy cansado, agotado o tenso. Cuando trabajas así, el corazón tiene que hacer demasiado esfuerzo y este desgaste lo deteriora poco a poco.
• Evita fumar y beber alcohol.
• Si te sientes muy presionado o tenso, o tienes miedo y te enfadas a menudo, date tiempo para relajarte y querer tu corazón.
Querer al corazón

• Querer al corazón es sinónimo de quererse a uno mismo. Y esto es pieza fundamental para tener un corazón saludable.
• Cuando te quieres, no permites que nadie abuse de ti ni te trate de formas que te hacen sentir poco digno o te provocan dolor. Querer tu corazón es tratarte con cariño y respeto, aprender de tu dolor y no exigirte más de lo que puedes dar ni ser lo que no eres tan sólo por mantener algo o alguien.
• Querer tu corazón significa que te aceptas como eres, que sabes de tus debilidades como de tus fortalezas y que estás consciente de ellas.
• Querer tu corazón significa que no te criticas ni te juzgas con severidad, sino que te observas y aprendes de tus errores.
• Querer tu corazón es vivir para complacerte y realizarte, y no vivir para complacer a todo el mundo. Si tratas de quedar bien siempre y no sabes decir que no, y quieres ser siempre el lindo o la linda del cuento, sin duda tu corazón lo resentirá tarde o temprano. Tu principal misión es hacerte feliz y buscar tu propia realización. Sólo de esta forma podrás compartir tu felicidad con quienes te rodean.
• Querer tu corazón significa que te vuelves tu mejor amigo o amiga, que sabes escucharte y entablar diálogos amistosos contigo mismo, y que cuando haces algo y no sale como esperas, aprendes y creces, y no te regañas ni te sientes poca cosa.

Si sigues estos sencillos consejos, sin duda notaras una verdadera recuperación de tu corazón, y no tendrás problemas con él a lo largo de tu vida. Aunque las medicinas suelen ser parte de los tratamientos cardíacos, realmente no curan en profundidad, pues ninguna medicina puede ayudarnos a querernos más ni a comprendernos mejor. Así pues, recuerda que para que tengas una verdadera curación y prevengas cualquier enfermedad del corazón, es indispensable que generes la energía más poderosa y curativa, que se llama amor por ti mismo. 


Publicado por jacintoluque @ 9:21
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