Jueves, 25 de agosto de 2011

Tocar este tema, provoca contrariedades en algunas mujeres, en otras, vergüenza y en el resto un sentimiento de tristeza. Pocas lo afrontan como lo que es, una expresión de la madurez femenina.

La menopausia es una etapa en la vida de la mujer que, no tiene porque causar trastornos que afecten su buen estado general, es el periodo que termina la fase reproductiva de la mujer y empieza al terminar su menstruación.

La menopausia es una etapa difícil para quienes no se preparan con tiempo a recibir los cambios naturales en su organismo.

La menopausia natural se produce por el cese de la actividad del ovario, es progresiva, y produce una disminución de los niveles de hormonas sexuales en el organismo. Al principio, la disminución de los estrógenos da lugar a ciclos menstruales más cortos y posteriormente, las variaciones en los niveles hormonales hace que unos ciclos menstruales se acompañen de ovulación y otros no.

Aunque no es una norma general, se puede decir que la mujer que empezó la menstruación antes es más probable que también note la menopausia antes.

Se considera que ha llegado la menopausia, cuando una mujer lleva entre 6 y 12 meses consecutivos sin menstruación, sin que haya una causa patológica que la ocasione.

No siempre todo lo que se dice de la menopausia es cierto, como que las mujeres pierden interés por el sexo, o que tienen más cambios de humor por causa de ella.

El problema de la menopausia es el deterioro que se produce en la salud de la mujer como consecuencia de la pérdida casi total de la producción hormonal femenina.

Al acercarse la menopausia, es posible que las mujeres noten:

- Cambios en su período menstrual, como variaciones en el flujo menstrual o el intervalo entre los períodos menstruales.

- Sensaciones repentinas de calor (sofocos o calores) en la cara, el cuello y el pecho.

- Sudores nocturnos y problemas para conciliar el sueño que pueden causar cansancio, tensión o nerviosismo.

- Cambios vaginales, como sequedad en la vagina y tejido vaginal que se vuelve más delgado, además de dolor durante las relaciones sexuales.

- Pérdida de calcio en los huesos, que puede reducir su estatura y causar fracturas de los huesos.

En muchas mujeres, algunos de estos síntomas desaparecen con el tiempo sin necesidad de tratamiento.

Se sabe que la falta de hormonas está muy relacionada con todos estos síntomas pero también existen otros factores, así que no hay que creer que las hormonas son el remedio y que al tomarlas todo se solucionará. Son muy seguras, si bien es cierto que pueden ayudar en ciertos aspectos, lo que no se debe hacer, es comprar y consumir hormonas sin consultar con un profesional, nunca se debe hacer una valoración entre ventajas y riesgos antes de tomarlas.

Durante la menopausia se puede y debe mantener una buena calidad de vida. Para ello es imprescindible seguir unas pautas orientadas a controlar los factores de riesgo que pueden llegar a desencadenar trastornos importantes.

La menopausia no se puede evitar, pero sus efectos si se pueden minimizar.

- Realizando ejercicio físico de forma regular.

- Suprimiendo malos hábitos como el tabaco o el alcohol.

- Controlando la obesidad (disminuyendo la ingesta calórica, realizando ejercicio físico, aumentando el consumo de calcio).

- Evitando la hipertensión arterial (controlando el peso, la dieta, el ejercicio físico, la supresión del tabaco y con tratamiento médico si fuese necesario).

- Controlando el colesterol con dieta equilibrada y rica en calcio. Las necesidades de calcio al día en mujeres postmenopáusicas es de 1500 mg/día.

- Controlando factores de riesgo para la osteoporosis. Los huesos están sometidos a un remodelado continuo mediante procesos de formación y reabsorción, también sirven como depósito de calcio del organismo. A partir de los 35 años se inicia la pérdida de pequeñas cantidades de hueso. Diversas enfermedades o hábitos de vida sedentarios pueden incrementar la pérdida de hueso ocasionando osteoporosis. Algunas mujeres están, también, predispuestas a la osteoporosis por una baja masa ósea en la edad adulta.

El Tratamiento Hormonal Sustitutivo solo debe utilizarse cuando esté indicado. Después de que en 2002 un ensayo clínico reveló que la terapia hormonal sustitutiva (THS) puede tener efectos secundarios adversos, esta solo se recomienda a un reducido número de mujeres y en la dosis mínima más efectiva y durante el mínimo tiempo posible.

En el último siglo ha aumentado los años de vida, pero la edad de la menopausia se ha mantenido invariable entre los 45-55 años. Una mujer a finales del siglo XIX tenía una esperanza de vida que difícilmente pasaba de los 50 años. Hoy en día, las mujeres tienen una esperanza de vida que ronda los 80 años. Esto significa que el tiempo que una mujer puede vivir después de la menopausia supera los 30 años, lo que equivale a un tercio de su vida.

Cuidar la alimentación durante la menopausia

A partir de los 40 años las necesidades metabólicas de energía de las mujeres disminuyen alrededor de un 5 % por cada década. Esto significa que la necesidad de aporte calórico es menor.

Se debe seguir una dieta equilibrada en relación a cualidades particulares como la edad, la talla y la actividad física, de cada mujer.
Los alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales y derivados como el arroz, la pasta, el pan y los cereales, legumbres y patatas) deben constituir la base de la alimentación en cantidad moderada.
Las frutas y las verduras han de estar presentes en el menú diario. Las verduras crudas son más ricas en vitaminas, minerales y fibra, lo que ayuda a mantener un buen estado alimenticio.
Cuidar la grasa que se consume de origen animal (grasa saturada) ya que aumenta los niveles de colesterol y favoreciendo el aumento de la arteriosclerosis. La grasa saturada abunda en: embutidos, bacon, manteca, mantequilla, nata, leche entera, productos lácteos elaborados con leche entera, productos de pastelería, galletas y bollería.
Potenciar el consumo de pescado azul. El aceite de oliva y los de semillas, los frutos secos como complemento dietético, son alimentos son ricos en grasa insaturada, con capacidad para reducir los niveles de colesterol.
El calcio es fundamental en la prevención de la osteoporosis postmenopáusica.

Las mujeres con bajos niveles de deseo sexual como consecuencia de la menopausia tienen más probabilidades de estar deprimidas. Además, pueden sufrir síntomas físicos como dolores de espalda y problemas de memoria.

El trastorno del deseo sexual hipo activo se define como la persistente falta de deseo sexual que causa del estrés o dificultades en las relaciones interpersonales.

Las mujeres menopáusicas a causa de una extracción de ovarios son algo más propensas a este trastorno que las mujeres que llegaron a la menopausia de forma natural.

Los cambios en la etapa de la menopausia afectan inevitablemente las relaciones de pareja y aquí es donde se hace necesaria una reorganización de la vida en pareja. Para ninguno de los dos es fácil. Hay hombres que se adaptan y apoyan, seguros y cariñosos, consiguiendo comprender esa etapa. Otros (la mayoría) necesitan un período de adaptación a la nueva etapa de la mujer.

Este es un momento en que la comunicación es muy importante para no dejar de lado las necesidades que las mujeres sienten en esta etapa, esto las ayuda a sentirse más seguras. Lo que recomiendan psicólogos y médicos es tratar de involucrar a la pareja igual que pasa en otros acontecimientos importantes de la vida.

Repito algo que ya he comentado anteriormente y que hay que tener muy presente la gran mayoría de mujeres podría convivir mejor con la menopausia cuidando más de sí mismas y cambiando algunos hábitos por otros más saludables.

Determinados síntomas psicológicos que se presentan en esta etapa se deben a factores, como la falta de apoyo social, la carga ocasionada al tener que cuidar de padres mayores e hijos adolescentes, un deterioro de las relaciones de pareja o sexuales, algún suceso estresantes o a la influencia de estereotipos socioculturales sobre el envejecimiento.

Algunas mujeres cuando entran en la menopausia lo hacen soportando irregularidades nerviosas acompañadas de depresiones, insomnio y desarreglos en la circulación.
Mientras la mujer es fecunda, los ovarios maduran un óvulo cada mes, una vez el izquierdo y otra el derecho generalmente. Si el óvulo es fecundado, surge el embarazo y si no es fecundado se produce la menstruación. A partir esta etapa, los ovarios dejan de madurar óvulos, la menstruación no se produce, la matriz no se prepara periódicamente como antes para un posible embarazo y desaparece la posibilidad de fecundación. Aparecen trastornos que si la mujer estuviese sana y con buena salud apenas se notarían. A consecuencia de una mala circulación, de secreciones internas raras, de un sistema nervioso débil o de una sangre intoxicada, los dolores, molestias y alteraciones que acompañan a este periodo revisten una considerable importancia y merecen un adecuado tratamiento.

TRATAMIENTO NATURAL CON PLANTAS
A parte de utilizar una serie de complementos dietéticos para la menopausia, también dan muy buen resultado las plantas medicinales. Con el vamos a conseguir purificar la sangre de toxinas e impurezas, que ocasionan muchos malestares y trastornos. También con hierbas, vamos a activar el funcionamiento del hígado, riñones y aparato digestivo.
INFUSION 1: Se prepara con ajedrea, muérdago, flor de saúco, menta, manzanilla, cola de caballo, zarzaparrilla, pensamiento silvestre y regaliz, se puede añadir unas ramitas de romero fresco.
PREPARACIÓN: Poner a calentar 7 vasos de agua. Cuando empiece hervir, apagar. Echar 7 cucharaditas de la mezcla de hierbas, remover y tapar. Dejar reposar 15 minutos. Colar y guardar. Tomar con el desayuno y al mediodía después de la comida. Se puede endulzar con miel o azúcar moreno.
INFUSION 2: Se prepara con manzanilla, valeriana, lúpulo, espino blanco, agracejo, abedul, tormentila, salvia y angélica.
PREPARACIÓN: Poner a calentar 3 vasos de agua. Cuando empiece a hervir, apagar. Echar tres cucharaditas de la mezcla de hierbas, remover y tapar. Dejar reposar 15 minutos. Colar y tomar una taza después de la cena, unas 2 horas antes de acostarnos.
INFUSION 3: Se prepara con muérdago, raíz de valeriana, flores de lúpulo, hipérico y anís verde.PREPARACIÓN: Mezclar todas las hierbas a partes iguales. En dos vasos de agua cuatro cucharaditas de las de café de la mezcla en forma de infusión con 15 minutos de reposo y colar. Tomar dos tazas al día. Esta receta ayuda considerablemente en la circulación, los nervios y la sangre, factores decisivos en la menopausia.

Otra alteración que afecta y que es poco tratada es la incontinencia urinaria, una situación provocada, entre otros factores, por los cambios que experimenta el suelo pélvico durante la menopausia. Guardar silencio y seguir aguantando este trastorno es algo que se vuelve en contra de la propia mujer.

En la incontinencia urinaria, además de fórmulas hormonales, los ejercicios de Kegel (que fueron ideados por el Dr. Arnold Kegel para fortalecer los músculos del suelo pélvico, se basan en contraer y relajar el músculo pubococcígeo) o la cirugía son algunas de las soluciones a tener en cuenta por parte del médico y paciente.

Postmenopausia

Si la menopausia es la última regla de la mujer, la postmenopausia abarca un periodo que va desde la última menstruación hasta el final de la vida.

Los problemas de salud que afectan más a las mujeres en esta etapa son: Enfermedades cardíacas y osteoporosis.

Enfermedades de corazón: son una de las causas principales de muerte en las mujeres. Se debe cuidar:
Una dieta baja en grasas
Una rutina de ejercicios
Mantener un peso equilibrado
Reducir el consumo de tabaco y alcohol

Osteoporosis: Cuando envejecemos se pierde de forma gradual masa ósea, aumentando el riesgo de fracturas. Es importante que mujeres en entran en esta etapa adopten cambios en su alimentación para aumentar la ingesta de calcio y también el consumo de alimentos ricos en vitamina D. 

 


Publicado por jacintoluque @ 11:16
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