Domingo, 09 de octubre de 2011

Estudiantes del Reino Unido realizaron un estudio científico que también analizó cuáles deben de ser las características del pan para acompañarlo

 

Un huevo pasado no es lo mismo que uno duro. La diferencia es que en el primero, la yema no está del todo cocida y, por lo tanto, todavía es líquida. Como su nombre lo dice, esto se logra al no dejar que el huevo se cocine durante mucho tiempo en agua hirviendo.

Uno de los atractivos de comer un huevo pasado es el poder remojar pedazos de pan tostado en la yema. Se trata de una delicia tan popular y universal que un grupo de estudiantes de ciencia de un colegio del Reino Unido se dedicó a estudiarla. La investigación científica estuvo supervisada por un profesor de química de la Universidad de Brighton, según informa ‘The Telegraph’.

PREPARACIÓN PRECISA
Una de las más importantes conclusiones a las que llegó el estudio fue que definitivamente el tiempo preciso de cocción de un huevo pasado por agua son seis minutos, nada más y nada menos.

La investigación también se concentró en analizar cuál es la mejor fórmula para las tostadas con las que se suele comerlo: el pan blanco es más efectivo. Si uno quiere algo más “fuerte” para comer la yema, es mejor untar el pan con margarina que con mantequilla antes de dorarlo.

Además, es importante saber que lo ideal es que el pan se tueste durante 2,5 minutos y que el tamaño perfecto de los trozos es de 1,5 centímetros de ancho. 


Publicado por jacintoluque @ 6:34
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