Mi?rcoles, 30 de noviembre de 2011

El marketing ha hecho creer a los padres que muchos juguetes que se venden como “educativos” son realmente beneficiosos.

En esta época del año, los padres en todo el mundo gastan miles de millones de dólares en juguetes nuevos. La industria del entretenimiento infantil utiliza un marketing agresivo para vender los últimos modelos y hasta los más “educativos”.

¿Aprenden algo los niños con estos juguetes? ¿O es una promesa que se queda solo en la caja?

Para nadie es un secreto que los creadores de juguetes están más interesados en generar ganancias que en el desarrollo del niño. Pero ahora, con los supuestos productos “educativos”, ¿qué es lo mejor para los más pequeños?

“El mercado ha hecho un trabajo maravilloso diciéndole a los padres que si no les compran los juguetes adecuados a sus niños (los que ellos mismos fabrican), estos se verán afectados intelectualmente”, dice Roberta Golinkoff, profesora de Psicología de la Universidad de Delaware y autora del libro Cómo aprender jugando en la etapa preescolar.

“La gente en mi trabajo ha hecho el esfuerzo de educar al público sobre lo que importa en el desarrollo del niño. Muchos padres están comprando, por ejemplo, juguetes electrónicos que son caros y que dudosamente reportan algún tipo de beneficio”.

Diversos estudios muestran que los niños aprenden jugando, no de los juguetes. Los padres deben tener mucho cuidado con los que están etiquetando como “educativos”. Sorprendentemente, son muy pocos los juguetes que se desarrollan con el apoyo de psicólogos infantiles.

“Los niños aprenden más jugando creativamente e interactuando con adultos que se preocupan por ellos; entonces, los padres deberían aproximarse a los juguetes que aseguran ser educativos con una cuota de saludable escepticismo”, dice Golinkoff, que encabezó la campaña en contra de Baby Einstein, compañía que aseguraba sin argumentos que los bebes aprendían de sus DVD.

“Deberían preguntarse: ¿Incentiva este juguete la creatividad de mi hijo? ¿Requiere que el niño se mantenga activo mientras lo usa? ¿Tiene más de un uso? Los juguetes que hablan, cantan o bailan tocando un solo botón son bastante inútiles para los niños”, dice la especialista.

En opinión de Golinkoff, los juguetes que necesitan los niños son 90% niño y 10% juguete. “Por eso, muchas veces los niños están más fascinados por la caja en la que viene el juguete que en el juguete mismo, ya que la caja tiene un millón de posibles usos y el juguete solo uno”.

En resumen, los niños aprenden más de los juguetes que ofrecen múltiples posibilidades y de aquellos que les permiten expresar su creatividad (incluyendo proyectos de arte y confección, rompecabezas y juegos donde se puedan usar disfraces), juegos de rol y juguetes armables. Está en tus manos hacer la diferencia con tus hijos. 


Publicado por jacintoluque @ 13:44
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