Martes, 13 de diciembre de 2011

Los productos “sin” no tienen nada que envidiar a los productos “con”. O lo que es lo mismo, los productos “sin” se han convertido en aliados en la búsqueda de alimentos saludables que ayuden a controlar el peso o llevar una dieta óptima.

Los productos “sin” viven un momento en que cada vez tenemos más artículos de gran calidad y de alto valor añadido, equilibrados y fáciles de adaptar al estilo de vida actual. Los últimos datos indican que la evolución en el número de nuevos productos lanzados al mercado bajo el reclamo “sin”, a nivel mundial, se ha duplicado en los últimos cinco años.

En ese contexto, los claims “sin” más destacados en 2001 son:

1) Sin Azúcar: Un producto sin azúcar es el que no contiene más de 0,5gr. de azúcares por 100gr o 100 ml según las declaraciones nutricionales fijadas en el reglamento 1924/2006 que son las que se deben indicar en el etiquetado. Otras declaraciones nutriciones: “sin azúcares añadidos” (sólo contiene azúcares naturalmente presentes en el alimento); “Bajo contenido de azúcares”, entre otros.

2) Bajo en Calorías: Son productos de valor energético reducido. Adquieren la denominación de productos “light” cuando el valor energético se reduce como mínimo en un 30% indicando en la etiqueta las características que provocan la reducción de dicho valor energético total del alimento.

3) Bajo en Carbohidratos: Son productos que incrementan el porcentaje de energía (calorías) procedentes de las proteínas y grasas (75-80%) y disminuyen las calorías que obtiene el consumidor de los hidratos de carbono (15-20%).

4) Bajo en colesterol: Son alimentos que contienen un alto contenido en grasas insaturadas y generalmente fibra lo que contribuye a bajar el nivel de colesterol “malo” y de triglicéridos. El colesterol es una sustancia que se encuentra normalmente en la sangre pero si aumenta su concentración existe el peligro de que contribuya a dificultar la circulación de la sangre y, a la larga, producir enfermedades vasculares graves.

5) Bajo en grasa: Son productos que poseen como máximo 3g de grasa por 100g (3%) de producto sólido ó 1,5g de grasa por 100ml (1,5%) de producto líquido. Este tipo de alimento es adecuado para las personas que cuidan su peso, para aquellas personas enfermedades coronarias y para las que desean seguir una alimentación saludable.

6) Bajo en Grasas Trans: Son productos que sustituyen las grasas trans (ácidos grasos trans –AGT- aumentan los niveles del colesterol LDL -o malo- en la sangre) por grasas no saturadas que son más saludables para el organismo.

7) Bajo en sodio: Son productos en los que se disminuye o elimina la cantidad que contienen en sal. La denominación “bajo en sodio” significa que son productos que incorporan 140 mg de sodio por porción y “sin sodio” son productos que incorporan menos de 5 mg por porción.

8) Bajo índice glicémico: Son productos que incluyen ingredientes integrales más saludables y con bajo contenido en azúcar, que aportan al consumidor energía suficiente y lo mantienen con una sensación de saciedad durante más tiempo, ayudando a evitar el comer entre comidas. Indicados principalmente para diabéticos y y para personas que siguen dietas de adelgazamiento

9) Sin hormonas: Son alimentos, especialmente carnes de ganado vacuno y ovino en las que no se han utilizado hormonas (por lo general la testosterona o estrógenos) para impulsar su crecimiento.

10) Sin gluten: Son productos que no contienen determinadas proteínas (prolaminas) presentes en los cereales (trigo, avena, cebada y centeno) ya que su consumo daña el intestino delgado de las personas con intolerancia al gluten (celiacos)

11) Sin lactosa: Son productos que no contienen el azúcar que se encuentra de forma natural en la leche y otros productos lácteos derivados. La intolerancia a la lactosa se debe a la disminución o ausencia de lactasa (enzima del organismo que transforma la lactosa en unidades más pequeñas -glucosa y galactosa- en el conducto digestivo. Por lo tanto, al no ser digerida en el intestino delgado, pasa al intestino grueso y allí es fermentada por las bacterias de la flora intestinal produciendo hidrógeno y otros gases. 


Publicado por jacintoluque @ 7:21
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