Viernes, 13 de enero de 2012

 

El alcohol se formó espontáneamente unos 10,000 años atrás –sin vasijas ni refrigeradores a la mano–. Cuando las levaduras hacían fermentar las frutas no consumidas, y estas eran mezcladas con agua, surgió el aguamiel, la primera bebida energizante de la historia (y sin cafeína).

El vino es un poco más joven: tiene 6,000 años. Se cree que su origen esta en Armenia y se desarrolló por Asia y por la África musulmana. El auge del vino se produjo debido a que no existían formas para potabilizar el agua, y el alcohol fue, durante siglos, su sustituto, y combustible humano en las aventuras, conquistas, guerras y travesías.

Hace 5,000 años, en Egipto y Mesopotamia ya se bebía cerveza con profusión, pero es en las culturas china y egipcia donde los ilustrados de la época refinaron el arte de la destilación de hierbas con nobles fines medicinales; luego vinieron los perfumes y las esencias para rituales religiosos. El vino dejó huellas indelebles en el cristianismo desde la borrachera de Noé tras el diluvio, las bodas de Caná y la Última Cena. 

 


Publicado por jacintoluque @ 6:57
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