Viernes, 20 de enero de 2012

Señalan que aquellas personas con mayor sensibilidad tienen a consumir menos grasa

Por años se creyó que nuestro paladar tenía capacidad para detectar cuatro sabores: dulce, agrio, amargo y salado. A principios del siglo XX, el profesor Kikunae Ikeda dio nuevas luces sobre el tema y descubrió el umami (conocido como gustoso o sabroso), presente en alimentos ricos en un aminoácido llamado glutamato monosódico.

Cuando se pensaba que estos cinco completarían nuestro abanico gustativo, un grupo de científicos estadounidenses acaban de sorprender al mundo anunciando el descubrimiento de un sexto sabor, un elemento conocido por muchos y que actualmente se encuentra en el ojo de la tormenta: la grasa.

“De acuerdo con los resultados del estudio, publicados en el último número de la revista científica Journal of Lipid Research, los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Washington -San Luis- han localizado un receptor químico en las papilas gustativas de nuestra lengua capaz de reconocer las moléculas de grasa”, informó la web española ABC.

El receptor en cuestión ha sido bautizado como CD36 y permite que la lengua pueda detectar el “sabor a grasa”. Los científicos indicaron que “los individuos con mayor sensibilidad a este nuevo sabor tienden a consumir menos grasas que aquellos que no son capaces de detectarlo”.

Además, el estudio revela que un consumo excesivo de grasas tiene como consecuencia una disminución en la cantidad de receptores CD36 producidos por el organismo. Además, podrían contribuir a desarrollar futuros tratamientos efectivos contra la obesidad. 


Publicado por jacintoluque @ 8:46
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