Jueves, 23 de febrero de 2012

Son dos de los cocteles más famosos hechos a base de nuestro querido pisco. Vota por tu preferido

El pisco es nuestra bebida de bandera y su carta de presentación ante el universo gastronómico es el pisco sour, acaso una de las bebidas más deliciosas de esta parte del planeta. Hoy no hay barra peruana que no tenga dentro de su carta un pisco sour e incluso los locales más importantes del planeta también lo incluyen dentro de su propuesta coctelera.

El pisco es también el responsable del chilcano, otro engreído de nuestras barras y que esta semana está de celebración. Aunque no posea la fama del sour, el chilcano se ha convertido es uno de los preferidos de las noches limeñas y según los principales bartenders del país, su consumo y las preferencias estás divididas.

El pisco sour es un coctel más complejo, donde nuestro destilado se mezcla con el jugo de limón, clara de huevo, jarabe de goma y unas gotitas de amargo de angostura. Las medidas clásicas son 3-1-1 acompañado de hielo. Servido en el vaso, tiene una presencia magnífica: el color y sus tonalidades lo hacen unos de los tragos “más bellos del mundo”, comentó Jesús Ávila, barman de Malabar.

Por el contrario, el chilcano es más fácil de preparar. Los ingredientes básicos son cuatro: pisco, hielo, ginger ale y limón. Las medidas para un vaso alto (en el que se suele servir este trago) son dos onzas de pisco, hielo y ginger ale. El limón se echa al gusto, primero el jugo y luego se deja caer una rodaja en el vaso. Algunos le agregan jarabe de goma aunque esto es opcional.

“Como coctel, el chilcano ofrece todas las ventajas: es refrescante, moderno, fácil de preparar, expresivo y juvenil”, señaló Manuel Cadenas, uno de los promotores de la semana del chilcano.

Pese a que existen más cocteles a base de pisco como la algarrobina, el capitán, el pisco puch, el Manhattan de pisco o el canario (con jugo de naranja); el pisco sour y el chilcano se han adueñado a punta de sabor y frescura de nuestras barras. Por eso no sorprende que se cada día aparezcan nuevas e interesantes versiones con frutas y macerado.

CHILCANEROS
La taberna Queirolo es uno de los lugares donde el chilcano de pisco es el rey de los cocteles. Aquí el coctel se sirve en “res”, la cual consiste en una fuente con la botella de pisco -quebranta, italia, acholado o mosto verde-, una botella grande de ginger ale, una cubeta con hielos, un plato con rodajas de limón y una jarrita con macerado de guinda para aquellos que prefieren ponerle un toque adicional.

Soledad Marroquín cuenta que existen varias historias sobre el origen de la “res”. Al parecer, esta particular costumbre habría nacido entre las mesas y barras de este antiguo bar. Hasta allí llegaban ganaderos y dueños de las haciendas cercanas (Mateo Salado, Maranga, Pando, Orbea, Jesús María, San Felipe, entre otras) para celebrar o cerrar negocios y transacciones comerciales con una buena “res”.

“Había que promocionar nuestra bebida de bandera de otra manera y el chilcano sumaba cualidades que lo convertían en el vehículo de comunicación ideal de las cualidades del pisco ”, comentó hace unos meses Cadenas, también creador de la web La Yema del Gusto.

Es juvenil, pues se puede servir en discotecas por su preparación directa. “Es un trago muy amable, pues no da resaca. Al no llevar jarabe de goma ni huevo es mucho más ligero”, señaló.

SOUR PARA EL MUNDO
Hace unas semanas, Google dio a conocer cuáles fueron las búsquedas más frecuentes en temas gastronómicos en Perú durante el 2011. La lista la encabeza la receta de nuestro famoso “pisco sour”. Por ello no es una exageración decir que se trata del coctel más famoso de nuestro país.

El pisco sour es un coctel que define nuestra pasión por los dulces. Armando Carrión, barman de Bravo Restobar, comenta con humor “que una persona puede tomar cuatro o cinco sin darse cuenta y luego padecer alguna consecuencia. Es un coctel que no se siente mucho, pasa suavecito, por eso hay que tener cuidado”.

El sour es uno solo y su receta es tradicional. Por ejemplo en Estados Unidos pasa por uno de sus mejores momentos. “Es espumoso, rico, maravillosamente complejo y equilibrado. Agridulce, muy perfumado”, comentó Chantal Martineau, autora del blog “Fork in the road” del diario “The Village Voice”. Así como Martineau, son muchos los críticos que se han rendido ante nuestro coctel. 

 

 


Publicado por jacintoluque @ 7:51
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios