Mi?rcoles, 21 de marzo de 2012

La alergia alimentara es una reacción inmunológica que aparece tras la ingesta de algún alimento o aditivo. Cómo actuar en estos casos.

Aproximadamente del 6 al 8 % de todos los niños llegan a presentar alergia a algún alimento, siendo las más comunes la alergia a la proteína de la leche de vaca, proteína de la soya, pescado, huevos y cereales. Otros alimentos a los que un niño puede presentar alergia incluyen las frutillas, nueces, maníes y el chocolate.

Los síntomas pueden ser gastrointestinales (dolor y distensión abdominal, diarrea, mal absorción, falla de crecimiento, náusea, vómito y estreñimiento), cutáneos (dermatitis atópica, comezón, eccema), respiratorios (asma, tos crónica, rinitis) así como también dolores de cabeza y cambios en la conducta. 

El tratamiento consiste en eliminar el alimento alergénico de la dieta del niño. 

En la mayoría de los pacientes la alergia desaparece alrededor de los 3 a 5 años de edad, con excepción de las alergias a los maníes, pescado, mariscos y nueces. La reintroducción de los alimentos y la manera de reintroducirlos debe de estar determinada por el profesional en nutrición o el médico pediatra y depende de la edad del niño.

Las alergias a un sólo alimento, con excepción de la leche, generalmente no representan riesgo nutricional alguno para la mayoría de los niños. Sin embargo, ciertas combinaciones de dos o más alergias alimentarias llegan a impedir que la dieta del niño sea una dieta adecuada que cubra con todos los requerimientos de macro y micronutrientes. 

En estos casos la evaluación por un profesional de la nutrición es necesaria, para que éste realice una evaluación del estado nutricional y pueda proporcionar información, educación y sugerencias para lograr que la dieta sea lo más completa posible para un adecuado crecimiento.

Las proteínas son el grupo de nutrientes con mayor potencial alergénico. Sin embargo existen una gran gama de productos que pueden utilizarse para cubrir el requerimiento de éstas; por ejemplo, en el caso de una alergia al pescado pueden seguirse utilizando pollo, carne vacuna, queso, embutidos o cerdo para obtener la cantidad de proteína que requiere el organismo.

Cuando existe alergia a la proteína de la leche deben de incluirse alimentos no lácteos que logren aportar el requerimiento mínimo de calcio, y, en caso de no ser así, iniciar el tratamiento con algún suplemento de calcio y vitamina D.

En la alergia al huevo se deben de utilizar algún suplemento de éste, sin embargo el no incluir huevo en la alimentación no representa problema nutricional alguno. 

En el caso de alergia a cereales, como el maíz o el trigo, lo recomendado es utilizar algún otro grano o harina como arroz por ejemplo.

El problema surge cuando existe alergia al Gluten, en cuyo caso es indispensable eliminar el trigo, avena, centeno y cebada. Debido a que éstos cereales son agregados y utilizados en la preparación de la mayoría de los productos de panadería, panes, galletas, cereales y pastas, así como agentes espesantes y conservadores en varios productos industrializados, es necesario reemplazar dichos alimentos por alimentos especiales sin gluten ó en su defecto, hornear y elaborar nuestros propios productos y así estar seguros de que son totalmente libres de gluten. 

En toda alergia o intolerancia alimentaria es indispensable leer las etiquetas, buscando ingredientes prohibidos dependiendo de la(s) alergia(s) que se presenten. Es común que los fabricantes cambien los ingredientes de sus productos constantemente, por lo que no debemos confiarnos y la lectura debe realizarse en cada compra.

 


Publicado por jacintoluque @ 7:10
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