Jueves, 19 de abril de 2012

A continuación, cinco recomendaciones que no lo convertirán en un experto sommelier pero sí evitará que tenga sorpresas desagradables

Los estándares y los controles han cambiado en los últimos años. Será muy complicado que encuentre un vino en mal estado. Sin embargo nunca está de más ser precavido. A continuación una lista creada por winefashionista.com y reproducida por la revista “Planeta Joy”.

Acidez volátil
Quizás esta sea la más fácil de reconocer. Cuando el vino tiene una elevada acidez volátil estará picado y olerá a vinagre o a quitaesmalte.

Azufre
En toda producción de vino se utiliza azufre en pequeñas cantidades porque lo protege de microbios y bacterias. Sin embargo, si se abusa de eso, se formará sulfuro de hidrógeno y sentirá como si tuviera un huevo podrido dentro de la botella.

Oxidación
Si el vino no ha sido guardado de forma correcta, expuesto al aire o en altas temperaturas, es muy probable que se oxide. Cuando esto pasa, huele rancio, a nuez o a compota de frutas. En este caso, el color lo ayudará a reconocer su mal estado. Un vino oxidado tendrá una sombra marrón casi color ladrillo si es tinto y dorado oscuro cuando es blanco.

Sabor a corcho
La bacteria TCA vive en algunos corchos y esta puede contaminar el contenido. Este deja el vino con un olor extraño, a papel periódico mojado, a pelo de perro o a un ambiente lleno de humedad. Tomar esa botella no le hará daño pero no lo disfrutará porque este sabor ocultará las notas frutales. Es tan intenso este olor que se mantiene en la botella inclusive sin vino.

Brettanomyces
Este nombre raro le pertenece a un hongo. Crece cuando el vino empieza a fermentar. Le deja al vino un olor de jarabe para la tos. Sin embargo, para algunos bebedores, pequeñas cantidades de “Brett” le da buen gusto al trago.

 

 


Publicado por jacintoluque @ 9:15
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