Mi?rcoles, 02 de mayo de 2012

Para muchos son desabridos y demasiado secos, el característico sabor de los platos que comemos durante el vuelo tienen una explicación

Una manera de decir que un plato carece de sabor es compararla con la comida que las aerolíneas ofrecen en sus vuelos, casi siempre desabrida y seca. Aunque muchas empresas se han preocupado por mejorar sus propuestas, contratando prestigiosos chefs y diseñando menúes especiales, los resultados no han mejorado mucho.

La web Directo al Paladar publicó una nota explicando algunas de las razones que hacen de la comida de avión casi un castigo. Muchos estudios sobre el tema señalan “que el sentido del olfato cambia mucho debido a las condiciones higrotérmicas (de ambiente y temperatura) de la cabina. El grado de humedad es bajísimo, resecando la nariz, así como el gusto, debido al cambio en la presión del aire, que influye en las papilas gustativas”.

Debido a esto, la publicación explica que los alimentos saben menos ácidos que en la tierra y que en los menúes de avión se escogen platos ricamente especiados para tratar de estimular y ayudar a nuestros sentidos.

“Es un poco como cuando estamos constipados o con gripe: la comida no nos sabe a nada. De hecho, cocinar en ese estado es un peligro, porque de nada sirve probar una salsa, no sabríamos distinguir si está dulce o salada. Lo mismo en el avión”, señala la web.

Otro aspecto que debe tomarse en cuenta es la logística. En un avión no puede acondicionarse una cocina al estilo de un restaurante cinco tenedores. “Además, por cuestiones obvias de seguridad, no puede haber fuego a bordo, así que la comida básicamente se calienta en hornos de convección, que para colmo, resecan más la comida”.

Finalmente, hay que tomar en cuenta que la comida que llega hasta nuestro asiento tiene con algunas horas encima y sometida a varios cambios de temperatura.

 

 


Publicado por jacintoluque @ 11:03
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