Domingo, 23 de junio de 2013

Las técnicas diseñadas para ayudar a recordar -mnemotecnia- se utilizan desde hace miles de años.

En la Antigüedad había una mayor necesidad de recurrir a este tipo de técnicas que ahora que hay tabletas y computadoras.

El método más conocido tiene sus orígenes en Grecia, en el siglo V a.C.

Cuando le pidieron al poeta Simonides de Ceos que identificara a personas que habían sido aplastadas por el derrumbe de un edificio del que acababa de salir, Simonides descubrió que podía hacerlo recordando mentalmente dónde se había sentado cada uno.

Este truco, que consiste en vincular hechos con lugares, todavía es ampliamente utilizado por participantes de concursos en que ponen a prueba la memoria. Es conocido como “camino mental” o Método de Loci (MOL, en sus siglas en inglés), y loci, que viene del latín, significa “lugares”.

Irónicamente, se cree que la historia de Simonides es sólo un lindo cuento que se usa para que la gente se acuerde de cómo funciona.

Con escáneres del cerebro se ha descubierto que los expertos que utilizan MOL para memorizar tienen niveles de activación más elevados en áreas del cerebro percepción espacial, como el hipocampo, pero no queda claro cómo esto ayuda al recuerdo.

Sin embargo, no funciona solamente con hechos ordinarios: en 2009, un equipo de científicos de Canadá y Estados Unidos informaron que puede ser usado para recordar decenas de miles de datos aleatorios.

También se está investigando la ténica MOL como forma de combatir la pérdida de memoria relacionada con la edad avanzada.


Publicado por jacintoluque @ 6:19
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