Martes, 21 de enero de 2014

24897Además del oxígeno, la glucosa es la necesidad más importante del cerebro. Pero no cualquier fuente de glucosa resulta saludable, sino la que procede de alimentos ricos en fibra vegetal. La glucosa es el combustible principal de las neuronas. Sin glucosa, el cerebro no puede trabajar, pues este azúcar, tan abundante en la naturaleza, es el responsable de alimentar la minicentral eléctrica que hay en cada neurona.
Todas las complejas reacciones químicas que se producen dentro del cerebro, necesitan de la presencia de la glucosa.
El cerebro consume 460Kcal en 24 horas, la quinta parte de las 2300 Kcal que ingiere un adulto promedio.

Las neuronas no pueden almacenar reservas de glucosa, por lo que deben recibirla constantemente con la sangre. La glucosa procede de la digestión de los alimentos, y de la reserva que hay en el hígado en forma de glucógeno.
Todas las células del cuerpo, excepto las neuronas, necesitan de insulina para transportar la glucosa desde la sangre al interior de la célula. Las neuronas no necesitan insulina para obtener glucosa, por lo que en el caso de diabetes con falta de insulina, las neuronas siguen recibiendo su suministro de glucosa, siempre que la sangre contenga al menos 80 mg de glucosa por cada 100 mililitros.

Finalmente, todo el almidón y los azúcares ingeridos con los alimentos se transforman en glucosa durante la digestión. Sin embargo, no es lo mismo que la glucosa proceda de fuentes saludables, tales como cereales integrales, tubérculos o frutas ricas en fibra, que de dulces refinados o caramelos.

Cómo mejorar el aporte de glucosa al cerebro

Tomar un desayuno abundante
Un desayuno que incluya cereales preferiblemente integrales, tubérculos (patata, yuca, o similares) o legumbres como en México (donde tan popular es el desayuno a base de frijoles), garantiza el suministro de glucosa al cerebro durante toda la mañana, y mejora el rendimiento escolar y laborar.

Comer cereales integrales
Los cereales integrales son ricos en fibra vegetal, que regula la liberación de la glucosa durante la digestión y permite mantener un nivel adecuado en la sangre. Todos estos alimentos son de índice glicémico bajo, lo que significa que aumentan poco el nivel de glucosa después de haberlos ingerido.
Un estudio realizado en la universidad de Northumbria (Newcastle, Reino Unido) muestra que un desayuno con cereales integrales de índice glicémico bajo (como el muesli), mejora significativamente la atención y la memoria de los escolares.

Reducir o eliminar el consumo de productos pobres en fibra
Los productos elaborados a base de azúcar blanco y harina refinada como bollos y pasteles y dulces, son pobres en fibra, y tienen un índice glicémico alto (provocan un aumento importante del nivel de glucosa después haberlos ingerido). El consumo de estos productos provoca oscilaciones bruscas en el nivel de glucosa en la sangre, y no contribuye a mantener el nivel constante que requiere el cerebro.

Comer a horas regulares
Comer a horas regulares contribuye a mantener un adecuado nivel de glucosa en la sangre, lo que favorece el buen funcionamiento cerebral. Además, de esta forma se respetan los ritmos biológicos y se imparte el necesario tiempo de descanso a los órganos digestivos.

Fuente: Dr. Pamplona Roger, Guía práctica para el cuidado del cuerpo, Casa Editora Sudamericana, pág. 42


Publicado por jacintoluque @ 11:31
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