Jueves, 20 de febrero de 2014

Cuatro actividades para evitar que los pequeños del hogar padezcan las crisis de los adultos.

Los niños siempre aprenden con el ejemplo.

Los niños siempre aprenden con el ejemplo.

Todos o la mayoría de adultos en algún momento hemos atravesado una crisis financiera personal. ¿La razón? La repentina pérdida del empleo, el gasto desenfrenado con tarjeta de crédito o una eventual enfermedad han desestabilizado nuestro frágil equilibrio entre ingresos y egresos.

Superada esta etapa, algunos nos volvemos expertos pronto, pues de la falta de dinero y el exceso de deudas aprendimos a lidiar con bancos, calculadoras y contratos sobre productos financieros.

¿Cómo evitar que la próxima generación sufra lo mismo? En el Perú, ya hay iniciativas y pilotos que están llevando a las currículas de los colegios cursos de educación financiera básica.

Pero el portal especializado www.negociosyemprendimiento.org sugiere no esperar hasta la etapa escolar y comenzar en el hogar, justo en la edad en que el cerebro de los niños actúa como una esponja.

ACTIVIDADES SENCILLAS
Cómo empezar. Los temas financieros son complejos y sin la debida introducción se les puede aburrir o confundir y se podría correr el riesgo de generar en ellos animadversión.

Por ello, la propuesta de www.negociosyemprendimiento.org es llevar a cabo “un proceso natural y divertido” con dinámicas y juegos. A continuación, nos detalla cuatro actividades para despertar el genio financiero de los niños:

1. Juegos y aplicaciones. Los seres humanos aprendemos mediante la simulación. Con juegos, los niños aprenden y retienen lo aprendido. Programe una vez por semana una sesión de juegos financieros. Utilice el Monopoly, por ejemplo, o invente algunos.

2. Las tres alcancías. Esta actividad tiene su origen en el libro ‘Niño Rico, Niño Listo’ de Robert Kiyosaki. Obsequie a su hijo tres de estos artículos, en los que se acostumbre a guardar el 30% de su propina.

En una, guardará para iniciar una cuenta de ahorros. En la segunda, para iniciar una pequeña inversión; y en la tercera, para imprevistos.

3. Libros, películas y audios. Visite librerías y consulte a profesores sobre lecturas o material audiovisual que ayuden a su pequeño a entender el funcionamiento del dinero.

4. Hagan negocios. Con las nociones adquiridas, planifique un pequeño negocio con su hijo. Puede ser desde la venta de postres hasta el alquiler de bicicletas, entre otros.


Publicado por jacintoluque @ 8:19
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