Jueves, 24 de abril de 2014

Astrónomos de la NASA han descubierto lo que parece ser el planeta más parecido a la Tierra detectado hasta el momento. Su nombre, Kepler-186f.

 

El planeta recien descubierto se encuentra a unos 500 años luz de la Tierra, ubicado dentro de la llamada zona habitable de su estrella (Kepler 186, una enana roja), a una distancia que no lo hace ni muy caliente ni muy frío para la presencia de vida

 

La importancia de este hallazgo radica en su particular parecido a nuestro planeta. Hasta ahora, los exoplanetas descubiertos con posibilidad de albergar vida eran excesivamente grandes, por lo que conocer su composición era una tarea complicada. Gracias a que este exoplaneta es tan solo un 10% más grande que la Tierra, los científicos apuntan a que Kepler-186f puede ser un mundo rocoso similar a Venus, la Tierra o Marte, ya que “según los modelos teóricos de formación de planetas, es improbable que aquellos con diámetros inferiores a 1,5 veces el de la Tierra sean envueltos en atmósferas de hidrógeno y helio”, afirma Thomas Barclay, coautor del trabajo.

 

Una de las responsables de la misión, Elisa Quintana, explica a la revista Science, que “encontrar este tipo de planetas es el objetivo primordial del telescopio espacial Kepler”, bautizado como cazador de planetas.

Astrónomos de la NASA han descubierto lo que parece ser el planeta más parecido a la Tierra detectado hasta el momento. Su nombre, Kepler-186f.

 

El planeta recien descubierto se encuentra a unos 500 años luz de la Tierra, ubicado dentro de la llamada zona habitable de su estrella (Kepler 186, una enana roja), a una distancia que no lo hace ni muy caliente ni muy frío para la presencia de vida

 

La importancia de este hallazgo radica en su particular parecido a nuestro planeta. Hasta ahora, los exoplanetas descubiertos con posibilidad de albergar vida eran excesivamente grandes, por lo que conocer su composición era una tarea complicada. Gracias a que este exoplaneta es tan solo un 10% más grande que la Tierra, los científicos apuntan a que Kepler-186f puede ser un mundo rocoso similar a Venus, la Tierra o Marte, ya que “según los modelos teóricos de formación de planetas, es improbable que aquellos con diámetros inferiores a 1,5 veces el de la Tierra sean envueltos en atmósferas de hidrógeno y helio”, afirma Thomas Barclay, coautor del trabajo.

 

Una de las responsables de la misión, Elisa Quintana, explica a la revista Science, que “encontrar este tipo de planetas es el objetivo primordial del telescopio espacial Kepler”, bautizado como cazador de planetas.


Publicado por jacintoluque @ 9:02
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios