Viernes, 24 de octubre de 2014

La bacteria intestinal afecta la función cerebral por lo tanto nuestros estados emocionales, confirma un estudio.


El secreto para mejorar su estado de ánimo y salud cerebral está en su intestino, una flora intestinal poco saludable puede impactar en su salud mental, provocando problemas como la ansiedad, la depresión, el autismo y más.
Un estudio reciente de prueba de concepto encontró que las mujeres que comen yogurt que contiene bacterias benéficas de forma regular han alterado su función cerebral en comparación con las personas que no consumen probióticos.

Así como usted tiene neuronas en su cerebro, también tiene neuronas en su intestino- incluyendo neuronas que producen neurotransmisores como la serótina, que también se encuentran en su cerebro y están relacionadas con su estado de ánimo.
Limitar el consumo de azúcar, comer alimentos fermentados y tomar un suplemento de probióticos son algunas de las mejores formas de optimizar su flora intestinal y posteriormente reforzar su salud cerebral y optimizar su estado de ánimo.

Las bacterias, los hongos, los virus y otros microrganismos que componen la flora intestinal de su cuerpo en realidad superan al número de sus células en 10 a 1 y cada vez se vuelve más claro que estos pequeños organismo desempeñan un papel SUMAMENTE importante en su salud - tanto física como mental.

El impacto que tiene la microflora en su función cerebral ha vuelto a ser confirmado por los investigadores de la UCLA, quienes por medio de un estudio de prueba de concepto, encontró que los probióticos (bacterias benéficas) alteraron la función cerebral en los participantes.


Como lo reportó la UCLA

“Los investigadores han sabido que el cerebro manda señales a su intestino, que es la razón por la que el estrés y otras emociones pueden contribuir con los síntomas gastrointestinales. Este estudio demuestra lo que se sospechaba pero que hasta ahora no había sido probado únicamente en estudios en animales: que las señales también viajan en sentido contrario.”

Una y otra vez, hemos escuchado de los pacientes que nunca se habían sentido deprimidos o ansiosos hasta que comenzaron a experimentar problemas con su intestino,” dijo la Dra. Kirsten Tillisch. “Nuestro estudio demuestra que la relación entre el intestino y el cerebro es una calle de dos vías.”

El estudio publicado en la revista Gastroenterology2, afirma que el descubrimiento “tiene implicaciones significativas para las investigaciones futuras que podrían señalar el camino para mejorar la función cerebral por medio de intervenciones alimenticias o de medicamentos.” Naturalmente, le recomiendo apegarse a los cambios alimenticios y no esperar que algún tipo de “medicamento milagroso” haga el trabajo por usted.

Sí, Su Alimentación Afecta su Función Cerebral.

El estudio incluyó a 36 mujeres entre 18 y 55 años de edad y fueron divididas en tres grupos:

- El grupo de tratamiento comió yogurt que contenía muchos probióticos que tienen un impacto benéfico en la salud intestinal, dos veces al día durante un mes
- Otro grupo comió un producto “falso” que parecía y sabía igual al yogurt pero que no contenía probióticos
- El grupo de control no comió ningún producto


Antes y después del estudio de cuatro semanas de duración, las participantes fueron sometidas a pruebas de resonancia magnética funcional (fMRI), tanto en estado de reposo como en respuesta a una “tarea de reconocimiento de emociones”. En este último, a las mujeres se les mostraron una serie de imágenes de personas con rostros enojados o asustados, que tenían unir con otras caras mostrando las mismas emociones.

“Esta tarea, diseñada para medir el uso de las regiones cognitivas y afectivas del cerebro en respuesta a estímulos visuales, fue elegida porque investigaciones previas en animales había relacionado los cambios en la flora intestinal con cambios en los comportamientos afectivos,” explica la UCLA.

Curiosamente, comparándolo con el grupo de control, las mujeres que consumieron yogurt con probióticos tuvieron un aumento de actividad en las dos regiones cerebrales que controlan el procesamiento central de las emociones y la sensación.

De acuerdo con la UCLA:

“Los investigadores quedaron sorprendidos al descubrir que el efecto cerebral podría verse en muchas áreas, incluyendo las áreas involucradas con el procesamiento sensorial y no únicamente las relacionadas con las emociones”, dice Tillisc.

Hay estudios que demuestran que lo que comemos puede alterar la composición y los productos de la flora intestinal- en particular, en personas con alimentaciones ricas en vegetales y fibra, que tienen una composición de su microbiota diferente, o medio ambiente intestinal, en comparación con las personas que llevan una alimentación más occidental, rica en grasas y carbohidratos,” dijo el autor principal, el Dr. Emeran Mayer. “Ahora sabemos que esto tiene un efecto no sólo en el metabolismo sino que también afecta la función cerebral.”

Cuidar su Flora Intestinal Es una de las Bases de una Salud Óptima.

Cada vez son más las investigaciones que indican que las colonias de bacterias que viven en su intestino podrían desempeñar un papel clave en el desarrollo del cáncer, asma, alergias, obesidad, diabetes, enfermedades autoinmunes e incluso en problemas cerebrales, de comportamiento y emocionales como el TDAH, el autismo y la depresión.


Cuando considera el hecho de que la relación entre el intestino y el cerebro es reconocida como uno de los principios básicos de la fisiología y la medicina y que hay mucha evidencia de que los problemas gastrointestinales influyen en una gran variedad de enfermedades neurológicas, es fácil ver cómo el equilibrio en las bacterias intestinales pueden desempeñar un papel significativo en su psicología y también en el comportamiento.

Con esto en mente, debería estar completamente claro que nutrir la flora intestinal es extremadamente importante, desde la cuna hasta la tumba, porque en un sentido muy real usted tiene dos cerebros, uno dentro de su cráneo y otro en el intestino y cada uno necesita sus propios alimentos. Comer alimentos fermentados debería ser su estrategia principal, pero si no le gusta su sabor, entonces tomar un suplemento de probióticos es su segunda mejor opción. Yo recomiendo buscar un suplemento de probióticos que cumpla con los siguientes requisitos, para asegurar su calidad y eficacia:

- Las cepas de bacterias en el producto deben de ser capaces de sobrevivir al ácido estomacal y la bilis, para que puedan llegar a los intestinos con vida y en número suficientes.
- Las cepas de bacterias deben tener características que promuevan la salud.
- La actividad del probiótico debe ser garantizada durante todo el proceso de producción, el período de almacenamiento y la vida útil del producto. Para más información ver los siguientes enlaces:


Publicado por jacintoluque @ 6:42
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