Lunes, 05 de enero de 2015

Una reciente investigación del MD Anderson Cancer Center, en Houston, arroja un resultado inquietante: las pruebas con ratones han demostrado que las células cancerosas pueden infectar a sus vecinas sanas.

 

 

Muchas células, tumorales o no, se deshacen de minúsculas vesículas –exosomas– que contienen proteínas y fragmentos de los ácidos ADN y ARN.


Este proceso es una especie de sistema de limpieza que además facilita la comunicación celular, con resultados peligrosos: algunas de esas vesículas penetran en las células sanas, donde depositan su carga maligna y alteran la expresión de los genes.


Publicado por jacintoluque @ 6:08
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