Mi?rcoles, 09 de noviembre de 2016

Un país que no cuenta con Doctores, pero que tampoco entiende ¿para qué los Doctorados?

Trascendió en los últimos días la noticia según la cual el Alcalde Enrique Peñalosa, a pesar de haber hecho gala de su título de Doctorado durante años, no cuenta con esta titulación; así lo plantearon Juana Afanador y Carlos Carrillo en su columna del El Espectador; y aunque el Alcalde se ha esforzado en negar que alguna vez el haya hecho mención a ese título, lo cierto es que no solo lo ha hecho (en sus libros y en entrevistas) sino que ha sido cuando menos displicente a la hora de solicitar que se corrija esta información, cuando la mención viene de terceros.

En el Diario La República, aparece este 12 de abril una nota que presenta algunos datos sobre el número de Doctores que existen en el país y hace énfasis en los niveles de formación de políticos, ministros, y directivos de empresas. Lamentablemente está mal llamada "investigación" - así la denomina el mismo periódico - en vez ayudar a tener una mejor comprensión del tema, termina por introducir una confusión mayor; que lleva a pensar que en este país, no solo no hay doctores, sino que no se tienen ni idea ¿para qué los doctorados?

Se presentan aquí 10 preguntas y respuestas que pueden ayudar a nuestra comunidad y al ciudadano del común a entender que es y para qué sirven los estudios de doctorado – ojalá los periodistas también las lean.

1)      ¿Qué es un doctorado? Quizás la mejor descripción de ¿en qué consiste un doctorado? la ha realizado el profesor Matt Might de la Universidad de UTAH en su página "The illustrated guide to a Ph.D." (aquí una traducción al español Por Ismael Peña-López), de forma resumida hay que decir: i)un doctorado es un tipo de formación para personas que quieren dedicarse a hacer investigación, que quieren profundizar en un tema pero sobre todo desarrollar una competencia avanzada como científicos; ii) las investigaciones en un doctorado, normalmente son bastante específicas, esto significa que un Doctor en Química obtiene el título por su trabajo específico sobre una molécula o un conjunto dentro de los millones de moléculas que existen; un Doctor en Biología, trabajará sobre una o unas pocas especies de organismos, o en un ámbito muy específico  de ellas (ej: alimentación, hábitat), o en Ciencias Sociales, en el análisis de un fenómeno social o una comunidad. Los estudios que una persona realiza para graduarse de doctor son importantes, porque hacen una pequeña pero valiosa contribución al conocimiento que la humanidad posee sobre un tema muy específico.

2)      ¿Para qué sirve hacer un doctorado? Fundamentalmente, para dos cosas; i) para aportar en la construcción de conocimiento científico, y ii) para formar(se) en la disciplina de la investigación científica. En conexidad con lo anterior hay algunos resultados de ese proceso; que sin ser los primordiales, en los últimos años se ha optado por darles una relevancia si se quiere exagerada, esto es las publicaciones, patentes, ponencias en eventos y otros llamados resultados de investigación. De tal forma que quien realiza un doctorado normalmente incluirá en su rutina – al menos, durante el tiempo que duren sus estudios – bastante trabajo de lectura; recolección, procesamiento y análisis de información; aplicación de técnicas de análisis, creación y/o diseño; redacción de documentos, y presentación en eventos. Al estar inserto en una comunidad científica, quien realiza un doctorado tiene oportunidad  de construir lazos de fraternidad con otros investigadores, de ahí surgen conexiones que luego pueden evolucionar a redes de investigación, que potencian el aprendizaje y la movilidad de saberes.

Las salidas profesionales de un doctorado dependen en mucho del entorno en cual se desarrolla el programa y la vocación de la persona; en todo el mundo, la salida más común es la de continuar su trabajo de investigación, ya sea en universidades, centros de investigación o en áreas de I+D de empresas; en los países en desarrollo son pocas las empresas que hacen I+D por tanto la vinculación de los doctores se da casi exclusivamente a universidades. Muchas personas con doctorado optan por ejercer como consultores, su título les confiere “ventaja comercial” pues contribuye a su marca personal; un doctorado contribuye razonablemente a formar consultores pues se trata de servicios basados en conocimiento. Para efecto del desempeño de cargos públicos, en efecto un doctorado puede valorarse positivamente, pero no es un requisito único ni suficiente; sería significativo si además de ser pertinente al área de desempeño está acompañado de otro tipo de experiencia y resultados como publicaciones, participación en grupos de investigación, entre otros factores.

3)      ¿Una persona con doctorado es un experto? En principio, se considera como un conocedor de un área muy delimitada de conocimiento, es decir; un doctorado en biología no necesariamente puede considerarse un experto en las ciencias biológicas, al menos no se convierte en experto por su doctorado, es posible que esta persona sume a sus estudios doctorales, estudios y trabajos previos, otro tipo de conocimiento diferente al científico (empírico, ancestral), que inclusive le podrían otorgar ese carácter de experto aun cuando no tenga doctorado. Se tiende a generar confusión por que la denominación de los programas es genérica (doctorado en ciencias sociales, doctorado en ingeniería), esto obedece más a una cuestión administrativa relacionada con el registro de estos programas ante las autoridades de cada país.

4)      ¿Qué competencias o habilidades NO se desarrollan en un doctorado? Aunque algunas instituciones universitarias y de investigación se valora positivamente aspectos como el liderazgo o la actitud emprendedora de las personas a las que admiten en un doctorado; lo cierto es que en un doctorado no forma gerentes o directivos (ni siquiera uno en Administración), no se forma líderes políticos o de otra naturaleza, no forma emprendedores; tampoco se forma en habilidades técnicas o artísticas (ej.: desarrollo de software, diseño, interpretación musical). Un programa de doctorado suele ser exigente en el conocimiento de métodos de investigación propios de cada disciplina y de la orientación epistemológica de la institución que lo imparte; no es común que tengan asignaturas o cursos donde se evalúen competencias de tipo práctico, e inclusive algunas entidades no aceptan que se realicen tesis de doctorado como trabajos de aplicación en una organización en específico. No hay razón para suponer que un doctorado hace a una persona hábil en la gerencia o dirección de organizaciones, ni siquiera en las que se orientan a labores de investigación o educación.

5)      ¿El Doctorado es el máximo grado o logro académico que puede obtener una persona? El Doctorado tiene un valor relativo, de una parte porque es una tipología de formación orientada a la investigación, entonces para una persona cuyo proyecto de vida está enmarcado en lógicas donde contar con habilidades científicas no sea determinante; un doctorado será más un logro personal que una referencia para la sociedad o su entorno; es el caso de los empresarios, se sabe que varios de los más reconocidos abandonaron la universidad; o de los artistas, en donde el talento innato o desarrollado pesa más que el título académico; ni hablar de los poseedores de conocimiento ancestral para quienes el título académico es insignificante, pues son herederos de una tradición. Además; para quien gusta del trabajo científico, hacer un doctorado también es opcional, perfectamente una persona podría optar por dedicarse a la investigación sin matricularse en una universidad; es más una cuestión de vocación y acceso a recursos.

6)      ¿El Doctorado es un título nobiliario o hace a una persona más digna de reverencia? En los países desarrollados; el doctorado determina el inicio de una carrera profesional de investigación, de tal manera que se espera que una persona luego de hacer su doctorado continúe durante muchos años aportando al conocimiento científico con proyectos, en la docencia, o en la aplicación práctica de su conocimiento; un buen ejemplo de este imaginario lo representa el personaje Dr. Reid de la serie de televisión Mentes Criminales, quien es descrito como un genio, joven, con dos doctorados; pero su trabajo se centra en su habilidad para procesar gran cantidad de información y abstraer relaciones entre datos que permitan perfilar casos criminales.

El doctorado es el inicio de una carrera y parte de un proyecto de vida; lamentablemente, en contextos marcados por el colonialismo se tiende a creer que un título de doctor amerita la mayor consideración, si bien es cierto obtenerlo es normalmente resultado de un gran esfuerzo y dedicación, convendría revisar por ejemplo la obra de dicho "doctor" después de obtener su título y ver así qué tan significativa es su contribución a la ciencia; buena parte de quienes obtienen un doctorado no vuelven a hacer ninguna investigación.

Un factor que genera distorsión en lo que podríamos llamar una “supra-valoración” del título de doctorado es la formalidad con la cual las universidades, en especial las de España; asumen procesos como la defensa de la tesis doctoral y la entrega del diploma. Pero esa formalidad, es solo eso, una cuestión de forma, que el diploma de doctor en España sea firmado por “Su Majestad el Rey” no necesariamente lo hace más valioso que el diploma de alguna de universidades menos formales donde el diploma es enviado al correo electrónico en formato PDF.

7)      ¿Tienen valor los títulos honoris causa? Un grado o título “honoris causa”, es un reconocimiento que hace una institución a una persona, por cuenta de su trayectoria, obra o mérito. Normalmente no tiene valor legal ni es reconocido por las autoridades e inclusive algunas instituciones que lo otorgan optan por no incluir la palabra “Doctor” simplemente “grado” ¿Cuál grado? No se explica ni se hace equivalencia. Lamentablemente, se han observado muchos de casos de crasa corrupción en donde se hace uso de este tipo de reconocimientos para acceder a cargos públicos o contratos; también son conocidos casos de personas vinculadas especialmente a organizaciones educativas que se auto-confieren títulos o que participan de falas redes científicas en donde se trafica con titulaciones o se hacen reconocimiento de títulos en el extranjero que luego valiéndose de artimañas hacen ver cómo legales. Es pertinente y necesario hacer la diferenciación, pues se tiende a incurrir en errores como lo hace el Diario La República  en su nota al mencionar a quienes tienen “titulo(s) honoris causa” como si fuesen doctores.

8)      ¿Son válidos los certificados de estudios intermedios en un doctorado?  De nuevo, esto tiene un carácter relativo; en algunos programas de doctorado se acostumbra a otorgar un “certificado de estudios avanzados” (como el que supuestamente ostenta el Alcalde Peñalosa) cuando la persona termina la etapa lectiva y/o presenta su propuesta de investigación; estos certificados normalmente no tienen una correspondencia legal con un título y de hecho no son un grado; menos en un doctorado donde la etapa de investigación normalmente representa la mayor parte del tiempo de duración del programa y tiene casi todo el peso en la obtención de título. Tener un “certificado de estudios avanzados” bien puede significar que una persona tiene o tuvo en el pasado la intención de hacer una investigación pero aún no la termina o nunca la llevó a cabo. Algunas universidades han optado a cambio del mencionado certificado por conferir un título de maestría a quien culmina esa etapa lectiva del doctorado.

9)      ¿Por qué es importante para un país tener programas de doctorado y personas con este tipo de formación? Porque estas personas están preparadas y se supone orientadas a hacer investigación, son las primeras llamadas a generar avance científico que permita construir progreso y desarrollo en sus diferentes formas (económico, social, intelectual); y esto es importante, porque está demostrado que la ciencia y la tecnología son un factor preponderante para el progreso de una nación. Tener un título de doctor lleva implícita una responsabilidad social de contribuir con dicho progreso desde el trabajo científico, pero es precisamente el trabajo y sus resultados lo valioso para la sociedad, no el título de una persona.

10)  ¿Qué daño puede causar  el llamar “doctor” a quien no tiene título de doctorado? el conferir un título de facto a una persona que no ostenta esa condición es un engaño, más aún cuando este título confiere cierta ventaja o “posición dominante”. Esta práctica denota y favorece la “ley del menor esfuerzo”, y conlleva a la pregunta lógica ¿para qué esforzarse durante años buscando un título que otros obtienen de facto?, existen en las organizaciones académicas diversas prácticas que están asociadas a este fenómeno; que van desde personas que agregan las letras “PhD” a su firma cuando todavía están en proceso de obtener el título, otras como el imponer a los funcionarios llamar “Doctor” a los docentes, sin importar si tienen no ese título, y hasta la costumbre de llamar “doctor” (en serio y en broma) a los estudiantes de Derecho desde primer semestre; todas estas son formas de engaño; que conducen a la mediocridad.

Afirman en diversos foros de debate que “la Universidad es reflejo de la sociedad”, quizás en este asunto sea la sociedad la que refleja las malas prácticas que en las universidades son comunes; es cierto que los antiguos diplomas de Medicina y Derecho acostumbraban a incluir la palabra doctor – aun algunas universidades lo hacen – y eso era socialmente aceptado pero hoy la diferencia en el ámbito académico que debería ser clara, parece más bien difusa y no parece haber un cambio de cultura en los espacios académicos que determine una certera valoración del título de doctorado.

Es normal para el ciudadano del común llamar “doctor” a quien ostenta cierto poder sobre él, más que una expresión de respeto es un producto de la ignorancia que incluso se asocia con formas despectivas, al fin de al cabo “doctor se le dice a cualquier...”


Publicado por jacintoluque @ 6:31
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