Lunes, 23 de enero de 2017

Alan García y Odebrecht: la línea 1 del Metro de Lima bajo escrutinio

La primera confesión de Odebrecht y la reciente captura de un exfuncionario del Tren Eléctrico ponen en entredicho la obra emblema del segundo gobierno de García. Aquí, un recuento de cómo la firma brasileña salpica al expresidente aprista.

“En o alrededor del 2008, Odebrecht concursó por un contrato de transporte del gobierno en el Perú. A fin de influir en el comité de la licitación para que ayude a Odebrecht a asegurar el contrato, Odebrecht acordó pagar US$1.4 millones al gobierno peruano y a miembros del comité de licitación del proyecto. En o alrededor del 2009, Odebrecht ganó el contrato, valorado aproximadamente en US$400 millones”.

La cita es uno de los sobornos específicos que Odebrecht entregó en el Perú, según consta en el acuerdo entre la empresa brasileña y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En dicho año, la obra ganada por Odebrecht por un valor cercano a dicho monto es la construcción de la línea 1 del Metro de Lima (primer tramo). De ahí que esté bajo escrutinio. El valor de la buena pro, inicialmente por US$410 millones, subió a US$519 millones mediante un decreto de urgencia.

SOMBRAS DE ANTAÑO

Las declaraciones de Odebrecht incrementan las dudas sobre la legitimidad de la licitación que permitió al expresidente Alan García construir la obra emblemática de su segundo gobierno. Pero las observaciones a la línea 1 no son recientes. Como se analiza esta semana en la revista (SE 1551), el primer tramo de la línea 1 del Metro ha sido blanco de diversas críticas desde un inicio, como su exoneración del SNIP —sistema que evaluaba los proyectos de inversión pública, hoy conocido como Invierte— a pedido del Ejecutivo.

Además, según indicó el Contralor de la República hace dos semanas, existen seis procesos judiciales —basados en informes de la Contraloría— por un presunto perjuicio económico de US$110 millones, detectado durante la construcción de la obra. Todos los procesos, que iniciaron entre el 2012 y el 2014, aún no se resuelven.

El tramo 2 de la línea 1, licitado en el 2011, durante el segundo gobierno de García, tampoco está libre de cuestionamientos. Al igual que la construcción del primer tramo, el segundo tramo se construyó como obra pública y fue exonerado del SNIP. Su valor inicial en la buena pro, de US$583 millones, aumentó hacia el final de su construcción en 51% a US$885 millones.

Durante el proceso de licitación, el tramo 2 de la línea 1 se vio envuelto en una denuncia pública de otros dos postores, que reclamaron no recibir un tratamiento igualitario al consorcio conformado por Odebrecht y Graña y Montero. Éste último, como se recuerda, ganó la construcción de la obra, luego de que los otros dos postores fueran descalificados.

Ahora que Odebrecht se ha autodeclarado culpable de corrupción, revive con más fuerza el escándalo más célebre alrededor de la línea 1: el Cristo del Pacífico.

El Cristo del Pacífico fue una donación de Odebrecht al Estado peruano, según una carta firmada por Jorge Barata, exdirectivo de Odebrecht en el Perú. La construcción de la estatua copó titulares en diversos medios pues se dio cuando Odebrecht se preparaba para pujar por la licitación del tramo 2 del Metro. El escándalo estalló cuando los postores competidores denunciaron irregularidades en el proceso de adjudicación y, días después, el entonces presidente inauguraba el Cristo donado.

Durante el segundo gobierno de García (2006-2011), donde se dieron un total de US$8,661 millones en contratos de obras de infraestructura, Odebrecht se adjudicó el 31%. Es, de hecho, el porcentaje más bajo en comparación con los expresidentes Toledo y Humala.

Últimos acontecimientos

García, por lo pronto, se ha puesto a disposición de las autoridades peruanas que así lo requieran, según un comunicado público. La Fiscalía decidirá pronto su citación, en conjunto con la de Toledo y Humala, al menos por ahora, en calidad de testigos.

Además, este fin de semana, el Poder Judicial dictó prisión preventiva por 18 meses contra Edwin Luyo Barrientos, exfuncionario de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico durante el segundo gobierno aprista. Él es el primer detenido del Perú por el caso Lava Jato.

Luyo Barrientos, junto con el ex viceministro de Comunicaciones, Jorge Cuba, habría recibido alrededor de US$7 millones de parte de Odebrecht, para la adjudicación de la Línea 1 del Metro de Lima. Cuba está prófugo de la justicia.


Publicado por jacintoluque @ 8:08
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