Viernes, 24 de febrero de 2017

Una estrella enana ultrafría a 40 años luz de nosotros acoge un sistema con varios exoplanetas templados similares al nuestro que podrían albergar vida.

Hallado un sistema solar con siete Tierras

El 2 de mayo de 2016, un equipo de astrónomos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) anunció en la revista Nature un insólito hallazgoHabían detectado tres exoplanetas parecidos a la Tierra alrededor de la enana ultrafría conocida como TRAPPIST-1, una estrella poco más grande que Júpiter cuyo brillo representa apenas un 0,05 % el del Sol. Nunca antes se habían cazado objetos de este tipo acompañando a una estrella tan pequeña. Y están muy cerca, a 40 años luz de nosotros. En el momento de aquel anuncio se dijo que uno de ellos parecía encontrarse en la zona habitable del sistema, una región en la que se dan las condiciones necesarias para que exista agua en estado líquido en su superficie. Quizá, incluso, podría albergar vida. 

Pues bien, el descubrimiento ha sido no solo confirmado sino ampliado. No eran tres sino siete. Gracias al empleo de varios telescopios tanto en tierra como en el espacio, entre ellos el VLT (Very Large Telescope) de ESO y el de la isla de La Palma, en Canarias, los exoplanetas fueron detectados uno a uno, cual modelos de una pasarela galáctica, a medida que pasaban delante de su estrella, la estrella enana ultrafría TRAPPIST-1. Según el nuevo artículo, que también aparece en Nature, no es uno sino tres los planetas que se encuentran en la zona habitable y podrían albergar océanos de agua en sus superficies, lo que aumenta la posibilidad de que el sistema pueda acoger vida. Se trata del sistema encontrado hasta ahora que tiene tanto el mayor número de planetas del tamaño de la Tierra como la mayor cantidad de mundos que podrían contar con agua líquida en sus superficies.

Gracias al telescopio TRAPPIST–Sur, instalado en el Observatorio La Silla, el Very Large Telescope (VLT), en Paranal, y el telescopio espacial Spitzer de la NASA, así como otros telescopios del mundo, el equipo internacional de astrónomos ha confirmado la existencia de los siete pequeños planetas que orbitan alrededor de la estrella enana roja fría TRAPPIST-1. Los planetas, nombrados como TRAPPIST-1b, c, d, e, f, g y h, en orden creciente de distancia de su estrella, tienen tamaños similares a nuestra Tierra.

Los astrónomos observaron los cambios en la emisión de luz de la estrella causados por cada uno de los siete planetas que pasan delante de ella —un evento conocido como tránsito—, lo que les permitió extraer información acerca de sus tamaños, composiciones y órbitas. Descubrieron que al menos los seis planetas interiores son comparables al nuestro en tamaño y temperatura.

El autor principal de la investigación, Michaël Gillon, del Instituto STAR en la Universidad de Lieja (Bélgica) cree que "se trata de un descubrimiento asombroso, no solo porque hayamos encontrado tantos planetas, sino porque todos son similares en tamaño a la Tierra".

Con  solo el 8% la masa del Sol, TRAPPIST-1 es muy pequeña en términos estelares (solo un poco mayor que Júpiter) y, aunque está relativamente cerca de nosotros, en la constelación de Acuario, emite una luz muy tenue. Los astrónomos esperaban que este tipo de estrellas enanas pudieran albergar muchos planetas del tamaño de la Tierra en órbitas apretadas, lo que hace de ellas objetivos preferentes para la búsqueda de vida extraterrestre, pero TRAPPIST-1 es el primer sistema de este tipo cuya existencia ha sido confirmada.

Amaury Triaud, otro de los astrónomos implicados, dice que "la emisión de energía de estrellas enanas como TRAPPIST-1 es mucho más débil que la de nuestro Sol. Para que hubiera agua en sus superficies los planetas tendrían que estar en órbitas mucho más cercanas que las que tenemos en el Sistema Solar. Por suerte, parece que este tipo de configuración compacta es lo que estamos viendo alrededor de TRAPPIST-1". Todos los planetas del sistema son similares en tamaño a la Tierra y a Venus o un poco más pequeños. Las mediciones de densidad sugieren que, al menos, los seis planetas de la zona más interna son probablemente de composición rocosa.

Las órbitas planetarias son más pequeñas que la órbita de Mercurio en el Sistema Solar. Sin embargo, el pequeño tamaño de TRAPPIST-1 y su baja temperatura significan que la energía que proporciona a sus planetas es similar a la que reciben los planetas interiores de nuestro Sistema Solar. Así que TRAPPIST-1c, d y f reciben cantidades similares de energía que Venus, la Tierra y Marte, respectivamente.


Publicado por jacintoluque @ 4:28
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