S?bado, 08 de julio de 2017

Hace semanas que venía corriendo atrás del laburo y la facu, cansada de no tener ni un segundo de paz y muchos dolores de espalda, me puse a buscar algún kinesiologo o masajista para obligarme a tener un segundo para mi.

En medio del googleo cósmico me encontré con una conocida que estaba ofreciendo sesiones de reflexología. Sentí curiosidad y le mandé un DM comentandole de mis dolencias y me ofreció que pasara en la semana a charlar. 

Ella es profesora de yoga y tiene un estudio en la casa, donde acondicionó una habitación donde hace masajes y reflexología. Con esta técnica en particular, ella masajea puntos específicos de los pies para así relajar diferentes zonas del cuerpo. Me sentí muy relajada y aliviada después de la sesión de reflexología, y le pedí que me cuente un poco más, así que café de por medio me contó que había decidido complementar sus estudios de Kinesiología y comenzó un curso de reflexología, 

porque había demasiada información en internet y no quería perder tiempo. Así que con el curso pudo aprender de manera simple como aplicar la técnica y pasar a la práctica en su casa. 

Les comparto la info que me compartió sobre esta técnica milenaria, y les recomiendo que si están adoloridos de estar encerrados frente a la compu comiendo pitusas y manaos, busquen un reflexólogo...o estudien para ser uno! 

Reflexología: 

cenedi 

Reflexología o terapia zonal es la práctica de estimular puntos sobre los pies, manos, nariz u orejas (llamados zonas de reflejo), basada en la creencia pseudocientífica de que tendría un efecto benéfico sobre otras partes del cuerpo, o de que mejorará la salud general. 

Si bien es una ciencia bastante antigua, en el siglo pasado se ha renovado y actualizado con técnicas más modernas de aplicación. 

educacion 

La forma más común es la reflexología del pie. El reflexólogo podal aplica presiones sobre el pie de una persona, el cuál presuntamente está dividido en un cierto número de zonas reflejas correspondiendo a todas las partes del cuerpo. Facilita la obtención de energía vital, ayuda a estimular el sistema inmunológico y crea un cuerpo más fuerte y una mente más tranquila. 

Se aplica en los puntos reflejos de los pies, y tiene su influencia y actuar en los órganos, glándulas y sistemas de nuestro cuerpo. 
Es de aplicación universal, para todos sin límite de edad, y es muy segura ya que se administra mediante delicados toques en ciertos puntos del pie. Y no es invasiva. 

Mientras tanto, cuáles son esos puntos y lugares del organismo que son reflejo en nuestros pies? 

Imaginemos nuestros pies como si fueran un mapa del cuerpo. Si llegamos a reconocer perfectamente ese gráfico, ejerciendo presión en los puntos y sectores utilizando la técnica adecuada, podremos ayudar a sanar y, además, a activar el potencial autocurativo del propio cuerpo. 

Si dividimos el pie en sectores o en áreas: 

reflexologia 

La primera área está sectorizada por los cinco dedos de los pies, que incluyendo sus huesos y las articulaciones, reflejan la cabeza y el cuello del paciente. Para dar un ejemplo, en un punto muy concreto de los dos dedos centrales del pie se encuentra el reflejo de los ojos. 

Si seguimos hacia abajo encontramos una franja que refleja a la espina dorsal, y justo más abajo, en la zona conocida como “almohadilla plantar”, se refleja toda el área del pecho. 

Y así sucesivamente se pueden definir otras áreas reflejas de nuestro cuerpo. 

masajes 

Según los terapeutas que trabajan la reflexología podal, y según los diagramas y trabajos realizados por la americana Eunice Ingham, la reflexología podal está indicada para: 

  • Relajar y reducir el estrés
  • Cuadros de estreñimiento
  • Problemas gastrointestinales
  • Estimular la circulación sanguínea y linfática
  • Desintoxicar el organismo
  • Asma
  • Dolores menstruales
  • Equilibrar la energía vital
  • Mejorar la calidad del sueño
  • Activar el sistema inmunológico
  • En caso de migrañas
  • Fibromialgia
  • Estimular la creatividad, la serenidad y la alegría
  • Es una terapia preventiva


relajacion 

La reflexología podal está indicada en todo tipo de personas y sin duda se trata de una terapia suave, beneficiosa y muy agradable que favorece el estado general de la salud en: 
  • Adultos
  • Niños
  • Bebés
  • Ancianos
  • Embarazadas

Contraindicaciones de la reflexología podal 

Aunque la reflexología podal es una técnica muy suave y delicada, es importante tener en cuenta que no está indicada en los siguientes casos: 

  • Durante el curso de enfermedades infecciosas, sobre todo con fiebre y espasmos.
  • Si se sufre una hemorragia.
  • Durante el curso de alguna afección aguda en los pies como una herida sangrante, llagas o cualquier tipo de erupción.
  • Durante los tres primeros meses de embarazo si se tiene riesgo de aborto.
  • Enfermedades inflamatorias de circulación sanguínea o linfática.


¿Cómo es una consulta de reflexología podal? 

En una consulta de reflexología podal, el terapeuta efectúa un reconocimiento general de nuestro estado a través de la palpación y manipulación de los pies, teniendo en cuenta su textura, su maleabilidad, su olor, su aspecto, deformidades, callosidades, etc. Bajo los principios de la reflexología, todos estos datos le proporcionarán una información muy valiosa a la hora de valorar nuestro estado de salud y el equilibrio interno de nuestro organismo. 

felicidad 

Puesto que uno de los puntos fuertes de esta terapia es el profundo estado de relajación que se consigue generar en el paciente, resulta muy beneficioso que el terapeuta tenga acondicionada la sala con una luz tenue y una música relajante. A los pocos minutos empezarás a sentir como tu cuerpo entero se relaja y entra en un estado de serenidad maravilloso, en el que prácticamente se deja de sentir el peso de las piernas, los brazos, el cuerpo o la propia existencia… es extraordinario! 

Algunos efectos de la reflexología podal 

Lo habitual es que una sesión de reflexología podal te siente de maravilla y no curses ningún tipo de síntoma extraño. No obstante, algunas veces puede producirse: 

  • Aumento de sudoración
  • Aumento del tránsito intestinal
  • Aumento de micción
  • Aumento de secreciones nasales, bronquiales o vaginales
  • Cambios de humor
  • Exceso de entusiasmo en personas muy sensibles
  • Escalofríos

En cualquier caso se trata de reacciones inofensivas y sin gravedad que por lo general cesan rápidamente, a partir de la segunda o la tercera sesión.

Publicado por jacintoluque @ 6:30
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