Lunes, 05 de noviembre de 2018

Una apuesta no exenta de polémica que genera una nueva industria

La muerte de la muerte es el atrevido título de un libro que promete revolucionar el mundo de las ideas sobre la posibilidad de alargar la vida hasta límites insospechados. Plantea que la ciencia puede convertir la fatalidad de la muerte en una opción. Una apuesta no exenta de polémica, bien documentada en investigaciones e iniciativas, que está alumbrando una nueva industria.

Imagen: Lassaffa.

Actualmente, en el mundo mueren por causa del envejecimiento alrededor de 150.000 personas cada día, día tras día. De esa enorme cantidad de muertes, las dos terceras partes se deben a enfermedades relacionadas con el envejecimiento. En los países más avanzados, el número es mucho mayor: cerca del 90 % de la gente muere debido al envejecimiento y a las principales enfermedades relacionadas como las dolencias neurodegenerativas, cardiovasculares o el cáncer. ¿Se podrán evitar esas muertes?, ¿es posible parar el proceso del envejecimiento? ¿Es posible vivir sanos y jóvenes hasta edades muy avanzadas? ¿Cuándo? 

La longevidad y la extensión de la vida, el aumento de la esperanza de vida, es uno de los temas esenciales de nuestra época. Quizás la persona que más ha contribuido a divulgar en el mundo hispano esta problemática, este desafío tecnológico y científico, ha sido el ingeniero del MIT José Luis Cordeiro, alumno de Marvin Minsky (uno de los padres de la Inteligencia Artificial). Cordeiro fue profesor durante los años fundacionales de la Singularity University, es amigo personal y colaborador de Ray Kurzweil (el más mediático experto en IA, por sus inventos y patentes considerado como el Edison de la era de las máquinas inteligentes). José Luis Cordeiro es también uno de los directores globales de Humanity+, la asociación mundial transhumanista. 

Junto a David Wood, Doctor en Ingeniería, en este caso de la Universidad de Cambridge y por la Universidad de Westminter, es también director global de Humanity+ e inventor de Symbian, el sistema operativo de los teléfonos móviles de Nokia, previo a Android o a IOs. 

El envejecimiento, ¿una enfermedad curable? 

José Luis Cordeiro y David Wood han escrito juntos el libro “La muerte de la muerte” (Deusto, Barcelona, 2018). Gracias a los avances tecnológicos, a mediados de este siglo seremos capaces de parar el proceso de envejecimiento y seguir extendiendo indefinidamente la esperanza de vida

Esta es la principal tesis de los dos tecnólogos que se han embarcado en una gira de presentación de sus ideas y su libro en distintas ciudades de España, entrevistas y platós de televisión, preparando otros eventos relacionados con la longevidad y la extensión radical de la vida. 

Un anticipo del evento de conmemoración de los 20 años de Humanity+: Transvision 2018, en Madrid, los días 19, 20 y 21 de octubre, con la presencia de toda la dirección transhumanista y muchos expertos y científicos que hablarán sobre el futuro de una Humanidad mejorada tecnológicamente, no sólo de longevidad y rejuvenecimiento. 

Algunos científicos, como el biogerontólogo Aubrey de Grey, están ya empezando a hablar por primera vez en la historia de que el envejecimiento es una enfermedad curable. En muchos institutos científicos de primer nivel, en todo el mundo, se trabaja, de una manera u otra, en esta tesis que ha revolucionado el mundo de la Gerontología. 

María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), representa muy bien el liderazgo mundial de científicos españoles en la lucha contra el envejecimiento y la investigación anti aging (rejuvenecimiento). Cuenta en su currículum con el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal precisamente por ello. 

Esperanza de vida en aumento 

La esperanza de vida sigue creciendo gracias a la ciencia. Blasco piensa que cuando se apliquen los avances recientes de la investigación en envejecimiento, no sólo se podrán prevenir o tratar enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares o el alzhéimer, sino que también será posible vivir más años como consecuencia de haber estado sanos y jóvenes durante más tiempo. Hasta los 140 años, jóvenes, posiblemente. 

El científico español Juan Carlos Izpisúa ha trabajado durante 25 años en el Laboratorio de Expresión Genética del Instituto Salk de Estudios Biológicos en el sur de California, cuna de premios Nobel. 

Izpizúa dirige un equipo de investigación de 25 científicos, muchos de ellos españoles. Ellos están desarrollando estrategias para terapias con células madre con el objetivo de tratar el envejecimiento prematuro y revertirlo, trabajando con quimeras, híbridos de distintas especies. 

Éstos y otros brillantes científicos explicaron el estado del arte de la extensión de la vida y de las técnicas anti-aging el primer International Longevity and Cryopreservation Summit, celebrado a finales de mayo de 2017 en la sede central del CSIC. 

Junto a ellos participaron, entre otros, el científico norteamericano Greg Fahy y el físico español Ramón Risco, que ha criopreservado y vitrificado distintas especies de nematodos (gusanos) y los ha devuelto a la vida. O también Fahy, el pionero de esta técnica, ha criopreservado órganos como riñones y cerebros de conejo, observando su funcionalidad o preservación fisiológica a posteriori del proceso.  

En un período de sugerencias públicas para la OMS en 2017, varios especialistas y divulgadores, entre ellos José Luis Cordeiro y David Wood, apoyaron que se incluyera el envejecimiento como una enfermedad. De hecho, la OMS ha aceptado incluir el “envejecimiento saludable” dentro de su programa general de trabajo para el periodo 2019-2023, aunque todavía no incluya el envejecimiento formalmente como una enfermedad.

Portada del libro. Foto: Deusto.

Longevidad y amortalidad 

En el libro “La muerte de la muerte” se puede leer lo siguiente: 
 

«El envejecimiento no puede considerarse como un proceso único o unitario, pues hay algunas formas de vida que no envejecen y otras que muestran senescencia negligible. 

Hoy también sabemos que existen organismos de la misma especie que pueden o no envejecer, dependiendo del tipo de reproducción. 

«El microbiólogo portugués João Pedro de Magalhães, profesor de la Universidad de Liverpool, también participante en la mencionada Cumbre del CSIC, mantiene una base de datos de longevidad y envejecimiento animal (Animal Aging and Longevity Database). 

Se trata de una interesante lista de organismos con una tasa de senescencia negligible (junto con longevidad estimada en medio salvaje) que incluye las edades máximas conocidas hasta ahora para estas especies, el top tres: 
 
  • Almeja de Islandia (Arctica islandica) – 507 años
  • Escorpina de Rougheye (Sebastes aleutianus) – 205 años
  • Erizo del mar rojo (Strongylocentrotus franciscanus) – 200 años »

«La situación no es diferente en los humanos, pues tenemos células germinales y células madre pluripotentes que no envejecen, aunque el resto del cuerpo está formado por células somáticas que sí envejecen. El récord de longevidad humano comprobado es el de Jeanne Louise Calment, que nació el 21 de febrero de 1875 y falleció el 4 de agosto de 1997. 

«Hoy sabemos que las células cancerosas pueden volverse biológicamente inmortales como resultado de mutaciones en células somáticas normales que sí envejecen. Actualmente se estudian las células madre cancerosas para encontrar indicios también sobre la inmortalidad biológica en células somáticas normales.


Este concepto de inmortalidad en términos celulares, trasladado a organismos completos lleva a la confusión, sobre todo al ser sacado fuera de contexto. Sería más conveniente hablar de amortalidad más que de inmortalidad. Ilegal es una cosa, legal otra y alegal otra. 

El uso de este concepto sacado del contexto científico, y la promesa por parte de los autores de que se conseguirá la inmortalidad en breve plazo, es una de las afirmaciones que más confunde y molesta a muchos médicos que están, precisamente combatiendo a la muerte desde los quirófanos o sus consultas y laboratorios médicos. 

Aunque los autores explican el por qué y recontextualizan el término, hay que decir que su uso y la popularización en titulares de este mensaje constituye el principal error, en términos de comunicación y divulgación, del libro. Cordeiro dice que el término amortalidad es difícil de entender en un texto divulgativo. 

Una nueva industria 

Uno de los aspectos más novedosos del libro de Cordeiro y Woods es el análisis y las puertas que abren para el futuro mercado del anti-aging y la extensión radical de la vida. 

Precisamente España, bien posicionada en este campo, podría aprovechar los nuevos mercados que van a crear las verdaderamente nuevas tecnologías en convergencia: la tecnología para una longevidad sana e indefinida, la IA, el Big Data, las biotecnologías y la Nanotecnología. 

Los autores dicen que “junto a las inversiones públicas, ahora tenemos la posibilidad de buscar inversiones privadas para llevar a cabo más investigaciones que, esperamos, pronto generarán los primeros ensayos clínicos en humanos basados en los resultados positivos en animales. Así está naciendo la industria del antienvejecimiento y rejuvenecimiento científico, con el potencial de convertirse en el sector más grande de la economía y de transformar la historia de la humanidad: antes y después de la inevitabilidad de la muerte”. 

Lo cierto es que desde muchas fundaciones, empresas e inversores privados están invirtiendo miles de millones de dólares en este mercado. Google y AbbVie en Calico, Microsoft, la Fundación de Mark Zuckerberg, el multimillonario Michael Greve, son algunos ejemplos, entre otros.    

Cordeiro y Wood también añaden que “el ingeniero y empresario moldavo Dmitry Kaminskiy dirige la iniciativa Longevity International, cuyo objetivo es acelerar el desarrollo de las tecnologías de rejuvenecimiento para su aplicación y comercialización. Tras unir esfuerzos con otras organizaciones (actualmente radicadas en Reino el Unido: Aging Analytics Agency, Biogerontology Research Foundation y Deep Knowledge Life Sciences) han publicado una impresionante serie de informes que ha ido creciendo, mejorando y aumentado en el tiempo”.   

No sólo es la iniciativa privada, como hemos comentado, sino también muchos institutos de investigación, financiados por Estados, como el español. Inversiones públicas pues. 

Varios gobiernos han anunciado que comenzarán a utilizar las nuevas posibilidades para mejorar la salud gracias a la inteligencia artificial, nuevos sensores, big data y otras nuevas tecnologías. 

Es el caso del Gobierno británico, que ha anunciado que secuenciará gratis el genoma a 500.000 ciudadanos a través del UK Biobank en 2020 gracias al apoyo de diferentes empresas. En España el reconocido cirujano cardiovascular Javier Cabo ha sido pionero en la aplicación de la Inteligencia Artificial Watson de IBM a la Medicina, al futuro de la Medicina y a los tratamientos cardiovasculares. 

En California y otros Estados norteamericanos se están abriendo clínicas de antienvejecimiento. También en España existen ya iniciativas pioneras, como Neolife, que se definen como Medicina Preventiva Antiaging para prevenir enfermedades, con el fin de prolongar un estado óptimo de bienestar y salud durante el mayor número posible de años. 

Cordeiro y Wood no sólo señalan la importancia de este nuevo mercado emergente en el que España podría tener una posición destacada. En dos años podremos tener los primeros tratamientos comerciales antienvejecimiento, afirmó José Luis Cordeiro en la presentación de su libro.

Imagen: Geralt.

Extensión de vida con calidad 

También abordar la extensión de la vida y de la calidad de la vida en los más mayores podría ser un aspecto definitivo para el mantenimiento del sistema de pensiones. 

A raíz de un informe del FMI sobre el peligro del aumento no esperado de los costes de la longevidad de la vida impactando en los costes del sistema de pensiones, los autores destacan en su libro lo siguiente: 
 

«Sin embargo, este informe no habla de dos cosas fundamentales que hay considerar en cualquier visión de futuro: 

1. El potencial de personas más longevas para contribuir más a la economía (y no representar un drenado de recursos). 

2. La posibilidad de cambiar la edad en la que se empiecen a pagar las pensiones para armonizarla con los cambios en la esperanza de vida media.»  

«Por su parte, Murphy y Topel, en otra investigación, hacen la siguiente valoración global:  

Entre 1970 y 2000, el aumento de la longevidad generó un valor social bruto de 95 billones de dólares, mientras que el valor capitalizado de los gastos médicos creció en 34 billones de dólares, lo que arroja una ganancia neta de 61 billones de dólares... En general, el aumento de los gastos médicos absorbe solo el 36 % del valor generado por el aumento de la longevidad. …] 

Nuestro análisis señala la enorme potencialidad de los beneficios derivados de la investigación básica, de manera que gastos incluso mayores estarían justificados. Para ilustrarlo, consideremos nuestra estimación de que una reducción del 1 % en la mortalidad debida al cáncer reportaría unos 500 mil millones de dólares. Siendo así, una «guerra contra el cáncer» que supusiera un gasto de 100 mil millones de dólares adicionales (durante un periodo determinado) en la investigación y tratamiento del cáncer, estaría justificada si existe una posibilidad entre cinco de reducir la mortalidad un 1 % y cuatro posibilidades entre cinco de no conseguir ningún avance».


Un futuro hermoso y mágico 

Arthur C. Clarke, uno de los escritores de ciencia ficción más importantes de la historia, experto en prospectiva, ingeniero, que diseñó el primer sistema global de comunicaciones vía satélite, enunció también sus famosas tres leyes del futuro. Una de ellas dice que “La tecnología avanzada es indistinguible de la magia”. Posiblemente las tecnologías de la extensión radical de la vida, para una longevidad sana y con la posibilidad de rejuvenecer, sean ya o serán, en muy poco tiempo, parte de esa magia con la que nos estamos dotando. 

Para poner su granito de arena en el desarrollo de esa magia, todas las regalías por las ventas del libro “La muerte de la muerte” se van a dedicar a fines científicos. Los royalties se donarán a la Fundación para la Investigación SENS (SENS Research Foundation) en California, y a la asociación Apadrina la Ciencia en España, que agrupa a más de 250 científicos. En este caso el dinero se destinará a financiar becas de investigación para científicos españoles jóvenes. 

José Luis Cordeiro, con sus vehementes afirmaciones que le han expuesto a una crítica despiadada por parte de algunos periodistas y divulgadores científicos, ha tenido el mérito de ser el primero que ha puesto sobre la mesa el debate de la extensión radical de la vida, en términos de divulgación, en el mundo de habla hispana. 

Hemos aludido previamente al primer International Longevity and Cryopreservation Summit celebrado en 2017 en el CSIC, la cita científica y divulgativa más importante realizada en España sobre la temática de la longevidad y la criopreservación humana, de la que José Luis Cordeiro fue Chairman. 

Hay que señalar que dicho acontecimiento, bien reflejado en los medios generalistas y especializados, nació del empuje inicial de José Luis Cordeiro, en medio de una reunión de amigos, académicos, tecnólogos y médicos, interesados en la extensión de la vida, de un modo casi ingenuo, entrañable. 

Cordeiro enseguida empezó a mandar decenas, cientos de emails para convocar a potenciales congresistas y a expertos españoles e internacionales en este ámbito. Una vez conseguida la sede central del CSIC para realizar dicha Cumbre, la Fundación Vidaplus y estos impulsivos amigos de Cordeiro se metieron a la organización del magno evento, cada uno a su manera y en la medida de sus posibilidades, siendo finalmente Vidaplus el organizador oficial soporte del evento. 

Se nombró director científico del congreso al doctor Javier Cabo y también chairman. Actualmente se prepara su segunda edición para mayo de 2019 por parte de la susodicha fundación. La marea sigue subiendo. 

Cordeiro también se ha prodigado en documentales y especiales de programas de televisión como el canal History, la Sexta, Antena3, RTVE o la CNN en español.  En estos últimos años José Luis Cordeiro se afanó en reunirse y conversar con personalidades muy importantes en España, como Ramón Tamames, Antonio Garrigues Walker, Iñaki Gabilondo o Javier Cremades. 

Pusieron su inteligencia destacada a trabajar en estos temas, realizando programas, participando en distintos foros y acercando a la sociedad este desafío. Particularmente Antonio Garrigues Walker que es el epiloguista del libro “La muerte de la muerte” de José Luis Cordeiro y David Wood.

Foto: Geralt.

¿Una exageración? 

Desde su Despacho de abogados se impulsó en febrero de 2018 en Alicante “Reto al Futuro, la Ciencia, el Derecho y la Economía ante el reto del envejecimiento de la población”, evento dirigido por la prestigiosa Nuria Oliver, doctora por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en inteligencia perceptual. 
  
Antonio Garrigues Walker, intervino el pasado día 17 de abril, con mucha inteligencia y simpatía, en el acto de presentación celebrado en el centenario Ateneo científico, literario y artístico de Madrid. Garrigues dijo con cariño y socarronería que “quizás los autores del libro La muerte de la muerte habían exagerado un poco” provocando las risas de un público totalmente cómplice. 

En el epílogo del libro Garrigues escribe: “Cordeiro y Wood han pensado lo imposible con toda tranquilidad y están dispuestos a cambiar nuestras concepciones básicas. Hay que agradecérselo con ciertas reservas y las inevitables inquietudes. […] Plantéese el lector con toda valentía si acepta o no la idea de vivir sin límite de tiempo y verá cómo La muerte de la muerte le ayuda a pensar e incluso a tomar partido” finaliza Garrigues. 

Recordemos la segunda ley del futuro de Arthur C. Clarke: “La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá, hacia lo imposible”. Pensemos un poco. 


Publicado por jacintoluque @ 9:08
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