Jueves, 14 de mayo de 2020

Esta semana una chica me escribe y me dice, entre muchas cosas y para resumir: “mi marido es un vago ¿Qué hago?”. Gracias a esta charla he pensado mucho en el tema y el resultado es este post, porque cuando tu marido es un vago, ¿Qué camino deberías tomar?

Entremos en contexto

Resulta que ella es una persona muy activa, le gusta estar en movimiento, hacer actividades tanto en su trabajo como fuera de él. Además, como tiene una familia grande, constantemente busca uno, dos y hasta tres trabajos si es necesario.

Todo lo que se propone lo consigue, porque es una luchadora. Por eso descubrir que su marido, el cual conoció por Internet (debo aclararlo) ha resultado un vago completo al que le cuesta aprender un nuevo idioma (por pereza) y se la quiere pasar rascándose la barriga frente al televisor, viendo programas en su idioma (para rematar), no ha sido lo mejor que le ha pasado este año.

La verdad entiendo que ahora ande desilusionada, triste y con ganas de dejarlo todo, porque es desmoralizante que uno se mate el lomo trabajando para mantener la familia, cuando no recibe apoyo de su pareja.

No ayuda moviendo un dedo en casa. No saca, ni la basura y espera sentado a que ella, cuando llega de su tercer trabajo, le haga la comida. ¿Quién quiere tener una pareja así?

Mi marido es un Vago

¿Cómo identificar si mi marido es un vago?

Lamentablemente no tengo cómo responder a esto por experiencia propia, pero sí te puedo decir, con ayuda de mi amiga, cómo ella ha identificado y tiene ahora asegurado que su marido es un vago, así que toma nota:

 Empezó con dolores en lugares como la espalda, la cabeza, el oído, la punta del pie que no lo deja caminar, el estómago, etc…

Ahora cada que le pides que ayude con actividades como arreglar la mesa, sacar la basura, ayudar con los deberes de los hijos, él dice que le duele algo o que “el dolor ha regresado”. Por lo cual eres tú quien debe hacer lo que sea que le hayas pedido.

Dice mandar hojas de vida todo el tiempo pero misteriosamente, nunca tiene entrevistas, ni llamadas de este tipo en casa.

Además, no has visto la famosa “hoja de vida” en ninguna parte y cuando se la pides para ayudarle siempre pasa algo con el ordenador y terminas sin poder ver nada.

Si vive en un país donde no habla el idioma, empieza a decir que “lo está intentando, pero que es un idioma muy difícil”. Además, está muy viejo para ponerse a estudiar ahora.

Eso sí, no ve televisión en el idioma que debería aprender, ni se esmera por aprender de otra manera. Pero siendo tan vivo como es (o conchudo como dicen en mi tierra) te dice que él “aprende mejor viendo televisión”.

Cuando salen donde amigos en común o familia (donde hablan el mismo idioma que él) siempre se queja que la situación del país está muy complicada y que en este lugar conseguir trabajo es muy difícil.

Eso sí, nunca menciona que se ha pasado la semana entera en casa viendo televisión y navegando por Internet.

A veces, hace la comida. Una comida deliciosa. No pasa sino una vez a la semana (si mucho) y normalmente es para pedirte dinero o decirte que le hagas un favor, llevando o consignando dinero a alguien en especial, por un “supuesto” favor que le ha hecho.

Lo peor de un marido vago

Sí, hay muchas situaciones que clasifican en este punto, que lo descrito anteriormente, como por ejemplo:

Su quejadera por todo y por todos. Hasta empieza a quejarse de los hijos que “tú no educas bien”.

O cuando se queja porque no le das sexo después de un mes, porque mantienes muy ocupada.

Que empiece a chantagearte emocionalmente con cosas que pasaron hace meses o incluso años.

Que comience a celarte porque ya no sales con él o no le das tanto “cariñito” como cuando empezaron.

Que sea tan conchudo de mandarte a ti a hablar por él en el médico o en la oficina de empleo para que le sigan dando “subsidio”.

¿Por qué dejas de amar a tu marido cuando es un vago?

Creo que esta pregunta es muy fácil de responder. Porque sencillamente nadie quiere a un recostado en la casa.

A un mantenido que no ayuda y que lo único que genera es desilusión, discusiones y muchas lágrimas.

Primero que todo, es un mal ejemplo para los hijos. Tanto niños como niñas.

Porque las niñas no van a querer tener un novio nunca, pensando que son como su padre o si lo tienen, conseguirán a uno para manterner, porque eso es lo que “hay que hacer”.

Si es un niño, buscará o querrá que las mujeres que encuentre en su vida lo mantengan, porque al fin y al cabo eso es lo que hacen las mujeres.

Ninguno ve un trabajo en equipo, no ven compromiso, no ven una relación equitativa y eso es lo que se les quedará en la cabeza y lo que buscarán cuando crezcan.

Luego te preguntas ¿Por qué sigo patrones parecidos a mis padres? Sencillamente porque uno muchas veces comete los mismo errores que ellos, porque es lo que ha visto “toda la vida” y no se tiene cómo comparar algo diferente.

También dejas de amar a tu marido porque no excita un hombre vago.

Puede que al principio sea “agradable”, pero con el tiempo se vuelve frustrante y cada relación se convierte más en un “deber” que en algo placentero. Porque sencillamente un hombre vago no te llena, esa es la verdad.

No hay nada más excitante que un hombre del cual te sientas orgullosa. Un hombre con el que salgas y no te de vergüenza que te vean.

Un hombre que te guste presentar a los demás porque es alegría pura, optimista y poco se queja y lamenta por algo que él mismo ni siquiera se atreve a cambiar.

¿Qué hacer si mi marido es un vago?

Dejarlo. Así de sencillo.

Bueno, esto si ya has hablado con él, si tienes claro que no quiere cambiar porque le da pereza o porque sencillamente hay algo que le cuesta.

Los hombres se frustran por muchas razones, el estar fuera de su país y en un lugar donde les es muy complicado comunicarse los puede hacer bajar el ritmo.

Un hombre que no es vago, hace lo posible por aprender, por integrarse, por ayudar a su mujer, a su familia y más si hay hijos de por medio.

Aprende a identificar a tu marido, si es vago habla con él y si tras hablar con él sigue igual y ya estás a punto de armar un escándalo o una buena pelea, es el momento de dejarlo y buscar otras opciones para ti y tu familia.

Recuerda que ahora no eres solamente tú, eres responsable de tu familia y el ejemplo que ellos vean en sus padres hoy lo querrán buscar mañana, así no seas conscientes de esto en este momento.


Publicado por jacintoluque @ 10:29
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